A las 2 de la mañana salimos a la glorieta del parking y preguntamos a un taxista si usaba el "meter". Nos preguntó dijo que si, cuando dejamos las maletas le dijimos que ibamos al hotel Le Parisien. Lo buscó en el navegador y nos preguntó que si estaba en la avenida Madrid. Al salir, como he comentado en los preparativos, le dio al taximetro y subió 2 DTN. Nos dijo que por el equipaje. Luego me parecío que le daba al taxímetro alguna vez más, pero no le pillé claramente. No se si nos dio algo de vuelta, porque en algún cruce, cogió por sitio distinto del que decía el GPS. Pero en una media hora estabamos en la puerta del hotel. Total 9,40 DTN.
El hotel a las 2:30 estaba cerrado, llamamos al timbre y un chico que estaba acostado en un sofá de la entrada nos abrió. Nos habían mandado un mail que solo se podía pagar en metálico, empezó a hacer cuentas y nos pidió 405 DTN, 3€ más que la reserva (117€ por dos noches en una triple). Le comenté que no me cuadraba y me dijo que el cambio había fluctuado. Total, que a las 2:30 no iba a discutir, solo queriamos dormir. Lección aprendida para el siguiente viaje, hacer las reservas en moneda local, no en euros.
Subimos a la habitación y solo había una cama doble. Volvimos a bajar y no había nadie en la recepción. Abrí la puerta de la calle y llamé al timbre. Apareció el muchacho y le explicamos que faltaba una cama. Se puso a mirar el ordenador, le dijimos de cambiar de habitación y nos dijo que no había. Se puso a llamar a alguien con quien estubo discutiendo un rato. Nos dijo que lo resolvía llevando una cama a la habitación, que nos subieramos. Eran las 3 h y no aparecía, hasta que llamó a la puerta, venía con una cama y un colchón, resoplando. Me dijo que había bajado 3 pisos con la cama. Le ayudé a meterla en la habitación y colocarla. Faltaba la ropa de cama y se fue a buscarla. Total, a las 3:30 nos fuimos a la cama a descansar.
Domimos muy bien, gracias a las persianas no nos molestó lo pronto que amanece. Cuando bajamos a buscar un sitio para desayunar, el responsable nos dijo que nos invitaba a desayunar y nos pidió disculpas. Que nos cambiaban de habitación si queriamos, le dijimos que no era necesario el cambio. En el desayuno habia yogures, quesitos, dátiles, bollos y alguna cosa caliente. La verdad que salimos muy contentos de la estancia.
Teniamos reservado el coche a las 10:30 en el aeropuerto. Estuvimos en la puerta del hotel esperando si pasaba algún taxi libre, pero tods estaban ocupados. Solicitamos uno por Indrive, por el precio mínimo posible y pagamos 9.60 DTN. En 15 minutos estabamos en el aeropuerto, les envié un mail a Camelcar diciendo que nos retrasabamos. Luego vi que no nos preocupásemos. Llegamos a la oficina de Camelcar, les pedimos que pusieran dos conductores en el contrato y no cobraron más. Es más, nos redondearon el precio a 300 DTN (92.32€). Nos cargaron en la tarjeta el depósito de 2300 DTN.
Nos acompañó un chico a recoger el coche, le digimos que queriamos cambiar dinero antes y nos acompañó mientras comparabamos cambios. Cambiamos 100€ a 3.35 DTN y nos llevó a la puerta de llegadas, teniamos que esperar que nos trajeran el coche. No llegaban nunca, llamó en un par de ocasiones y tras la última llamada, nos dijo que llegaría enseguida y se fue. Tras 15 ó 30 minutos, apareció nuestro coche. Nos pidieron disculpas y nos dieron las llaves, recomendandonos que echaramos gasolina en la primera gasolinera, que venía en la reserva. La verdad es que no te dejan verlo tranquilamente, pero nos repartimos el trabajo, uno moviendo el coche y otro haciendo fotos y vídeo al estado del coche. No tenía ningún rasguño.
Pusimos el navegador al Parking lot del Teatro Romano de Cartago. En cuanto vimos la primera gasolinera paramos a llenar el depósito, pagamos con tarjeta 73.50 DTN (21.87€). El coche con el depósito lleno, decía tener unos 600 km de autonomía.
Sobre las 12h estabamos en Cartago, sabiamos que solo quean ruinas, pero no podíamos dejar de visitar la capital del imperio Cartaginés. Que luchó primero con los Griegos y luego con los Romanos, los que tras derrotar a Cartago, la destruyeron.
Nos costó ver la entrada al teatro, el navegador nos quería hacer entrar por una calle cortada. Nos decepcionó un poco, puesto que más que un monumento histórico es un teatro para conciertos. No vimos taquilla, por lo que entramos sin pagar.
Una vez visto, nos bajamos andando a las Termas de Antonino (horario de 8:00 a 17:00), hubiera sido mejor bajar con el coche, pero no vi en Maps como hacerlo porque me llevaba por una calle cortada. Se podía llegar siguiendo los carteles de color marrón que indican "Termas". Pagamos la entrada individual de 12 dinares (3,6 € por persona) que da derecho a visitar: Anfiteatro, Villas Romanas, Teatro romano, Museo Paleo-Christian, Termas de Antonino, Barrio de Magon, Puertos Púnicos, Barrio de Didon y Tophet de Salambo. El museo de Cartago está cerrado.
Lo más impresionante fueron las Termas de Antonino, que aunque están en ruinas, solo ver la columna del frigidarium que está en pie con sus 15 m, se hace uno la idea lo grande que eran. Las termas ocupaban 4 hectáreas y podían acoger a 1.500 personas a la vez. Sobre las 12:30h empezamos la visita.

