Día 13º ( 10-08-08 )
Sitios visitados: Hot Springs / Glendo National Park / Guernsey / Fort Laramie / Cheyenne
Millas realizadas en esta etapa: 345

Nada más levantarme retrocedo unas millas para volver a la zona sur de Black Hills, donde hay animales en libertad. Enseguida me encuentro con ésto:

No os imagináis en vivo lo grande que es el animal. En cuanto lo vi, aparqué el coche y continué a pie para hacer unas fotos al Bisonte (que no Búfalo) más de cerca:

Justo detrás viene otro Bisonte:

Y justo delante mía, un coche tiene que parar para ceder el paso a este Bisonte. Fijáos que lleva unos pajarillos en lo alto.

De nuevo, llegamos a la ciudad en la que pasé la noche, Hot Springs:

Poco antes de cambiar el estado de South Dakota por el de Wyoming... llegamos a Edgemont, un pequeño pueblo de menos de mil habitantes.


Seguimos varias millas por una de esas carreteras que tanto me gustan para llegar a Glendo.

Comemos algo en uno de esos barecillos típicos del oeste, con buena comida, precios bajos y gente amable.

Y después de un buen desayuno llegamos al parque nacional de Glendo, con su característico paisaje de tierras rojas.

En la imagen, Red Hills, en Glendo State Park.

La zona de los lagos internos que hay en Glendo, hay que conocerla, pero es el lugar ideal para los domingueros y para pasar un buen día de picnic o de acampada, ya que es sumamente tranquilo el lugar.

Pronto me percato del descenso de la temperatura y escucho a lo lejos truenos, es el mometno de marcharse de alli, ya que no llevo un 4x4 y no se esa tierra roja como como va a ser una vez se moje.

Pocas veces en mi vida he visto un cielo tan negro y nubes tan bajas:


Y ahora ha llegado el momento de ver restos de la parte mejor conservada del Oregon trail, una ruta migratoria de 3.500 kms en la que a mediados del siglo XIX se fue descubriendo el oeste de USA.
Cómo no, para llegar hasta alli hay que recorrer un largo camino de arena casi de playa que al Charger se le atraganta como es normal.


Podemos ver las huellas de los carruajes, en su día arena blanda y lodo y hoy petrificadas ya. El río Platte pasa muy muy cerca.


Aprovechamos el pueblo de Guernsey, para tomar un refrigerio y charlar en el bar con la gente local sobre las raíces del Oregon Trail. Es en este pueblo donde puedo ver gran cantidad de animales en libertad, desde zorros, a ciervos, corriendo libremente por las calles y entrando en jardines de casas y demás.


Todo en esta zona es tan... auténtico! fíjense en el típico bar (saloon) del oeste:

Media hora más tarde llego a Fort Laramie, sitio histórico nacional (emplazamiento militar) en el estado de Wyoming que albergó a importantes tratados entre el gobierno de ese país y los amerindios de las grandes llanuras durante el siglo XIX. Poco antes de llegar a la zona histórica, entro en un bar cercano a comer lo que fue para mi la mejor hamburguesa de carne de Buffalo de todo el viaje, en un pequeño bar de cocina casera llamado FLAG (Website). Alli tuve la ocasión de compartir un agradable momento con los dueños del local (un encantador matrimonio mayor) asi como aprender más sobre lo que en su día fue Fort Laramie. Desde aqui les envío un fuerte abrazo a Alexander & Donna (greetings from Spain).

Y ahora es el momento de visitar un puente para mi especial, un puente que se construyó en 1875 y que fue de los primeros puntos en los que empecé a poner chinchetas para elaborar mi ruta a primeros de mayo de este año, cuando aun no sabía qué forma darle. Bienvenidos al Old Army Bridge.



Bonitas fotos se pueden hacer con tan preciosos paisajes.

Y al fin llegamos a la zona histórica de Fort Laramie (El fuerte Laramie); le he pasado un filtro sepia para meternos más en la época.




Bueno, dejando atrás Fort Laramie, llego al atardecer a la decrépita y solitaria ciudad de Cheyenne, la ciudad principal del estado de Wyoming. Esta es posiblemente en la ciudad donde más inseguridad he sentido por la calle, incluso en mi hotel, uno que me cogí en el centro histórico, estaba muy inseguro ya que era el típico hotel donde la gente estaba con las puertas abiertas drogándose, dormías y escuchabas como pegaban en la puerta pidiendo algo, etc.; es bastante comparable a lo inseguro que me sentí durante mi estancia en la zona de la estación central de Nápoles.


Tengan buenas noches, yo me echo el pestillo de la puerta de mi habitación y cruzo los dedos.



