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Hoy comenzaba la tercera semana de nuestro viaje. ¡Qué rápido pasa el tiempo cuando lo estás pasando bien, ¿verdad? El día amaneció con nubes y claros en el cielo y con una temperatura más que agradable, unos 10°C, jejeje
Como solo íbamos a pasar una noche en este alojamiento, sacamos del coche únicamente lo imprescindible, así que a la hora de recoger todo fue muy rápido. Para las 8 h ya estábamos listos, así que fuimos a la cocina para ver qué podíamos preparar para desayunar con las cosas que había dejado el anfitrión.
Mientras desayunábamos, nos encontramos con la pareja que había pasado la noche en el alojamiento, y nos preguntaron si habíamos podido utilizar la wifi. Les dijimos que no y que incluso habíamos reiniciado el router, pero que parecía que había alguna avería.
Como solo íbamos a pasar una noche en este alojamiento, sacamos del coche únicamente lo imprescindible, así que a la hora de recoger todo fue muy rápido. Para las 8 h ya estábamos listos, así que fuimos a la cocina para ver qué podíamos preparar para desayunar con las cosas que había dejado el anfitrión.
Mientras desayunábamos, nos encontramos con la pareja que había pasado la noche en el alojamiento, y nos preguntaron si habíamos podido utilizar la wifi. Les dijimos que no y que incluso habíamos reiniciado el router, pero que parecía que había alguna avería.


Antes de las 9h, estábamos en marcha y en dirección a Port Rexton, lo que iba a ser nuestra base de operaciones para los siguientes tres días para explorar la península de Bonavista. A pesar de estar un poco alejado de Elliston y Bonavista (más o menos a ½ hora en coche), como nuestra idea era recorrer la península, no nos parecía mala la ubicación, además de ser el sitio que más se adaptó a nuestro presupuesto.

Además de por los puffins, Elliston es famoso por las root cellars. Estructuras tradicionales construidas bajo tierra y pensadas para almacenar verduras, frutas y otros alimentos durante los duros inviernos. Están construidas aprovechando montículos de tierra, recubiertas de vegetación o césped que actúa como aislante térmico natural.
Con más de 130 de estas construcciones en apenas unos pocos kilómetros, Elliston se auto-proclamó en el año 2000, la Root Cellar Capital of the World. Vistas desde lejos, parecen pequeñas casitas de «hobbit» o túmulos de piedra cubiertos de hierba que se mimetizan perfectamente con la costa de Terranova.
Con más de 130 de estas construcciones en apenas unos pocos kilómetros, Elliston se auto-proclamó en el año 2000, la Root Cellar Capital of the World. Vistas desde lejos, parecen pequeñas casitas de «hobbit» o túmulos de piedra cubiertos de hierba que se mimetizan perfectamente con la costa de Terranova.

La temperatura constante, entre 0°C y 4°C y una humedad de alrededor del 90%, evitaba los alimentos se congelen en invierno o se cocieran en verano. En una isla donde la temporada de cultivo es corta y las condiciones meteorológicas son extremas, estas construcciones excavadas en las laderas o bajo tierra eran el principal "sistema de refrigeración" antes de la llegada de la electricidad.
En los siglos XVIII y XIX, las comunidades pesqueras de Terranova quedaban incomunicadas durante meses por el hielo y el mal tiempo. Las root cellar eran, literalmente, la diferencia entre tener comida o pasar hambre durante el invierno.
En los siglos XVIII y XIX, las comunidades pesqueras de Terranova quedaban incomunicadas durante meses por el hielo y el mal tiempo. Las root cellar eran, literalmente, la diferencia entre tener comida o pasar hambre durante el invierno.

