Después de 4 horas en bus (que reservamos en el mismo hotel por 90.000, bus-cama, para echar la siesta supongo...) llegamos a Hoi An. Sólo son 120 km pero el trayecto es bastante lento, además hacen una parada de una media hora para tomar algo en Lang Co (se ven unas playas muy chulas por esa zona).
Salimos del bus muy animados, con ganas de seguir viendo cosas, pasamos por el centro con las mochilas antes de encontrar hotel y nos pareció un pueblo precioso, de casa bajitas y muchas tiendas! preguntamos en un par de hoteles y al final nos quedamos en Thien Trung Hotel www.thientrunghotels.com. El hotel no está mal, nos salió por 15 $ la noche y la habitación era grande y limpia, pero los encargados nos caían bastante mal, no pasó nada en concreto pero como veníamos del encargado simpatiquísimo de Hué pues como que no nos moló mucho el trato. Después de hacer el check-in comimos cerca del hotel, en un sitio que hay comida para guiris pero también comida local y probamos uno de los platos locales, el wonton, son como unas bases finas y crujientes con un picadillo por encima de vegetales y setas, está muy rico, la noche siguiente probamos el Lau Cao (que es como unos fideos muy gruesos, muy diferentes a los fideos de arroz, con soja, vegetales, cerdo y unas cortecitas, muy rico también) y las rosas blancas, que son como unas empanadillas de gambas. Los platos locales de Hoi An merecen la pena! Esa noche cenamos en un restaurante muy bonito que hay justo delante del hotel, creo que tiene el mismo nombre que el hotel... Después de cenar dimos una vuelta por Hoi An y la verdad es que después de la muy buena impresión inicial, nos decepcionó un poco. El pueblo es bonito, con el río, los farolillos y demás, eso es innegable, pero el ambiente no nos gustó mucho, a parte de que hay más occidentales que orientales, todo son tiendas, por lo que todo el rato te están intentando llamar la atención para que entres en sus tiendas y si miras algo se ponen un poco pesados para que compres, a nosotros nos agobia el tema compras así que en ese momento nos dimos cuenta de que nos teníamos que haber quedado esa tarde en Hué para ver las tumbas con calma y quizás dedicarle menos tiempo a Hoi An del que teníamos pensado.
Al día siguiente queríamos hacer algo fuera de Hoi An, pensamos en ir a la playa o bien ir a My Son, nos decidimos finalmente por alquilar un moto delante del hotel (automática, 6$, como en todas partes vamos) y para allá que nos fuimos. Hay excursiones de medio día en autobús des de Hoi An, My Son está a unos 40 km y quizás son muchos kms para hacer en moto y más si no es muy cómoda (nos quedó culo carpeta), pero no nos apetecía nada un tour organizado, preferimos coger la moto e ir parando por las ciudades a tomar refrescos de caña de azúcar (buenísimos) y preguntar a la gente como ir a My Son ya en una zona sin turistas. En una de las intersecciones nos equivocamos y cogimos la carretera que va a Danang pero gracias al error pudimos ver la que se lía en Vietnam cuando hay un lagarto en la rama de un árbol! la carretera estaba cortada porque todo el mundo se paró a ver como intentaban bajar al lagarto de la rama, al final lo consiguieron aunque no tengo muy claro que el animal saliera vivo de la experiencia... A la que se llega a la población de Dien Ban llegar a My Son es muy fácil, está indicado y no hay pérdida, además que los hitos de la carretera van indicando los kms que faltan.
Ruinas de My Son
La visita a My Son estuvo bien, realmente quedan pocas ruinas en pie pero es una zona muy bonita y si se tiene tiempo vale la pena ir (si se va justo yo creo que es prescindible). A la vuelta de My Son comimos en Dien Ban, en un bar que no había ningún occidental y nos comimos un auténtico pho al precio vietnamita, un respiro del ambiente de Hoi An.
Salimos del bus muy animados, con ganas de seguir viendo cosas, pasamos por el centro con las mochilas antes de encontrar hotel y nos pareció un pueblo precioso, de casa bajitas y muchas tiendas! preguntamos en un par de hoteles y al final nos quedamos en Thien Trung Hotel www.thientrunghotels.com. El hotel no está mal, nos salió por 15 $ la noche y la habitación era grande y limpia, pero los encargados nos caían bastante mal, no pasó nada en concreto pero como veníamos del encargado simpatiquísimo de Hué pues como que no nos moló mucho el trato. Después de hacer el check-in comimos cerca del hotel, en un sitio que hay comida para guiris pero también comida local y probamos uno de los platos locales, el wonton, son como unas bases finas y crujientes con un picadillo por encima de vegetales y setas, está muy rico, la noche siguiente probamos el Lau Cao (que es como unos fideos muy gruesos, muy diferentes a los fideos de arroz, con soja, vegetales, cerdo y unas cortecitas, muy rico también) y las rosas blancas, que son como unas empanadillas de gambas. Los platos locales de Hoi An merecen la pena! Esa noche cenamos en un restaurante muy bonito que hay justo delante del hotel, creo que tiene el mismo nombre que el hotel... Después de cenar dimos una vuelta por Hoi An y la verdad es que después de la muy buena impresión inicial, nos decepcionó un poco. El pueblo es bonito, con el río, los farolillos y demás, eso es innegable, pero el ambiente no nos gustó mucho, a parte de que hay más occidentales que orientales, todo son tiendas, por lo que todo el rato te están intentando llamar la atención para que entres en sus tiendas y si miras algo se ponen un poco pesados para que compres, a nosotros nos agobia el tema compras así que en ese momento nos dimos cuenta de que nos teníamos que haber quedado esa tarde en Hué para ver las tumbas con calma y quizás dedicarle menos tiempo a Hoi An del que teníamos pensado.
Al día siguiente queríamos hacer algo fuera de Hoi An, pensamos en ir a la playa o bien ir a My Son, nos decidimos finalmente por alquilar un moto delante del hotel (automática, 6$, como en todas partes vamos) y para allá que nos fuimos. Hay excursiones de medio día en autobús des de Hoi An, My Son está a unos 40 km y quizás son muchos kms para hacer en moto y más si no es muy cómoda (nos quedó culo carpeta), pero no nos apetecía nada un tour organizado, preferimos coger la moto e ir parando por las ciudades a tomar refrescos de caña de azúcar (buenísimos) y preguntar a la gente como ir a My Son ya en una zona sin turistas. En una de las intersecciones nos equivocamos y cogimos la carretera que va a Danang pero gracias al error pudimos ver la que se lía en Vietnam cuando hay un lagarto en la rama de un árbol! la carretera estaba cortada porque todo el mundo se paró a ver como intentaban bajar al lagarto de la rama, al final lo consiguieron aunque no tengo muy claro que el animal saliera vivo de la experiencia... A la que se llega a la población de Dien Ban llegar a My Son es muy fácil, está indicado y no hay pérdida, además que los hitos de la carretera van indicando los kms que faltan.

La visita a My Son estuvo bien, realmente quedan pocas ruinas en pie pero es una zona muy bonita y si se tiene tiempo vale la pena ir (si se va justo yo creo que es prescindible). A la vuelta de My Son comimos en Dien Ban, en un bar que no había ningún occidental y nos comimos un auténtico pho al precio vietnamita, un respiro del ambiente de Hoi An.