Salimos a buscar un sitio para desayunar a las 9:30 del hotel. Encontramos uno que nos gustó en la plaza de la república, donde desayunamos cruasanes, café y chocolat au lait. Volvimos al hotel, cargamos las maletas en el coche y pusimos rumbo a Dougga.
La salida de Túnez se hizo bastante pesada hasta que llegamos a la autopista. Las autopistas están bien, lo único a tener en cuenta que puedes encontrarte algún animal en la calzada porque no hay vallas alrededor. Los conductores se paran en cualquier sitio y en algún caso vimos a gente caminado por el arcén de la mediana. Tambien hay vendedores ambulantes en los arcenes o en los peajes. El peaje costó 1.5 DTN.
Las carreteras están llenas de travesías y se hace pesado atravesarlas, más cuando en todos los pueblos parece que cuando pasas, es hora de salir o entrar en clase. En las carreteras se te incorporan desde cualquier sitio. Una cosa que vimos que había cambiado respecto a los comentarios de otros foreros, es que se han señalizado los badenes de entrada y salida de cada localidad.
Sobre las 12:30 estabamos en Dougga, paramos en la entrada y salió una persona a cobrarnos. Precio: 8 dinares (2,4 €.).El horario es de 8:30 a 17:30.
Lo primero que hicimos fue entrar en el teatro. Con capacidad para más de 2.000 personas, las vistas desde la parte superior son bonitas. Fuimos andando hasta ver los restos del templo de Saturno. Luego bajamos hasta el monumento mejor conservado, el Capitolio, del año 166, con sus 6 columnas estriadas,

Es una pena que no haya un circuito señalado y carteles indicando las cosas. Además tuvimos mala suerte y nos llovío bastante durante toda la visita, pero aún así, nos alegramos de haber realizado el esfuerzo de ir a ver Dougga. Merece mucho la pena si te gusta las construcciones romanas.
Junto al Capitolio, se encuentran el foro, el mercado y la plaza de los Vientos. Un poco más hacia el exterior, está el templo de Juno Caelestis, bastante bien conservado. Cerca está el arco de Alejandro Severo. Volviendo al centro de Dougga, están las termas Licinianas, del siglo III. Otro monumento interesante, con su sala de 12 columnas y sus mosaicos. Más al sur, entre los olivos, se encuentra el mausoléo líbico-púnico de 21m de altura.
Sobre las 13:45, decidimos marcharnos. La primera idea era comer en el restaurante que hay destrás de las ruinas, pero descubrimos que no se podía llegar directamente. De hecho al intentar meternos por un camino, nos dio el alto un policia que había dentro de un coche. Este fue nuestro primer interrogatorio, que se repetiría durante todo el viaje. De donde son, de donde vienen y donden van.
Al salir de Dougga, no había cobertura y nos equivocamos de carretera. Menos mal que volvimos a tener cobertura y vimos que ibamos en sentido contrario, había que volver hacia Teboursouk. No vimos ningún restaurante abierto, así que cogimos la nacional P5 que va a El Kef. Cuando estabamos pasando por Nuevo Dougga, vimos aparcadas muchas Louge (taxis compartidos) paradas en lo que parecía un bar de carretera. Así que paramos a comer en Espace BICHA a las 14:30, todo estaba en árabe y no eramos capaces de entendernos con el cocinero. Al final tuvimos que hacer una foto a los carteles y enseñarsela al cocinero. Nos dimos cuenta que todo el mundo venía con un papelito, así deducimos que primero se pasaba por caja. Cojimos la bebida, cerveza Celtia sin alcohol y dos sodas, y le dijimos lo que ibamos a comer al cajero. No nos entendío y a voces le preguntó al cocinero. Total, nos cobró y no sabimos si ero lo que queríamos. resultó que nos preparó unas especie de pizzas calzone que estaban muy ricas.