Una vez recorridas las ruinas de las termas, subimos para coger el coche e ir a la Colina de Birsa o Barrio Púnico, a la cual llegamos sobre las 13:45. A la entrada se nos ofreció una profesora por 15 DTN como guía, pero no teníamos intención de pasar mucho rato. Esta explanada escabada por los romanos en la cima de la montaña fue la base de Cartago romana. Se pueden ver vestigios de la época púnica, la base de una capilla con la tumba de Luis IX que murió durante la Octava Cruzada, las vistas de los suburbios de Túnez y desgraciadamente el museo nacional de Cartago está cerrado sin fecha. A la salida visitamos el interior de la Catedral de San Luis.
Sobre las 14h nos fuimos a Sidi Bou Said, a donde llegamos en unos 15 minutos. Habíamos leido que las calles eran de pago y que ponían cepo a los coches, así que aparcamos en el parking de la Av. 14 Janvier. Siendo la hora de comer, nos decidimos por The Club Burger. Hamburguesas de pollo muy bien condimentado preparadas con mucha salsa. Te dan guantes de plástico, muy prácticos, para no mancharte las manos. Esto lo vimos en más sitios en Túnez. El menú se acompañaba de patatas fritas muy ricas.
Cuando terminamos, fuimos andando hacia el centro y vimos que había muchos sitios libres y parquímetros. Así que sacamos el coche del parking, donde pagamos por 1 hora 2 DTH. Dejamos el coche enfrente de la estación del tren y cometimos el error de echar solo 1 DTN, lo cual te daba para 1 hora.
Las calles de Sidi Bou Said estaban llenas de turistas, subimos abriendonos paso hasta el Sidi Bou Said Viewing Point, desde donde se ve el mar Mediterráneo. Volvimos sobre nuestrso pasos a una de las mejores vistas desde detrás del Café des Délices, en un parque donde sobre las cúpulas de las casas se ve el mar Mediterráneo.

Cuando llegamos a la altura del Dar El Annabi, uno de nosotros fue al parquímetro a echar más dinero y los otros estuvieron comprando 4 imanes por 15 DTN. Luego nos fuimos a ver le Palacio Ennejma Ezzahra, pero cierra a las 15:30. Así que volviendo a la calle principal, decidimos tomarnos café y té en Art Café. Bonito sitio para sentarte a disfrutar de un té o café, pero algo caro, como es todo Sidi Bou Said. Eso si, el café y el té estaban muy buenos.
A las 17h ya estaban empezando a cerrar los puestos y habían desaparecido los turistas, así que nos fuimos para Túnez. Para cuando estabamos llegando a Túnez era de noche y llovía bastante. El tráfico hasta el interior de la ciudad estaba bastante espeso en 3 ó 4 cruces. Salvo un giro a la izquierda que estaba bastante atascado, al hotel se llegó sin mucho problema. En dicho giro, la gente, que son bastante impaciente, se metía por una gasolinera por no esperar. Resultado, en un momento dado veías como todos los que iban delante circulaban por dirección prohibida delante de la policía. Yo aproveché que pasaban bastantes, para ser uno más y no esperar... ya nos habíamos contagiados de conducir a lo tunecino.
A eso de las 19h en la avenida de Madrid había muchos sitios para aparcar, tuvimos suerte y en la puerta del hotel pudimos dejar el coche. Pregunté si era mejor pagar los 7DTN que decía costaba el parking de al lado del hotel, pero me dijeron que en la puerta lo vigilaban por cámaras y era seguro. Pensé, pues el que estaba acostado la noche anterior en el sofá no le vi vigilar mucho
Salimos a la calle y pedimos un taxi por Indrive por 4.20 DTH para ir a la Bad El Bhar. Se veía que el taxista se había pasado el hotel y tenía que dar un rodeo de 10 minutos, esperamos un rato y acabó cancelando el taxista. Así que decidimos ir andando miestras buscabamos taxi. No encontramos ninguno libre y al final fuimos andando por las calles desiertas, pero con tráfico, de la Avenida Habib Thameur hasta la avenida de Francia. A las 20h la medina estaba vacía y muy oscura, por lo que fuimos a cenar directamente
Cenamos en el Bab Tounès una exquisita comida tunecina a buen precio. Nos gustó mucho el bric de carne y el de atún. Así como el cuscus de pollo. Solo tienen pago en efectivo.

A la vuelta al hotel, no vimos taxis libre y volvimos andando, ya por las calles desiertas.