Martes 14 de octubre
Mucha emoción por despertar entre las antiguas y anheladas calles del viejo Cairo.
La bonita habitación del Gamaleya da a un patio interior por lo que no nos llegan los ruidos de la calle. Pero nos rodea un exquisito ambiente de tiempos pasados que nos encanta.
En la cocina-comedor con la mesa colectiva, las dulces anfitrionas nos preparan al momento un completo desayuno servido con mucha delicadeza y amabilidad.


Y, ansiosos, salimos a la calle.
Nada que ver con las escenas vividas ayer noche. La calle está limpia, silenciosa , vacía. Las viejas fachadas de piedra sin las luces de colores, respiran historia.
Camino solitario hasta
BAB FUTUH -
La Puerta de las Conquistas acabada en el año 1087, está en el extremo norte de la calle Muizz. Dos enormes y poderosas torres redondeadas protegen la entrada norte del viejo Cairo.

Desde Bab Futuh empezamos a bajar sin prisa la calle de las Mezquitas. Primera parada
MEZQUITA AL HAKIM -
La vieja Mezquita fatimí del siglo X se nos aparece reluciente con la luz de la mañana.
Nos emocionan sus espectaculares y enormes Minaretes cuyas imágenes evocan tiempos lejanos.


Nos emociona la entrada monumental con su pórtico de piedra rosada delicadamente tallada.
Y, en el interior, disfrutamos de la paz de los mármoles del gran patio que nos deslumbran con su sinfonía de blancos.


En la calle hay poca gente. Tan solo el gran grupo de blancos peregrinos procedentes de India dan un toque de vida y belleza al ambiente.
Seguimos bajando despacio mientras las tiendas empiezan a abrir las puertas y la calle va cobrando vida poco a poco. Preciosos edificios históricos se alternan con otros casi ruinosos. Tienas de objetos relucientes y pequeños locales de víveres cotidianos.
Y el contraste con los eternos y orgullosos Minaretes de ricas decoraciones fatimís y mamelucas que nos obligan a levantar la cabeza hasta el azul del cielo.



No paramos hasta llegar frente al Gran Complejo del Sultán Qalawun donde pasaremos casi toda la mañana.

Lo primero sacar la entrada conjunta para todos los edificios de pago en la pequeña oficina al otro lado de la calle. Y ya empezamos la visita por el
COMPLEJO del SULTÁN QALAWUN -
El enorme conjunto costruido en el siglo XIII entre dos palacios fatimíes.
La primera gran construcción de la Dinastía Mameluca contenía una Madraza donde se enseñaba derecho y medicina, un Hospital (ahora en ruinas) y el Mausoleo bajo la hermosa cúpula. Es uno de los primeras construcciones con funciones diversas del mindo islámico.



Visto desde la calle impresiona el gran edificio con la hilera de triples ventanas, el enorme Minarete de base cuadrada y la gran y perfecta Cúpula.
En el interior altísimos techos, arcos y delicados mármoles en el Mihrab del Mausoleo.



Nos perdemos por laberínticos pasillos que evocan historias de Sultanes y Emires y llegamos al gran patio de la Madraza.

Continuamos con la visita a la
MADRAZA AL NASIR MUHAMMAD -
Dentro del complejo Qalawun, la Madraza del Sultán Nasir Muhammad, su hijo, es la continuación de la obra del padre.


Entramos por el arco gótico procedente de una iglesia cristiana y bajo el delicado Minarete. Y cruzamos el misterioso callejón de mármol (entre dos palacios).


En el interior de nuevo un mundo de viejas piedras, estucos y pasadizos que nos llevan hasta la parte trasera donde podemos contemplar a gusto las Cúpulas y Minaretes del conjunto.

Y por último visitamos la
MEZQUITA y MADRAZA del SULTÁN BARQUQ -
El gran complejo religioso del siglo XIV donde estudiantes, fieles y maestros convivían entorno a la fe y al derecho islámico. Oración y educación bajo el poder de los primeros sultanes mamelucos.
Diseño monumental para el Sultán Barquq, digno hijo del Sultán Qalawun.


Tras la gran puerta de entrada y bajo la perfecta cúpula, admiramos la delicadeza de los mármoles de colores tras las austeras puertas. Y la íntima belleza del patio con la preciosa fuente de abluciones.




Cuando salimos a la calle nos parece regresar de un viaje al auténtico Cairo medieval.
Aún una breve visita al - Mausoleo de al-Salih Najm al-Din-Ayyub - bajo la perfecta cúpula frente a la entrada de Qalawun.

Y un poco calle arriba - los Baños del Sultán Inal - Baños del siglo XV muy bien restaurados que visitamos acompañados por la sonriente Rasha y sus divertidas historias.