Los Atlantic Puffin (frailecillos en español) son unas aves de unos 25–30 cm de altura y unos 500 gramos de peso (aproximadamente del tamaño de una paloma) que pasan la mayor parte de su vida (otoño e invierno) en mar abierto lejos de la costa, nadando y flotando en el Atlántico Norte. Solo regresan a tierra firme en primavera y verano para reproducirse.
Se emparejan de por vida con la misma pareja y suelen volver año tras año a la misma madriguera. Pueden vivir unos 20 a 30 años y ponen únicamente un huevo al año. La cría se llama puffling y permanece dentro de la madriguera durante unas 6 semanas hasta que las plumas son adecuadas para volar y nadar.
Elliston es el mejor lugar de Terranova para ver puffins. No en vano, se estima que cada año, anidan unas 1300 parejas, pero lo que hace especial a Elliston, es que se pueden ver desde tierra firme y, con un poco de suerte, a muy pocos metros. En la Reserva Ecológica de Witless Bay (en la península de Avalon), está la colonia más numerosa de Norteamérica con más de 260.000 parejas, aunque solo se pueden ver desde el mar.
Se emparejan de por vida con la misma pareja y suelen volver año tras año a la misma madriguera. Pueden vivir unos 20 a 30 años y ponen únicamente un huevo al año. La cría se llama puffling y permanece dentro de la madriguera durante unas 6 semanas hasta que las plumas son adecuadas para volar y nadar.
Elliston es el mejor lugar de Terranova para ver puffins. No en vano, se estima que cada año, anidan unas 1300 parejas, pero lo que hace especial a Elliston, es que se pueden ver desde tierra firme y, con un poco de suerte, a muy pocos metros. En la Reserva Ecológica de Witless Bay (en la península de Avalon), está la colonia más numerosa de Norteamérica con más de 260.000 parejas, aunque solo se pueden ver desde el mar.



Cuando preparábamos el viaje, nos vimos unos cuantos de vídeos sobre Elliston, pero nos quedó claro, cómo de cerca íbamos a poder ver los puffins. Para aclarar dudas a futuros viajer@s, hemos hecho este mapa. Desde el parking hasta la zona del mirador hay aprox. 400 m y es un camino de grava/tierra prácticamente llano.
La mayoría de los puffins anidan en la isla que está en frente del mirador (a unos 30 m) y solo algunos de ellos anidan en tierra firme (línea verde) y ahí es cuando realmente los puedes ver a unos pocos metros. Para proteger a las aves, la zona está delimitada por un cercado de cuerda (línea roja).
La mayoría de los puffins anidan en la isla que está en frente del mirador (a unos 30 m) y solo algunos de ellos anidan en tierra firme (línea verde) y ahí es cuando realmente los puedes ver a unos pocos metros. Para proteger a las aves, la zona está delimitada por un cercado de cuerda (línea roja).

Tengo que reconocerlo, la primera que fuimos al mirador, los 5 min que se tardan desde el parking, se me hicieron eternos ¿Habría puffins? ¿Cómo de lejos estaría la isla para poderlos fotografiar? ¿Sería suficiente el teleobjetivo que habíamos traído? Y todo esto intentando dar sensación de tranquilidad y es que Anna, siempre dice que me pongo muy nervioso en este tipo de situaciones. Me viene a la cabeza la primera vez que vimos osos grizzly en Bella Coola (British Columbia).
Cuando por fin llegamos al mirador, tengo que reconocer que me llevé una pequeña decepción (por decirlo de alguna manera). Apenas se veía media docena de frailecillos y todos estaban en la isla. Se supone que los puffins empiezan a venir de alta mar a tierra firme para anidar, a partir de mediados/finales de abril. ¿Por qué había tan pocos? ¿Dónde estaban las más de 1000 parejas que tienen esta isla, como su casa residencia habitual?
En cuanto se me pasó el shock inicial, sacamos la cámara, montamos el teleobjetivo y probamos a ver qué tal quedaban las fotos (por lo menos había buena luz). Algunos podéis pensar que las aves se veían cerca, pero tenemos que decir que, además de estar sacadas con un 672 mm. Para los que tengáis curiosidad sobre el equipo fotográfico, esta es la combinación que usamos para las fotos de la isla: Canon EOS 60D (APS-C) + 300 mm f4 + duplicador x1.4. Además, en el post-proceso, hemos aplicado un recorte del 50%. En resumen, nuestros amigos, estaban muuuuuuuy l
ejos.Cuando por fin llegamos al mirador, tengo que reconocer que me llevé una pequeña decepción (por decirlo de alguna manera). Apenas se veía media docena de frailecillos y todos estaban en la isla. Se supone que los puffins empiezan a venir de alta mar a tierra firme para anidar, a partir de mediados/finales de abril. ¿Por qué había tan pocos? ¿Dónde estaban las más de 1000 parejas que tienen esta isla, como su casa residencia habitual?
En cuanto se me pasó el shock inicial, sacamos la cámara, montamos el teleobjetivo y probamos a ver qué tal quedaban las fotos (por lo menos había buena luz). Algunos podéis pensar que las aves se veían cerca, pero tenemos que decir que, además de estar sacadas con un 672 mm. Para los que tengáis curiosidad sobre el equipo fotográfico, esta es la combinación que usamos para las fotos de la isla: Canon EOS 60D (APS-C) + 300 mm f4 + duplicador x1.4. Además, en el post-proceso, hemos aplicado un recorte del 50%. En resumen, nuestros amigos, estaban muuuuuuuy l


