Este día, Antonio (mi pareja) se levanto encontrándose bastante mal. Fuimos a desayunar y antes de entrar en el restaurante tuvimos que volver a la habitación. Le di dos Fortasec y le puse a dormir. De mientras fui a desayunar y a buscarle un par de tostadas. Cuando regrese a la habitación seguía durmiendo y le deje descansar. Estuve un rato viendo la tele y leyendo información sobre Riviera maya.
A la hora de comer se empezó a sentir mejor. Fuimos juntos al restaurante las brisas. Yo comí del buffet normal y el tomo un arroz y pollo a la plancha. Después de comer y viendo que le había sentado bien, decidimos ir un rato a la piscina.
Fuimos a la piscina del Riviera, ya que siempre íbamos a la del Yucatán. Realmente fue un cambio nefasto. Después de que un niño volcase el agua de sus gafas en mi cóctel y que nos intentaran quitar las toallas, (Nuestras toallas estaban recién cambiadas dobladitas en la hamaca y ellos tenían las suyas por el suelo, en las hamacas mal puestas… y que casualidad que fueron a coger las nuestras) nos cansamos y decidimos volver a la piscina del Yucatán, donde nos sentíamos mas a gusto. Gran parte de esta comodidad se la debemos a Jeremías y sus cócteles… Gracias por hacer nuestra estancia tan placentera. Un detalle que se me olvidaba: cuidado con las toallas, perderlas supone pagar 30 dólares. De todas maneras normalmente la gente no coge la que no es la suya y es fácil ver toallas perdidas por los pasillos.
Una vez en la piscina del Riviera nos juntamos con Tamara y Pablo (una pareja de aquí del foro con la que ya habíamos hablado) y con otros chicos y chicas. Nos pasamos toda la tarde entre charlas, risas, cócteles, bromas… y se nos hace de noche sin darnos cuenta. Hemos bebido demasiado…. Decidimos salir e ir a ducharnos. A todo esto se me ha olvidado decir que a las seis fuimos a reservar para poder cenar a la noche en el japonés, junto a Tamara y Pablo. Es uno de los restaurantes a la carta para los cuales es necesario ticket. Y como tiene mucho éxito y hay pocas mesas abren a las 6 para que la gente reserve plaza para la noche.
Bueno nos salimos, nos fuimos a duchar y quedamos en la puerta del restaurante con Tamara y Pablo. Entramos y nos pusieron en una mesa alrededor de una plancha. Yo advertí de que soy alérgica al pescado y al marisco. Así que en vez el entrante habitual compuesto por diferentes sushi con marisco me trajeron un sushi vegetariano que estaba buenísimo.

Y empezó el show. El cocinero con los cuchillos, los cuencos, el arroz, la carne, las verduras… todo un espectáculo. Encima el arroz con verduras estaba buenísimo… lo mismo que el pollo. Pero lo mejor de este restaurante, es con mucho el espectáculo. Me encanto.

Cuando acabamos de comer los platos pasamos al postre para ello te llevan a otra mesa. Las parejas que estábamos comiendo en la mesa hicimos bastantes migas y en el postre nos pusimos a explicarnos nuestra experiencia hasta el momento en Riviera Maya. El postre era un helado frito que estaba buenisimo, la mezcla de masa caliente y el helado y la combinacion de sabores, un diez.

Acabaron echándonos del restaurante… y continuamos la tertulia en el bar de la piscina del Yucatán frente a unos xcabetun. A la 1 y media, o las dos nos fuimos a acostar…..