Descanso en un tranquilo café al principio de la calle Beet al Qadi. Un fresco zumo y contemplar la movida vida en la calle alrededor de los viejos monumentos.
Seguimos bajando al Muizz y llegamos a la zona más visitada, El Jalili. Ya nos rodean montones de imágenes de coloridos objetos que quieren reclamar nuestra atención ... pero hoy no es el día. Hoy vamos a continuar con nuestra colección de Mezquitas.

Ya casi al final de la calle encontramos la
MEZQUITA del SULTÁN BARSBAY -
La mezquita construida en el siglo XV por el sultán Barsbay, es un ejemplo perfecto de la arquitectura mameluca. Recinto cuadrado, un poco alzado sobre la calle y rematado por un fino Minarete y una preciosa Cúpula co relieves geométricos que apenas podemos ver desde la estrecha calle.



En el interior, el gran patio transmite paz y devoción. La sala de oración en el Iwan está cubierta de verdes alfombras y tiene un precioso púlpito con delicadas incrustaciones de mármoles de colores.
Y así llegamos al final de la parte norte de la intensa calle Muizz. Ahora nos toca buscar el misterioso paso para cruzar la calle Al Azhar que divide en dos partes el viejo Cairo medieval.
Desde casa no conseguí ubicar el paso subterráneo que cruza la transitada calle. Pero in situ resultó muy fácil. Justo frente a la maravillosa Mezquita de el Azhar, las viejas escaleras se llenan durante todo el día de gentes que van y vienen de uno a otro lado.
Nosotros, antes de cruzar nos sentamos a comer unos sencillos y sabrosos falafels en la plaza de la Mezquita Hussein donde se mezcla la vida del Jalili con los fieles de la mezquita. El ambiente es un verdadero espectáculo.
Ahora si, cruzamos el paso subterráneo para rendir homenaje a la joya de las mezquitas
MEZQUITA AL AZHAR -
La joya de El Cairo islámico. La segunda Universidad Islámica más antigua del mundo. La Mezquita Fatimí del siglo X que luce espléndida, como recién construida.
Desde su origen ha sido y sigue siendo un importante centro de enseñanza y centro de devoción para todos los musulmanes.
Su arquitectura mezcla distintos estilos. Todos los importantes sultanes de las dinastías que gobernaron El Cairo han dejado su huella en El Azhar. Buena prueba de ello son los 5 bellos Minaretes cada uno de un estilo y época deferente.


Hacemos la visita a primera hora de la tarde bajo una luz cegadora que provoca difíciles contrastes. Los relucientes mármoles del patio reflejan cual espejo los delicados arcos de alrededor.
Ambiente relajado y sereno que nos hace olvidar el bullicio de la calle.



Todavía nos quedan fuerzas para callejear un poco por la parte Sur de la Mezquita.
Caminamos por estrechos y auténticos callejones llenos de pequeñas tiendas de libros. Todo en árabe y relacionado con el mundo islámico. Un barrio muy entrañable al que seguro volveremos.
Y, sin buscarlo, estamos delante del - Museo de Naguib Mahfuz -. Una preciosa casa escondida entre callejuelas con muchas fotografías e información sobre la vida y obra del escritor que sentimos tan presente en todos los rincones del viejo Cairo.

Y ya muy cerca del museo hacemos la última visita del intenso día
WIKALA AL GHOURI -
El antiguo caravansar de principios del siglo XVI es una vieja maravilla llena de historia.
Incluía también un centro cívico religioso, una escuela, una mezquita y un dispensario de agua.
Hemos venido básicamente para buscar información del espectáculo de Música y Danza Tannoura que queremos ver mañana.


Aprovachamos para visitar el complejo guiados por el amable vigilante que nos va abriendo puertas misteriosas, encendiendo luces en las empinadas escaleras y narrando todos los secretos del edificio.


Y cruzamos el gran patio rodeado de altos arcos y contemplamos piedras de colores con bajorrelieves y delicados techos de madera.
Lo mejor viene cuando nos abre las ventanas del último piso y nos asomamos a la intensa vida de la ciudad. Largos momentos inolvidables contemplando la tarde de El Cairo.



Nos despedimos hasta mañana y emprendemos el camino de regreso.
Por los rincones que ya nos resultan familiares. Cruzándonos con tranquilos paseantes y muy pocos turistas.
Toda la calle Muizz. Hasta el Gamaleya, nuestra casa.
En el comedor colectivo compartimos cena (incluida en el precio de la habitación) con viajeros australianos y pronto nos retiramos a descansar y saborear las imágenes y los valiosos recuerdos acumulados en este largo y primer día en el viejo Cairo.