Como era la primera toma de contacto, solo nos quedamos una hora y a las 11h30 decidimos acercarnos a Bonavista para recordar viejos tiempos. También aprovechamos para tomar el hamaiketako en forma de hot chocolates y unos donuts $10,86 (6,95€).

Nuestra siguiente visita fue al Dungeon Provincial Park para ver "The Dungeon" (el calabozo), una de las formaciones geológicas más impresionante de toda la costa de Terranova. El terreno donde se asienta, está compuesto por rocas sedimentarias de hace más de 500 o 600 millones de años. Durante siglos, la fuerza del océano Atlántico fue excavando dos cuevas marinas paralelas hacia el interior de la costa.
Con el tiempo, los techos de estas cuevas terminaron cediendo y derrumbándose debido a la erosión y la presión del agua. Esto dejó al descubierto un enorme cráter circular de más de 90 metros de diámetro en medio de las praderas.
Hoy en día, el agua sigue entrando con furia desde el mar a través de dos grandes aberturas o arcos marinos subterráneos, inundando el fondo del cráter y provocando un sonido atronador al romper las olas.
Según explican los geólogos, el lugar es un apilamiento de rocas en proceso de cambio. A muy largo plazo, los arcos que aún sostienen los bordes terminarán por derrumbarse por completo, haciendo que "The Dungeon" desaparezca como cráter para convertirse en un islote (sea stack) en medio del mar.
El parque es parte del Discovery UNESCO Global Geopark, una red internacional que protege lugares de un valor geológico excepcional.
Con el tiempo, los techos de estas cuevas terminaron cediendo y derrumbándose debido a la erosión y la presión del agua. Esto dejó al descubierto un enorme cráter circular de más de 90 metros de diámetro en medio de las praderas.
Hoy en día, el agua sigue entrando con furia desde el mar a través de dos grandes aberturas o arcos marinos subterráneos, inundando el fondo del cráter y provocando un sonido atronador al romper las olas.
Según explican los geólogos, el lugar es un apilamiento de rocas en proceso de cambio. A muy largo plazo, los arcos que aún sostienen los bordes terminarán por derrumbarse por completo, haciendo que "The Dungeon" desaparezca como cráter para convertirse en un islote (sea stack) en medio del mar.
El parque es parte del Discovery UNESCO Global Geopark, una red internacional que protege lugares de un valor geológico excepcional.


Además de la increíble formación rocosa, el parque cuenta con una red de senderos, uno de los cuales lleva a “nuestro querido” faro de Bonavista, uno de nuestros faros favoritos. Una vez más, tenemos que “denunciar” algunos comportamientos incívicos a la vez que peligrosos. ¿De verdad que todo vale para sacarse una foto?

Antes de ir a comer, estuvimos dando un paseo por los alrededores y encontramos un par de rincones con unas vistas increíbles de la costa y aprovechamos el fuerte oleaje que había, para hacer unas “largas exposiciones”.


Para comer, no nos complicamos mucho y fuimos a Mary´s Brown, un restaurante de comida rápida especializado en pollo, que había en Bonavista.

