Durante la noche hemos estado escuchando un búfalo merodear alrededor de la tienda, después de estar escuchándolo un poco en tensión nos hemos relajado y hemos conseguido dormir plácidamente.
Hoy nos levantamos un poco antes de lo habitual ya que tenemos que salir antes de las 10:00 horas del parque, así que a las 07:30h ya estamos desayunando, huevos revueltos con tostadas y fruta variada, con zumo de mango y el rico café.
Antes de desayunar comprobamos que algo ha pasado en el campamento, el alumbrado esta destrozado, una silla sin el respaldo un gran excremento cerca del fuego donde por las noches charlábamos... Elías nos dice que esta mañana, sobre las 06:30 cuando se han levantado al salir de la tienda, han visto un grupo de más de 10 leones, leonas y cachorros, estaban jugando con las ollas, sartenes y los utensilios de cocina, la olla donde calientan el agua para las duchas la han dejado destrozada. Ellas solas se han ido del campamento parecía que habían cazado algo durante la noche porque se les veía llenas, posiblemente el búfalo que por la noche nos molesto, nunca más molestará a nadie...jeje
A las 08:00h nos despedimos de todos los chicos del lodge de TABIA, que se han portado genial y son súper simpáticos. Por las noches hemos pasado horas bajo las estrellas chapurreando ingles suahili y castellano para entendernos. Me gustaría agradecer a todos los chicos del campamento de TABIA en el Serengeti, esta gente están meses alejados de sus familias trabajando en el campamento, para hacer la estancia cómoda y divertida, si alguien decide ir con TABIA que no dudé ni un segundo en ir a su campamento en el Serengeti, es una experiencia única! Aquí la foto de los artistas!

Una vez en ruta, mientras nos dirigimos a la salida del parque, aparece la famosa ley de Murphy, cuando no buscas nada, las cosas aparecen... En lo alto de una montaña de roca, nos aparece una leona mirando al horizonte, nos regala la última estampa del Serengueti.
Al salir del parque Nacional del Serengueti hacemos un alto en el camino, paramos en un poblado Masai que hay cerca del camino. Nos reciben con una danza de bienvenida mientras cantan sus canciones, muy bonito. Un chico del poblado nos recibe y nos adentramos dentro, nos explica que en ese poblado viven 62 personas contando los niños. El poblado se divide en tres grupos, los niños, los adultos, y los ancianos.

Los niños van a escuela y cuando son un poco mayores ayudan a sacar los animales a pastar, algunos accedían a estudiar la secundaria en un colegio fuera del poblado. Los adultos se dividían en hombres y mujeres. Los hombres eran los encargados de los animales, y las mujeres se encargaban de cocinar cuidar a los niños y limpiar. Los ancianos vigilaban por la noche que ninguna animal se acercara al ganado.
También nos explico como construyen sus chozas, estas están hechas de bambú, bigas de ébano y recubiertas de ramitas y excremento de vaca, estas chozas pueden aguantar 2 meses, una persona adulta no cabe de pie y pueden tener 6 metros cuadrados, en el interior hay 3 camas y una zona central para hacer fuego que es la cocina.
Los Masais practican la poligamia, y lo que determina cuantas mujeres puedes tener són el número de vacas que poseas.
Una vez explicado esto el chico nos lleva a una zona donde hay objetos artesanos hechos por los Masais, el guía nos había aconsejado no comprar aquí ya que más adelante iremos a un lugar donde venden los mismos objetos más económicos, ya que los Masais los venden más caros a los turistas.
Después de ver la artesanía nos dirigimos a la choza que utilizan como escuela, esta un poco apartada del poblado, cuando entramos nos reciben unos 20 niños de entre 2 y 6 años cantando todos a la vez, increíble se nos han puesto los pelos de punta, todos los niños súper simpáticos, nos daban la mano como sí les hiciera ilusión tocarnos, ha sido una sensación super bonita ya que ningún niño pedía dinero, cosa muy habitual por la calle sobretodo si les intentas hacer una foto.



Después de despedirnos de los niños, nos acompaña el chico Masai hasta la puerta y nos despedimos. Hay que decir que poco a poco se esta convirtiendo en un negocio para ellos la visita de turistas, aunque mantienen sus costumbres.
Una vez finalizada la visita, Proseguimos el camino, una vez salimos del parque Nacional, cruzamos la reserva del Gnorongoro, es increíble el microclima que hay en esta zona, los bosques son tropicales con mucha humedad, todo lo contrario del Serengueti.
Sobre las 13:30 llegamos a Karatu, antes de entrar al Lodge comemos el picnic que teníamos preparado y a descansar que mañana es un día duro.