Despierto un poco alelada por el efecto de la pastilla. Enseguida nos ponemos en marcha para seguir conociendo la ciudad.
Hoy empezamos la visita por la parte baja, es donde se encuentran la mayoría de museos, teatros y muchos otros edificios importantes. El calor va in crescendo, ya hay unos 36ºC y cada poco tenemos que parar a comprar agua.
Llegamos a la parte alta y repetimos las visitas del día anterior, además ahora podemos visitar el mercado Dolac que con sus toldos rojos es una de las imágenes más conocidas de Zagreb.

Para comer escogemos una terraza a la sombra, 2 platos con bebida 89 Kunas / 12€. El resto de la tarde seguimos dando paseos por la ciudad, refugiándonos cada poco del sol, incluso entramos en algún comercio para refrescarnos con el aire acondicionado, qué caló! A última hora vamos a tomar algo a la calle Tkalcicéva, la más bulliciosa de Zagreb, repleta de cafés y terrazas.
Cuándo ya no podemos más, tras 9 horas caminando, nos dirigimos a la estación para coger el bus que nos lleve de vuelta al cámping. Lo perdemos por unos minutos y tenemos que esperar 1 hora. Durante la espera comienza a hablar con nosotros Anita, una chica que trabaja en el zoo de Zagreb, y que nos empieza a contar multitud de cosas de la ciudad. También nosotros le hablamos sobre España. De vuelta en el camping, cena, pastillaza y a dormir, que mañana la playa nos aguarda!
Hoy empezamos la visita por la parte baja, es donde se encuentran la mayoría de museos, teatros y muchos otros edificios importantes. El calor va in crescendo, ya hay unos 36ºC y cada poco tenemos que parar a comprar agua.
Llegamos a la parte alta y repetimos las visitas del día anterior, además ahora podemos visitar el mercado Dolac que con sus toldos rojos es una de las imágenes más conocidas de Zagreb.
Para comer escogemos una terraza a la sombra, 2 platos con bebida 89 Kunas / 12€. El resto de la tarde seguimos dando paseos por la ciudad, refugiándonos cada poco del sol, incluso entramos en algún comercio para refrescarnos con el aire acondicionado, qué caló! A última hora vamos a tomar algo a la calle Tkalcicéva, la más bulliciosa de Zagreb, repleta de cafés y terrazas.
Cuándo ya no podemos más, tras 9 horas caminando, nos dirigimos a la estación para coger el bus que nos lleve de vuelta al cámping. Lo perdemos por unos minutos y tenemos que esperar 1 hora. Durante la espera comienza a hablar con nosotros Anita, una chica que trabaja en el zoo de Zagreb, y que nos empieza a contar multitud de cosas de la ciudad. También nosotros le hablamos sobre España. De vuelta en el camping, cena, pastillaza y a dormir, que mañana la playa nos aguarda!