Al día siguiente cogimos el avión para Hanoi bien temprano (7 de la mañana), desde el hotel nos consiguieron un taxi por 10 dólares, es caro pero normal parece ser (no teníamos ganas de negociar con un taxista a las 5 de la mañana y con la experiencia anterior y el bus no era un opción a esas horas tampoco (todavía no lo habíamos cogido, no sabíamos lo que tardaba o si funcionaba a esas horas...).
Llegamos puntualmente a las 9 a Hanoi. Viajamos con Vietnam Airlines, el vuelo lo reservamos días antes desde Barcelona, se puede reservar con menos tiempo pero las plazas más baratas se agotan pronto, así que si se tiene claro el día que se quiere volar es preferible hacerlo antes. Con esta compañía no tuvimos ningún problema, hay otras low cost, como la jetstar o la vietjetair pero no encontramos mucha diferencia de precio y Vietnam Airlines nos daba más confianza porque habíamos leído que las otras compañías a veces no son muy serias con los horarios o tienen restricciones de equipaje. Facturamos las maletas sin coste alguno y la llegada y recogida de maletas fue muy rápida. La calidad de los aviones e incluso la comida (nos sirvieron desayuno) es muy buena.
Al llegar al aeropuerto de Hanoi teníamos claro una cosa: no íbamos a coger taxi!!! jejeje. El aeropuerto de Hanoi está a unos 45 km del centro así que el viaje dura una hora y media (el transporte allí es muy lento, lo pudimos comprobar durante todo el viaje). Vietnam Airlines tiene unas minivan que te llevan al centro por 2 dólares por persona, así que al salir fuimos a buscar la minivan pasando de todos los taxistas que nos ofrecían llevarnos, vimos una, preguntamos el precio y nos dijeron 2 dólares, así que nos metimos, luego nos dimos cuenta que no era la de la compañía pero total, lo importante era que no nos timasen y llegar al centro!
Nos dejaron por la zona de Old Quarter, antes de llegar subió un hombre ofreciendo información sobre su hotel, alguno de los que iban en la minivan fueron con el hotelero, nosotros decimos buscar un hotel que recomendaban en alguno de los blogs que habíamos leído y fuimos andando. El hotel está en la calle Hang Dieu www.hanoirendezvoushotel.com/. Preguntamos precio y nos dijeron 30 dólares, nosotros dijimos que era caro y nos preguntó que cuanto queríamos pagar, dijimos 20 dólares y la chica nos ofreció la habitación que estaba en la última planta (sexto sin ascensor) y sin desayuno. Vimos la habitación y como nos gustó (y el aire acondicionado funcionaba muy bien ;-)) nos la quedamos. El hotel está muy bien y la habitación era grande y limpia. Desde el hotel te intentaban organizar todas las excursiones a Sapa y a la Bahía de Halong, habíamos leído que eran de fiar y que podías dejar las mochilas grandes mientras estabas de excursión y ofrecían un buen servicio, pero nosotros decidimos sólo contratar el tren-cama de Sapa (por lo que vimos más adelante no es posible comprar el billete directamente en taquilla, eso es lo que oímos que le decía un guía a un turista francés...).
Ese día y el siguiente estuvimos por Hanoi. Como veníamos de Saigón, Hanoi nos pareció muchísimo más auténtico y caótico, la parte de Old Quarter sobre todo, porque también callejeamos fuera del centro y vimos que era mucho más tranquilo. A mi personalmente el Old Quarter me impresionó mucho, tantas tiendas y tan poco espacio para andar! (las aceras están ocupadas por las propias tiendas o por las motos) pero también me resultó un poco agobiante (también porque hacía bastante más calor que en Saigón y los vendedores nos resultaron más pesados). A pesar de esto, Hanoi me gustó mucho especialmente por la cantidad de mercados que tiene y el sinfín de cosas curiosas (a los ojos de un turista occidental), cada calle, cada puestecito que había, etc, nos llamaba la atención, el cableado imposible, las fachadas de los edificios, las motos omnipresentes... todo era muy interesante y divertido.
