Mis distintos diarios van ser un poco "diferentes" ya que no voy a narrar un viaje de X días si no escapas de un día por toda la Suiza. Llevo unos meses viviendo en Neuchatel y aprovecho los fines de semana para viajar y conocer el país. Al lío...
Comienzo por 3 lugares que quizás no son muy conocidos por los viajeros que recorren Suiza pero que, teniendo tiempo y pasando cerca, bien merecen una paradita.
SOLOTHURN.
Visitar Solothurn lo tenía pendiente desde que llegué aquí e hice mi primer viaje porque siempre que viajaba hacia el centro del país, el tren pasaba por aquí y tenía unas vista preciosas desde las vías.
La ciudad es famosa por combinar un estilo italo-francés sin olvidarse del toque suizo-alemán, todo esto acompañado del curso del río Aare.
Ya en Solothurn, la estación está al lado del centro, sólo hay que cruzar el río y llegas a la zona antigua. Lo primero que hago es ir a la oficina de turismo que está justo detrás de la catedral, es un local pequeño pero tiene todo tipo de información. Cargada de folletos para hoy me pongo en marcha.
Tengo la suerte y la desgracia de que es tiempo de festivales y mercadillos medievales; suerte porque las calles están engalanadas y desgracia porque el centro esté hasta arriba de gente. Lo bueno de todo esto es que las callejuelas adyacentes están completamente vacías y puedo hacer fotos a mis anchas.
Qué visitar? Pues la catedral, la muralla, las torres del agua, las calles medievales, su famoso reloj... y también se puede hacer un crucero por el río Aare que te puede llevar hasta las cercanas Olten y Aarau. Por cierto, no conseguí encontrar ni una triste Migros o Coop para comprar algo de comer.
Para mí, es una ciudad que merece la pena visitar si pilla de camino. En un par de horas te la has recorrido de arriba a abajo paseando tranquilamente.
OLTEN.
Después de hacer la visita a Solothurn, cojo un tren con destino a Olten y tan sólo 20 minutos más tarde me planto allí. Ésta es otra ciudad prácticamente desconocida pero al igual que en el caso anterior, desde el tren se veía chula asi que probé suerte.
Por desgracia, no resulta ser tan encantadora como Solothurn pero también tiene lo suyo. En conjunto no es gran cosa pero tiene algunos puntos bastante interesantes como el puente de madera, la torre de la iglesia (sin iglesia) y las casitas típicas. Es un sitio dedicado a congresos y seminarios por lo que hay bastante vidilla, muchas tiendas y grandes edificios modernos. Como curiosidad, cerca de aquí se encuentra Gretzenbach, la zona de templos tailandeses más grande de toda Suiza.
En una hora ya me había visto todo lo interesante y como en esta ocasión si que encontré una Coop, me compré un bocata y me fuí a comer a la orilla del río en el cuál te puedes bañar sin problema alguno. Creo que estuve más tiempo sentada en el cesped que visitando la ciudad...
AARAU.
Esta será mi última parada del día.
No conozco el lugar por lo que no sé si va a tener algo que merezca la pena pero tenía que ver algo más porque era muy pronto y me pillaba cerquita. Como casi siempre, la estación de tren está practicamente en el centro antiguo asi que en nada llego allí.
Al igual que en las ciudades adyacentes, Aarau también está de fiestas y la ciudad está engalanada con banderas y flores al estilo medieval. Esto le da aún más encanto si puede pero está el problema de la masa humana que invade todos los lugares más representativos de la ciudad.
Comienzo mi paseo por las calles principales (llenas de puestos) para luego cruzar por la torre del reloj, rodear los restos de muralla y llegar hasta el río. La zona del río Aare es bastante más agradable que las de las dos ciudades anteriores y el crucero tiene pinta de merecer mucho más la pena por el paisaje.
]
Un par de horas más tarde he acabado de dar la vuelta pero es bastante pronto, apenas son las tres de la tarde y no me voy a ir ya para casa asi que decido coger un tren a Lenzburg para luego acercarme hasta el castillo de Hallwyl pero cuando llego allí veo que hay pocos buses y el último de vuelta es a las cinco de la tarde y no me merece la pena. El castillo de Hallwyl está bastante chulo por si alguien quiere visitarlo pero si no vas en coche, el transporte hasta allí es un poco escaso.
Al ser pronto, tenía pensado darme una vuelta por Lenzburg pero por los alrededores de la estación no había nada y era bastante feo asi que me volví para Olten y de allí tren con encanto (del año la tarara con los asientos de madera) a Neuchatel.
Comienzo por 3 lugares que quizás no son muy conocidos por los viajeros que recorren Suiza pero que, teniendo tiempo y pasando cerca, bien merecen una paradita.
SOLOTHURN.
Visitar Solothurn lo tenía pendiente desde que llegué aquí e hice mi primer viaje porque siempre que viajaba hacia el centro del país, el tren pasaba por aquí y tenía unas vista preciosas desde las vías.
La ciudad es famosa por combinar un estilo italo-francés sin olvidarse del toque suizo-alemán, todo esto acompañado del curso del río Aare.