Tras la comida, visitamos Ryan Premises National Historic Site, una parada indispensable para entender la historia económica, social y humana de Terranova. Este complejo histórico, está gestionado por Parques Canadá y conmemora la próspera e influyente industria pesquera del bacalao que dio vida y sustento a la costa este de Canadá durante siglos.


El complejo lo forman varios edificios situados junto al mar, incluyendo el edificio principal de la mercantil (que funcionaba como almacén, tienda general y oficinas), las residencias de los comerciantes, muelles y cobertizos restaurados que muestran cómo era el comercio en la región en el siglo XIX.
La primera parte de la exposición estaba dedicada a James Ryan (1842-1917), un empresario e inversor canadiense de origen irlandés que se convirtió en uno de los comerciantes más ricos y poderosos de toda la costa de Terranova a finales del siglo XIX y principios del XX.
El lugar lleva su nombre porque era el cuartel general de su imperio comercial. En 1869, James Ryan compró esos terrenos en Bonavista para establecer la sede central de su empresa (James Ryan Ltd.). Desde ahí montó un negocio enorme centrado en la pesca y exportación del bacalao salado.
La primera parte de la exposición estaba dedicada a James Ryan (1842-1917), un empresario e inversor canadiense de origen irlandés que se convirtió en uno de los comerciantes más ricos y poderosos de toda la costa de Terranova a finales del siglo XIX y principios del XX.
El lugar lleva su nombre porque era el cuartel general de su imperio comercial. En 1869, James Ryan compró esos terrenos en Bonavista para establecer la sede central de su empresa (James Ryan Ltd.). Desde ahí montó un negocio enorme centrado en la pesca y exportación del bacalao salado.

Junto a sus hermanos, expandió el negocio por toda la zona con sucursales en otros pueblos y hasta estaciones pesqueras en Labrador. Lo que hoy se visita como museo es el complejo original de almacenes, muelles y tiendas de su propiedad.
La empresa familiar siguió funcionando durante décadas (incluso tras su muerte) hasta que cerró definitivamente a finales de los setenta. Años después, Parques de Canadá rescató el sitio para convertirlo en lo que es hoy.
La empresa familiar siguió funcionando durante décadas (incluso tras su muerte) hasta que cerró definitivamente a finales de los setenta. Años después, Parques de Canadá rescató el sitio para convertirlo en lo que es hoy.

Además de las exposiciones dedicadas al negocio de la pesca del bacalao, motor económico histórico de Terranova, en otro de los edificios está ubicado el Bonavista Museum que guarda una colección larguísima de objetos cotidianos de la vida tradicional en Terranova. Incluso pudimos ver una recreación una clínica dentista con sus piezas dentales de repuesto.



Una vez finalizamos la visita, dimos un paseo por los alrededores y es que las vistas del puerto, eran francamente bonitas. También vimos una escultura de una serpiente hecha en madera por Rugged Coast Woodwork and Gallery. Por lo que hemos podido saber, el espacio es utilizado como escaparate para artistas locales.


De vuelta al parking, nos detuvimos a ver el secadero de pescado, una estructura de madera horizontal, construida sobre pilotes para permitir que el aire circulara libremente por debajo y por encima. Sobre esta especie de “escenario” se extendía el bacalao abierto en canal y salado para que se secara al sol y al viento marino, un proceso clave para su conservación y exportación a mercados internacionales antes de la llegada de la refrigeración.
Su altura y diseño inclinado buscaba, no solo el flujo óptimo de aire, sino también mantener el pescado a salvo de la humedad del suelo, los animales carroñeros y la marea alta.
Su altura y diseño inclinado buscaba, no solo el flujo óptimo de aire, sino también mantener el pescado a salvo de la humedad del suelo, los animales carroñeros y la marea alta.

Para las 16h habíamos acabado la visita y la siguiente actividad que teníamos prevista era acercarnos hasta Spillar´s Cove, para ver The chimney, una formación rocosa en forma de chimenea y que emerge el mar. Cual campanario, es utilizado por aves marinas como lugar para construir sus nidos.