Paseando por la zona de Old Quarter
El primer día lo dedicamos al Old Quarter, el Lago y la zona de la Ópera, por la noche, después de cenar en un local de la cadena Pho 24, dimos una vuelta por el lago que estaba muy animado. Al día siguiente decidimos ir por la zona del Mausoleo de Ho Chi Minh y entramos a ver sus restos, es algo muy curioso, el respeto y la ceremoniosidad que se respira, y lo estrictos que son con la cola y la vestimenta! yo llevaba un pañuelo para cubrir los hombros, esto lo hice bien, pero llevaba los brazos cruzados y cuando entré a la sala donde está el cuerpo momificado del líder comunista unos de los guardas me golpeó nerviosamente los brazos para que los estirara, supongo que debe tener algún significado lo de cruzar los brazos, no sé, pero los 15 metros que se recorren a través del féretro son como sagrados, ni fotos, ni pararse una milésima de segundo, ni hablar... me pareció muy curiosa la experiencia. Después nos acercamos al templo de la literatura, que bien merece una visita! y comimos cerca en un restaurante que recomienda la Lonely Planet: KOTO, que tiene una labor social muy importante: www.koto.com.au/hanoi-restaurants.
Por la tarde nos fuimos a callejear por la zona de la Catedral de San José y seguimos por calles ya nada turísticas hasta la estación de autobuses de Luong Yen. Está bastante retirado del centro, así que si no se quiere andar mucho es preferible coger un taxi. Aquí compramos el billete de bus para Cat Ba, preferimos ir por libre a la Bahía de Halong en vez de viaje organizado desde Hanoi, habíamos leído tantas experiencias negativas sobre estas excursiones que optamos por hacerlo por nuestra cuenta. Compramos los billetes para el viernes 13 de julio (supongo que no hace falta hacerlo con tanta antelación pero nos queríamos asegurar poder viajar ese día y no tener que hacer noche de nuevo en Hanoi). El billete nos costó 220.000 VND y es como un billete combinado de transportes varios hasta Cat Ba (durante el trayecto no te informan mucho si no es necesario, pero a la que hay que cambiar de transporte van diciendo “Cat Ba” para que los guiris no nos despistemos).
Después de comprar los billetes de bus fuimos callejeando hasta el hotel a coger las mochilas y nos fuimos para la estación de trenes a coger nuestro tren-cama a Sapa. En el compartimento coincidimos con un matrimonio francés muy simpático con los que intercambiamos impresiones sobre el país, más tarde nos los volveríamos a encontrar por casualidad en Hué y en Hoi An!! (parece que hacíamos la ruta que hacen todos los turistas...).
Llegamos puntualmente a las 9 a Hanoi. Viajamos con Vietnam Airlines, el vuelo lo reservamos días antes desde Barcelona, se puede reservar con menos tiempo pero las plazas más baratas se agotan pronto, así que si se tiene claro el día que se quiere volar es preferible hacerlo antes. Con esta compañía no tuvimos ningún problema, hay otras low cost, como la jetstar o la vietjetair pero no encontramos mucha diferencia de precio y Vietnam Airlines nos daba más confianza porque habíamos leído que las otras compañías a veces no son muy serias con los horarios o tienen restricciones de equipaje. Facturamos las maletas sin coste alguno y la llegada y recogida de maletas fue muy rápida. La calidad de los aviones e incluso la comida (nos sirvieron desayuno) es muy buena.
Al llegar al aeropuerto de Hanoi teníamos claro una cosa: no íbamos a coger taxi!!! jejeje. El aeropuerto de Hanoi está a unos 45 km del centro así que el viaje dura una hora y media (el transporte allí es muy lento, lo pudimos comprobar durante todo el viaje). Vietnam Airlines tiene unas minivan que te llevan al centro por 2 dólares por persona, así que al salir fuimos a buscar la minivan pasando de todos los taxistas que nos ofrecían llevarnos, vimos una, preguntamos el precio y nos dijeron 2 dólares, así que nos metimos, luego nos dimos cuenta que no era la de la compañía pero total, lo importante era que no nos timasen y llegar al centro!
