Después de tres vuelos bastante agradables (Bilbao-Paris, Paris-Cincinnati, Cincinnati-Chicago) empieza la aventura que nos llevará a atravesar EEUU y Canadá durante un mes.
Para empezar, nada mejor que la fantástica ciudad de CHICAGO!!
Al preparar el viaje buscábamos alguno de los hoteles recomendados en el foro que estaban en downtown, pero el coste estaba disparado (cientos de euros
Por este motivo, contratamos un motel cerca del aeropuerto aprovechando que allí está muy bien organizado el tema de shuttle desde el aeropuerto a los hoteles/moteles de las cercanías. Funciona así: por una parte, los aeropuertos en EEUU generalmente tienen buen trasporte, normalmente por tren, al downtown y, por la otra, los hoteles/moteles tienen shuttle (gratuito en muchos de ellos) para ir al aeropuerto. Además, hay teléfonos gratuitos en el aeropuerto con el número del hotel/motel para que les llames y te vengan a buscar a la zona de shuttle.
Así que, nada más llegar al aeropuerto, llamamos a nuestro motel (el O´Hara Inn&Suites) y en un rato vinieron a buscarnos a la zona de shuttle (unos 10-15 min en coche al motel). Es un motel muy sencillo, pero estaba limpio y teníamos una habitación enorme con frigorífico. Con la oferta que conseguí de 49€ la noche me pareció una buena opción.
Dejamos las cosas en el motel rápidamente y decidimos acercarnos al centro, ya que eran las 6 de la tarde ya.
Así que un nuevo shuttle al aeropuerto y a coger la línea azul del tren CTA al centro, que tarda unos 45-60 min, dependiendo del destino en downtown. De la zona de shuttle sólo hay que entrar a la terminal, bajar un piso y estás en la estación, es muy cómodo. Cogimos el pase de 72 horas, ya que podríamos utilizarlo todos los días que íbamos a estar en Chicago e incluso, como va por horas, el último día para bajar por la mañana a downtown a recoger el coche de alquiler que usaríamos el resto del viaje. Cuesta 14$ por persona y, aunque somos de andar, realmente le sacamos partido, merece la pena.
El plan para este primer día era ir al Green Mill, el bar de Al Capone, a escuchar jazz. Como todavía era un poco pronto para eso, nos bajamos en Jackson y dimos nuestro primer paseo por las calles de Chicago por la zona de Grant Park y el Art Institute. Había mucha gente, policía y vallas, ya que el festival se celebraba en el Grant Park. Volvimos al CTA y cogimos la línea roja hasta Lawrence, que es la estación más cercana al Green Mill.
Tras pagar las entradas al portero (12$ por persona) y enseñar los pasaportes (es genial que después de tantos años sigan comprobando que tenemos más de 21...

En el Green Mill descubrí cómo los artistas viven el jazz como si les fuera la vida en ello, impresionante el despliegue de tics, movimientos de cabeza, aspavientos y todo un repertorio indescriptible de giros de articulaciones...
Ya agotados después del largo viaje, CTA al aeropuerto y shuttle al hotel. Hasta mañana!