Al igual que Dungeon Provincial Park, Spillar´s Cove forma parte del Discovery UNESCO Global Geopark. Para los geólogos, esta cala tiene un valor enorme porque marca la frontera exacta entre dos mitades geológicas diferentes de la península, dividiendo formaciones de rocas sedimentarias de distintas épocas.
A pesar de que en el interior estaba bastante despejado, la niebla entraba con fuerza desde el mar, intensificando el dramatismo del paisaje costero.
A pesar de que en el interior estaba bastante despejado, la niebla entraba con fuerza desde el mar, intensificando el dramatismo del paisaje costero.


Antes de llegar a nuestro siguiente destino, hicimos una breve parada en un supermercado para comprar la cena y el desayuno del día siguiente, 38,75 $ (24,84 €).
A las 18h llegamos al Faro de Bonavista. ¡Qué recuerdos!
El faro del cabo de Bonavista fue construido entre 1841 y 1843 por los Comisionados de Faros de Terranova (Newfoundland Lighthouse Commissioners) y diseñado por los ingenieros de la Trinity House. Su arquitectura es poco común en la región: la torre de piedra que sostiene la luz forma el núcleo central y la vivienda del farero está construida directamente alrededor de la estructura circular.
Las lámparas y reflectores originales de aceite procedían del famoso faro Bell Rock de Escocia (instalados en 1843 por Robert Oke). En 1895, este sistema fue reemplazado por un mecanismo de reflectores catóptricos diseñado por el célebre ingeniero escocés Robert Stevenson (que había sido utilizado previamente en el faro Isle of May en Escocia y en otro punto de Terranova).
Operó ininterrumpidamente durante casi 120 años para guiar a los barcos que navegaban entre las bahías de Bonavista y Trinity, además de asistir en la ruta hacia Labrador. En 1962 fue apagado y sustituido por una luz eléctrica instalada junto al edificio del propio faro.
A las 18h llegamos al Faro de Bonavista. ¡Qué recuerdos!
El faro del cabo de Bonavista fue construido entre 1841 y 1843 por los Comisionados de Faros de Terranova (Newfoundland Lighthouse Commissioners) y diseñado por los ingenieros de la Trinity House. Su arquitectura es poco común en la región: la torre de piedra que sostiene la luz forma el núcleo central y la vivienda del farero está construida directamente alrededor de la estructura circular.
Las lámparas y reflectores originales de aceite procedían del famoso faro Bell Rock de Escocia (instalados en 1843 por Robert Oke). En 1895, este sistema fue reemplazado por un mecanismo de reflectores catóptricos diseñado por el célebre ingeniero escocés Robert Stevenson (que había sido utilizado previamente en el faro Isle of May en Escocia y en otro punto de Terranova).
Operó ininterrumpidamente durante casi 120 años para guiar a los barcos que navegaban entre las bahías de Bonavista y Trinity, además de asistir en la ruta hacia Labrador. En 1962 fue apagado y sustituido por una luz eléctrica instalada junto al edificio del propio faro.


El faro fue declarado Sitio Histórico Provincial en 1970 y, posteriormente, restaurado para recrear el estilo de vida de la época en la que Jeremiah White ejercía como farero. White vivió allí junto a su esposa, Mary, y sus cuatro hijos hasta su fallecimiento en 1876. Tras su muerte, sus hijos continuaron con la labor de mantenimiento de la luz durante dos décadas más. Como testimonio de aquel período, el mecanismo original de 1875 ha sido devuelto a la torre y se mantiene expuesto en el interior.
Aunque en esta ocasión no lo visitamos por dentro, recuperamos un par de fotos de nuestro viaje en 2015 para que os podáis hacer una idea de cómo es por dentro.
Aunque en esta ocasión no lo visitamos por dentro, recuperamos un par de fotos de nuestro viaje en 2015 para que os podáis hacer una idea de cómo es por dentro.