Nos dejaron por la zona de Old Quarter, antes de llegar subió un hombre ofreciendo información sobre su hotel, alguno de los que iban en la minivan fueron con el hotelero, nosotros decimos buscar un hotel que recomendaban en alguno de los blogs que habíamos leído y fuimos andando. El hotel está en la calle Hang Dieu www.hanoirendezvoushotel.com/. Preguntamos precio y nos dijeron 30 dólares, nosotros dijimos que era caro y nos preguntó que cuanto queríamos pagar, dijimos 20 dólares y la chica nos ofreció la habitación que estaba en la última planta (sexto sin ascensor) y sin desayuno. Vimos la habitación y como nos gustó (y el aire acondicionado funcionaba muy bien ;-)) nos la quedamos. El hotel está muy bien y la habitación era grande y limpia. Desde el hotel te intentaban organizar todas las excursiones a Sapa y a la Bahía de Halong, habíamos leído que eran de fiar y que podías dejar las mochilas grandes mientras estabas de excursión y ofrecían un buen servicio, pero nosotros decidimos sólo contratar el tren-cama de Sapa (por lo que vimos más adelante no es posible comprar el billete directamente en taquilla, eso es lo que oímos que le decía un guía a un turista francés...).
Ese día y el siguiente estuvimos por Hanoi. Como veníamos de Saigón, Hanoi nos pareció muchísimo más auténtico y caótico, la parte de Old Quarter sobre todo, porque también callejeamos fuera del centro y vimos que era mucho más tranquilo. A mi personalmente el Old Quarter me impresionó mucho, tantas tiendas y tan poco espacio para andar! (las aceras están ocupadas por las propias tiendas o por las motos) pero también me resultó un poco agobiante (también porque hacía bastante más calor que en Saigón y los vendedores nos resultaron más pesados). A pesar de esto, Hanoi me gustó mucho especialmente por la cantidad de mercados que tiene y el sinfín de cosas curiosas (a los ojos de un turista occidental), cada calle, cada puestecito que había, etc, nos llamaba la atención, el cableado imposible, las fachadas de los edificios, las motos omnipresentes... todo era muy interesante y divertido.

El primer día lo dedicamos al Old Quarter, el Lago y la zona de la Ópera, por la noche, después de cenar en un local de la cadena Pho 24, dimos una vuelta por el lago que estaba muy animado. Al día siguiente decidimos ir por la zona del Mausoleo de Ho Chi Minh y entramos a ver sus restos, es algo muy curioso, el respeto y la ceremoniosidad que se respira, y lo estrictos que son con la cola y la vestimenta! yo llevaba un pañuelo para cubrir los hombros, esto lo hice bien, pero llevaba los brazos cruzados y cuando entré a la sala donde está el cuerpo momificado del líder comunista unos de los guardas me golpeó nerviosamente los brazos para que los estirara, supongo que debe tener algún significado lo de cruzar los brazos, no sé, pero los 15 metros que se recorren a través del féretro son como sagrados, ni fotos, ni pararse una milésima de segundo, ni hablar... me pareció muy curiosa la experiencia. Después nos acercamos al templo de la literatura, que bien merece una visita! y comimos cerca en un restaurante que recomienda la Lonely Planet: KOTO, que tiene una labor social muy importante: www.koto.com.au/hanoi-restaurants.
Por la tarde nos fuimos a callejear por la zona de la Catedral de San José y seguimos por calles ya nada turísticas hasta la estación de autobuses de Luong Yen. Está bastante retirado del centro, así que si no se quiere andar mucho es preferible coger un taxi. Aquí compramos el billete de bus para Cat Ba, preferimos ir por libre a la Bahía de Halong en vez de viaje organizado desde Hanoi, habíamos leído tantas experiencias negativas sobre estas excursiones que optamos por hacerlo por nuestra cuenta. Compramos los billetes para el viernes 13 de julio (supongo que no hace falta hacerlo con tanta antelación pero nos queríamos asegurar poder viajar ese día y no tener que hacer noche de nuevo en Hanoi). El billete nos costó 220.000 VND y es como un billete combinado de transportes varios hasta Cat Ba (durante el trayecto no te informan mucho si no es necesario, pero a la que hay que cambiar de transporte van diciendo “Cat Ba” para que los guiris no nos despistemos).
Después de comprar los billetes de bus fuimos callejeando hasta el hotel a coger las mochilas y nos fuimos para la estación de trenes a coger nuestro tren-cama a Sapa. En el compartimento coincidimos con un matrimonio francés muy simpático con los que intercambiamos impresiones sobre el país, más tarde nos los volveríamos a encontrar por casualidad en Hué y en Hoi An!! (parece que hacíamos la ruta que hacen todos los turistas...).