Desayunamos en un patio precioso del hotel de Jodhpur.
A las 9 comenzamos el viaje de hoy. Le decimos a Ikram que queremos parar en Ranakpur, un lugar donde hay unos templos jainistas.
La carretera es espantosa. La peor de todas por las que hemos ido, así que tardamos más de lo previsto.
Llegamos a Ranakpur después de 3 horas y media.
Los templos, ya por fuera, son impresionantes. Sobre todo el mayor de ellos. Además el lugar es muy diferente a lo que hemos visto hasta ahora. Estamos rodeados de montañas y mucho verde.

Aquí vemos más turistas y mucho monos, grandes y con muy mala leche. Antes de entrar en los templos, voy a un baño que es de vomitar. Acabo de conocer el baño más sucio de mi vida. Eso sí, a la salida he tenido que pagar 10 rupias a una mujer que ni siquiera me ha dado servilleta
Para entrar en los templos nos tenemos que descalzar. Creo que cuando lleguemos a España nos vamos a descalzar cada vez que entremos en algún sitio
El templo por dentro es todavía más espectacular. Como los que vimos en Jaisalmer, está completamente tallado. Leemos que este templo no tiene 2 columnas iguales.


Después de ver el otro templo, seguimos nuestro camino a Udaipur. Paramos a comer por el camino en un chiriguito entre montañas. Sólo hay un buffet de comida india. No es mala (a Sara la encanta) pero es que estamos de la masala ...
Por fín llegamos a Udaipur. Ha sido el trayecto más largo de los que hemos hecho hasta ahora. Udaipur es una ciudad más limpia, más tranquila y más turística.
Nuestro hotel, el Mewar Haveli, está muy bien situado. La habitación está bien (un poco cursi) y tenemos unas vistas preciosas al lago y a su palacio.

Salimos a dar un paseo por el centro. Hay muchísimas tiendas y un montón de motos circulando por calles estrechas.

Hago un intento de comprar una pashmina pero me agobia tanto el vendedor, que lo dejo.
Cuando por la noche volvemos al hotel vemos que el palacio del lago está iluminado, así que la vista es muy bonita.

Después de un primer contacto con la ciudad, mañana vamos a visitar el palacio y alguna otra cosa más.
Confirmamos que nos gustan más las ciudades pequeñas, aunque el concepto de ciudad pequeña en India es muy distinto al de España (una ciudad de menos de 1.000.000 de habitantes es pequeña). Udaipur no huele especialmente mal (a lo mejor es que nos estamos acostumbrando). Eso sí, tiene mucho humo por la cantidad de motos que hay.
Acabo de recordar que ayer José empezó a hablar a Sara en inglés!!!! Y sin darse cuenta!!! Lo mejor es que Sara no dijo nada porque le entendía (o eso dice ella). Vaya risas que me eché. Vaya follón de idiomas que tenemos.