Una vez terminamos la comida, nos pusimos en ruta. Al salir de Dougga nos pararon en el control policial. Nos saludó con un "salam aleikum" y contestamos "alaikum salam" pero puso una cara como si estuvieramos diciendo algo raro. Medio en inglés, medio en francés, nos acabó haciendo el clásico interrogatorio. Nos dio indicaciones en francés de como ir, no le entendimos bien. No sabiamos si nos dijo la siguiente a la izquierda o en la rotonda a la izquierda. Reempendimos la marcha y empezó a diluviar. El navegador nos decía que giráramos a la izquierda por la P18 en plena curva con raya continua y a la vista de la policia. No nos pareció buena opción y continuamos recto, al final hicimos más kilómetros, pero pudimos admirar el arco que hay a la entrada de Le Krib. Una pena no tener tiempo, pues había otro sitio arqueológico, el de Musti.
Una vez abandonado Le Krib, empezamos nuestro viaje interminable por las carreteras secundarias, alguna en mal estado con baches. Sobre todo pasado Silana. En muchos pueblos pudimos ver las carnicerías con su género colgado a sus puertas. Unas de corderos y otras de dromedarios. Las que tenían más género fresco, tenían el rebaño atado al lado.
Sobre las 18 h llegamos al Hotel Continental en Kairouan. Cuando la seguridad nos abrió la puerta del parking, pudimos pasar a dejar el coche. Un alegre empleado nos recibió en la puerta y cogió nuestras maletas. A partir de ese momento, siempre fueron las mismas preguntas cada vez que te cruzabas con alguien. ¿ De dónde sois? ¿de Madrid o Barcelona? Visca el Barça o Hala Madrid. Luego te invitan a sentarte para rellenar la ficha con tus datos, así se lo ahorran ellos
Después de descansar un poco, sobre las 19h fuimos en coche a ver la mezquita del Barbero y Zagüía de Sidi Sahbi antes que cerraran. Vimos en la puerta que salia bastante gente y dudamos si esta abierto, una persona que salía nos dijo que entraramos que la entrada era libre. Excepto a la zona de oración, que es sólo para musulmanes. Está dedicada a un compañero del profeta que siempre viajaba con 3 pelos de la barba de Mahoma. Destacaban los techos de cedro o estuco y los azulejos de las paredes, así como las columnas de su patio.

Después cogimos el coche para ir cerca la gran mezquita, pero al final acabamos en los alrededores de la puerta Bad el Jaladine. En un cruce la policía nos paró, no le gustó como respondimos a su Salam aleikum y nos hizo parar a un lado. Esta vez nos pidieron los papeles, le dimos la cartera que nos dieron en el alquiler de coches. Saco el contrato y pidió el carnet de conducir, comprobó que el conductor era el mismo del contrato y nos dijo que nos fueramos.
Aparcamos el coche cerca de la puerta y había un cartel en árabe con las cifras .500 y .700. Tenía pinta de ser una zona de pago, pero no vimos ni parquímetro ni nadie con pintas de cobrar. Entramos por la puerta a la medina, pero a esas horas casi no había tiendas abiertas y según fuimos hacia dentro todo estaba cerrado. Así que nos dimos la vuelta.
Empezó a llover otra vez a las 20h, así que cogimos el coche para buscar un sitio para comer. Al pasar nos gustó uno y aparcamos en la puerta de un supermercado MG Proxi. Fuimos a cenar al Brothers' Food, con Platos muy abundantes y muy ricos de comida rápida. Pedimos una ensalada del deportista, una pizza y un plato de espaguetis. El camarero supersimpático quiso practicar español y nos iba preguntando por palabras que no conocía. De entrada nos sirvieron un aperitivo gratuito con pasta de aceitunas, harissa, crema de queso y aceitunas con pan. ¡Qué ricas las aceitunas tunecinas!
Más dos botellas de agua grandes por 64 DTN.Luego cogimos el coche y fuimos a descansar al hotel, que las horas de coches y carreteras secundarios nos tenían cansados.