DIA 21 DE AGOSTO
Nos levantamos preparados para partir a Santorini. Pagamos el hotel y bajamos al puerto. Cambiamos el papel de Internet por lo tickets de ferry y nos pusimos a esperar. Cuando quedaban 10 minutos para que llegue el ferry aparece un señor con un papel que cuelga de la puerta, veo que se crea un gran alboroto a su alrededor y que el tío se pira corriendo.
Me acerco y veo que pone que el ferry se ha cancelado. En ese momento oigo a una chica que habla español y me acerco a ella, le comento si habla bien ingles para ir juntas a la oficina. Aunque me dice que no se le da muy bien decidimos ir juntas, así entra les dos nos entenderemos mejor. Además algo en ella me parece simpático. No me equivocaba. Dejo a Antonio con las maletas y vamos a la oficina donde se ha liado una gorda. Eider (así se llama la chica) y yo en una oficina, su novio ( David) en otra y Antonio con las maletas. Hicimos trabajo en equipo y conseguimos que nos dieran plaza en un ferry para las 17:30 del día siguiente y que nos sellaran el ticket de anulado para que nos devolvieran el dinero en la oficina del Pireo o por Internet.
También David y yo fuimos rápidos al hotel que Antonio y yo acabábamos de abandonar para conseguir dos habitaciones. Tuvimos suerte tenían una para ya mismo y nos conseguían otra para las siete y media de la tarde. Amablemente se ofrecieron a subirnos las maletas desde el puerto donde nos esperaban Eider y Antonio.
También llamaron a nuestros respectivos hoteles en Santorini, para explicarles la situación y anular la noche que tendríamos que pasar obligatoriamente en Milos. La chica fue muy amable y nos facilito enormemente los tramites.
Decidimos dejar las maletas todos juntos en la habitación que tenían disponible y nos cambiamos por turnos dispuestos a aprovechar el día. Nos pusimos bikinis, bañadores, cogimos toallas y nos fuimos.
Nuestra primera idea era alquilar un coche los cuatro pero después de preguntar en unas cuantas oficinas y que nos dijeran que para ese mismo día era imposible decidimos movernos en bus.
Fuimos a una playa, era muy bonita pero en lugar de arena tenía piedras. Pasamos la mañana entre charlas y baños.
Definitivamente no estuvo mal perder el ferry nos supuso cambios y adaptarnos a las circunstancias y algunos gastos pero nos permitió conocer a Eider y David, que nos cayeron fenomenal.
Decidimos ir a comer a Adamás para desde allí ir a a la tarde a Plaka a ver el teatro y las catacumbas en Tripiti.
Comimos en Flibos: 2 soulakis de cerdo y 2 platos de salchichas con pan agua y dos cervezas ( 36 euros aproximado)
Después de comer, cogimos el bus a Plaka y fuimos a ver el teatro y las catacumbas (estas últimas estaban cerradas) El teatro estaba en ruinas y no nos emociono mucho. Fuimos dando un paseo desde donde deja el autobús, bajar es fácil, subir un poco más cansado. Nos lo tomamos con calma. Vamos haciendo fotos, charlando… Una vez arriba callejeamos por Plaka y volvemos a coger el autobús para ir a Adamás.




Llegamos y vamos al hotel la segunda habitación esta lista, repartimos maletas, nos duchamos y nos vamos a cenar. Cenamos los 4 unos gyros y luego paseamos por el puerto y nos vamos a la cama.