Antes de despedirnos del faro, pasamos por la tienda de suvenires Cabot Crafts, donde además de comprar una funda muy chula para el móvil (con puffins, por supuesto), también compramos una veleta de madera que llevábamos tiempo buscando y no habíamos visto hasta ese momento.
Aprovechando que estamos hablando de puffins, comentar que junto al faro hay un islote donde suelen anidar también los frailecillos. Sin embargo, nosotros solo pudimos ver los agujeros de las madrigueras.
Muy cerca del faro, pasamos a visitar la estatua de Giovanni Caboto, comerciante, navegante y explorador genovés (aproximadamente 1450-1498) que bajo el patrocinio del rey Enrique VII de Inglaterra, lideró una famosa expedición en 1497 a bordo de su barco, el Matthew, con el objetivo de encontrar una ruta hacia Asia cruzando el Atlántico.
Con este viaje se convirtió en uno de los primeros europeos de la época moderna en llegar a la parte continental de Norteamérica. Aunque existen debates históricos sobre el punto exacto de su desembarco, el Cabo Bonavista es considerado oficialmente por los gobiernos de Canadá y el Reino Unido como el lugar donde Caboto tocó tierra por primera vez en Norteamérica el 24 de junio de 1497.
Se cuenta la historia que fue el propio Giovanni Caboto quien, al avistar estas costas tras semanas de travesía, exclamó con alivio y alegría: !O bono vista!, bautizando así el lugar.
Muy cerca del faro, pasamos a visitar la estatua de Giovanni Caboto, comerciante, navegante y explorador genovés (aproximadamente 1450-1498) que bajo el patrocinio del rey Enrique VII de Inglaterra, lideró una famosa expedición en 1497 a bordo de su barco, el Matthew, con el objetivo de encontrar una ruta hacia Asia cruzando el Atlántico.
Con este viaje se convirtió en uno de los primeros europeos de la época moderna en llegar a la parte continental de Norteamérica. Aunque existen debates históricos sobre el punto exacto de su desembarco, el Cabo Bonavista es considerado oficialmente por los gobiernos de Canadá y el Reino Unido como el lugar donde Caboto tocó tierra por primera vez en Norteamérica el 24 de junio de 1497.
Se cuenta la historia que fue el propio Giovanni Caboto quien, al avistar estas costas tras semanas de travesía, exclamó con alivio y alegría: !O bono vista!, bautizando así el lugar.

De camino a Elliston, hicimos una parada técnica para repostar 31,44L x $1,861 = $58,50 (37,50€). Casi llegando, tuvimos un encuentro inesperado con un zorro rojo que, a decir verdad, no nos hizo mucho caso; simplemente cambió de carril y siguió su camino.

Desgraciadamente, cuando llegamos al mirador, lo mismo que por la mañana; muy pocos puffins a la vista y todos en el islote ¡qué pena!


Las que no se pierden una fiesta, son las gaviotas y es que como vean que hay alguna madriguera sin vigilar, allí que van ellas a ver si pueden llevarse algún premio en forma de huevo. Por lo que sabemos, los frailecillos nunca dejan el nido sin vigilancia ya que siempre se turnan para ir en busca de comida.

Un poco “tristes y alicaídos” por no haber visto muchos puffins, regresamos a Port Rexton, aunque por el camino hicimos una parada exprés para fotografiar un espectacular atardecer sobre Diamonds Pond, cerca de Trinity Bay North.

Cuando llegamos alojamiento, fuimos al edificio donde estaba la recepción y había un aviso indicando que no habría nadie por estar fuera de temporada, pero nos habían dejado un sobre con nuestro nombre y con instrucciones para poder acceder a nuestra habitación.




Aprovechando que la habitación (más bien apartamento) era muy grande y que íbamos pasar allí tres noches, bajamos las maletas del coche para intentar organizarlas un poco ya que después de dos semanas de viaje, estaban un poco desordenadas, jejeje
Mientras cenamos, estuvimos viendo un rato la TV y es que nuestro viaje coincidió con el mundial de fútbol celebrado en México, Estados Unidos y Canadá. Por cierto, para quien no lo sepa: ¡lo ganó España!
Mientras cenamos, estuvimos viendo un rato la TV y es que nuestro viaje coincidió con el mundial de fútbol celebrado en México, Estados Unidos y Canadá. Por cierto, para quien no lo sepa: ¡lo ganó España!
*** Final del día 15 ***
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