Ya en Solothurn, la estación está al lado del centro, sólo hay que cruzar el río y llegas a la zona antigua. Lo primero que hago es ir a la oficina de turismo que está justo detrás de la catedral, es un local pequeño pero tiene todo tipo de información. Cargada de folletos para hoy me pongo en marcha.
Tengo la suerte y la desgracia de que es tiempo de festivales y mercadillos medievales; suerte porque las calles están engalanadas y desgracia porque el centro esté hasta arriba de gente. Lo bueno de todo esto es que las callejuelas adyacentes están completamente vacías y puedo hacer fotos a mis anchas.

Qué visitar? Pues la catedral, la muralla, las torres del agua, las calles medievales, su famoso reloj... y también se puede hacer un crucero por el río Aare que te puede llevar hasta las cercanas Olten y Aarau. Por cierto, no conseguí encontrar ni una triste Migros o Coop para comprar algo de comer.
Para mí, es una ciudad que merece la pena visitar si pilla de camino. En un par de horas te la has recorrido de arriba a abajo paseando tranquilamente.
OLTEN.
Después de hacer la visita a Solothurn, cojo un tren con destino a Olten y tan sólo 20 minutos más tarde me planto allí. Ésta es otra ciudad prácticamente desconocida pero al igual que en el caso anterior, desde el tren se veía chula asi que probé suerte.

Por desgracia, no resulta ser tan encantadora como Solothurn pero también tiene lo suyo. En conjunto no es gran cosa pero tiene algunos puntos bastante interesantes como el puente de madera, la torre de la iglesia (sin iglesia) y las casitas típicas. Es un sitio dedicado a congresos y seminarios por lo que hay bastante vidilla, muchas tiendas y grandes edificios modernos. Como curiosidad, cerca de aquí se encuentra Gretzenbach, la zona de templos tailandeses más grande de toda Suiza.

En una hora ya me había visto todo lo interesante y como en esta ocasión si que encontré una Coop, me compré un bocata y me fuí a comer a la orilla del río en el cuál te puedes bañar sin problema alguno. Creo que estuve más tiempo sentada en el cesped que visitando la ciudad...
AARAU.
Esta será mi última parada del día.
No conozco el lugar por lo que no sé si va a tener algo que merezca la pena pero tenía que ver algo más porque era muy pronto y me pillaba cerquita. Como casi siempre, la estación de tren está practicamente en el centro antiguo asi que en nada llego allí.
Al igual que en las ciudades adyacentes, Aarau también está de fiestas y la ciudad está engalanada con banderas y flores al estilo medieval. Esto le da aún más encanto si puede pero está el problema de la masa humana que invade todos los lugares más representativos de la ciudad.

Comienzo mi paseo por las calles principales (llenas de puestos) para luego cruzar por la torre del reloj, rodear los restos de muralla y llegar hasta el río. La zona del río Aare es bastante más agradable que las de las dos ciudades anteriores y el crucero tiene pinta de merecer mucho más la pena por el paisaje.
]Un par de horas más tarde he acabado de dar la vuelta pero es bastante pronto, apenas son las tres de la tarde y no me voy a ir ya para casa asi que decido coger un tren a Lenzburg para luego acercarme hasta el castillo de Hallwyl pero cuando llego allí veo que hay pocos buses y el último de vuelta es a las cinco de la tarde y no me merece la pena. El castillo de Hallwyl está bastante chulo por si alguien quiere visitarlo pero si no vas en coche, el transporte hasta allí es un poco escaso.
Al ser pronto, tenía pensado darme una vuelta por Lenzburg pero por los alrededores de la estación no había nada y era bastante feo asi que me volví para Olten y de allí tren con encanto (del año la tarara con los asientos de madera) a Neuchatel.
Web oficial de Solothurn
Web oficial de Olten
Web oficial de Aarau
Folletos gratis de la zona