Sobre las 8 de la mañana nos levantábamos y tras un desayuno en el apartamento nos fuimos para la parada del metro de la calle 50. El destino de hoy era el Harlem y a las 11 habíamos pensado ir a una misa gospel en The Greater Refuge Temple y queríamos ver varias cosas antes.
Nos bajamos en Cathedral Parkway y la primera impresión del Harlem es la cantidad de espacio abierto, con calles enormes y tranquilidad. Tuvimos una sensación que luego se repetiría más veces a lo largo del viaje, que es la cantidad de ambientes diferentes que tiene Nueva York. De ahí, caminamos 5 minutos y llegamos a nuestro primera visita marcada, la impresionante catedral St John The Divine.

Nada más poner pie en el Harlem
La catedral, por fuera, es absolutamente enorme (es la catedral anglicana más grande del mundo), aunque lo cierto es que por dentro tiene mucho que envidiar a las catedrales europeas. Viendo la fecha en la que se empezó a construir (1892, aun inacabada) da la impresión de que estos americanos quieren tener de todo, aunque sea en fachada (y sin historia, claro). Por eso la sensación de vacío que hay en el interior, donde se puede encontrar algún recuerdo del incendio de 2001. Aun así, vale la pena pasarse a verla, sin olvidar los jardines exteriores con la Fuente de la Paz (con las imágenes del Arcángel San Miguel y de Satanás en ella), algunas figuras que representaban el arca de Noé y unas pequeñas esculturas de bronce con iconos como Einstein o Gandhi.

La impresionante fachada de la catedral

El interior de la catedral

Recuerdo del incendio de 2001

Fuente de la Paz

Una de las figuras del arca de Noé
De ahí, nos fuimos caminando hacia el norte, paseando por la Columbia University. Nos gustó bastante el paseo, ya que es el típico campus universitario que aparece en las películas (además, estaban preparando como una especie de ceremonia de bienvenida, suponemos que para algún curso de verano o similar). En ese momento empezamos a notar que el calor no solo no había disminuido con respecto al día anterior, si no que incluso era peor (las 10:00 y ya sudando a chorros, y así todo el día).

Edificios típicos del Harlem

Uno de los edificios principales de la Universidad

El campus de la Universidad

¡Nueva York está lleno de esculturas de leones!
Como íbamos bien de tiempo, una vez salimos del campus, nos fuimos a ver Riverside Church, una de las iglesias más altas del mundo (la número 24, según Wikipedia). Llegamos y tras hablar un rato con un hombre muy amable que estaba en lapuerta, entramos, pero nos encontramos con que había un servicio y no se podía pasar ni subir a la torre (había que esperar 30 minutos).

Riverside Church por encima de los edificios

La torre de la iglesia desde el parque que hay enfrente
Cambiamos de planes y como estábamos muy cerca, fuimos al memorial del General Grant (uno de los personajes más importantes de la guerra de civil americana), donde se encuentra su tumba. Estuvimos un buen rato allí, viendo mapas de como se desarrollo la guerra y algunas banderas y recuerdos de la misma. Tras salir del edificio y hacerle una foto a unos bancos que había alrededor (nos recordaron a los del Park Güell de Barcelona), nos dimos cuenta de que ya eran las 10:25 y que a las 11 queríamos estar en la misa, así que para no arriesgarnos a llegar tarde, cogimos un taxi (8$).

Memorial del General Grant

Uno de los bancos que hay alrededor del memorial
A las 10:35 ya estábamos en la puerta de The Greater Refuge Temple, donde un señor muy arreglado nos invitó amablemente a pasar, comentándonos que una vez dentro, nada de fotos ni de vídeos (alguna foto con el móvil se nos escapó). Nada más entrar, un grupo de señoras mayores, vestidas totalmente de blanco, nos dan la bienvenida, agradeciéndonos la visita y nos preguntan de donde somos, y en nada, pasamos al salón de actos. Nos colocan en la parte de abajo de la sala, justo en el centro de la misma y poco a poco, van llegando feligreses vestidos de esa manera tan peculiar que vemos en las películas (desde luego, sobre todo las mujeres, visten sus mejores galas para ir a misa). Alrededor de nosotros también se sientan algunos turistas, pero mezclados con los habituales. Y por fin, empieza la misa y la verdad, es difícil de describir. Cantos, palmas, gestos de alabanzas al "lord", vamos, lo que vemos habitualmente en las películas que no difiere demasiado de la realidad. En un momento dado, a todos los turistas les hacen levantarse y saludar (durante algunos minutos, que se hacen eternos) mientras el resto de la gente te aplaude. El hecho es que allí, entre toda esa gente tan entregada, al final tu aplaudes, cantas y te emocionas como cualquier otro. Sobre las 12:30, nos levantamos (no fuimos los primeros) y nos fuimos. ¡¡Sentíamos que habíamos vivido una experiencia increible!!. Comentan por el foro que The Greater Refuge Temple no es el mejor sitio para ver una misa gospel porque está muy "orientada hacia el turista" pero nosotros no tuvimos esa sensación.

The Greater Refuge Temple
Y ahora, tocaba hacer el primer brunch en Nueva York (dicen que no eres un verdadero neoyorquino hasta que no haces el brunch!!), así que elegimos el conocido Sylvia's. Cuando llegamos había bastante cola en la puerta, así que nos registramos (¡vaya, aquí si entienden bien "Angel"!) y nos dijeron que para ir dentro habría que esperar al menos una hora.No habíamos desayunado mucho (pensando en que íbamos a comer tan pronto) y ya teníamos hambre así que decidimos pasar de ver a los cantantes de dentro del local y quedarnos fuera. Pedimos pollo (yo lo pedí con Waffels, aunque a nosotros nos suene raro, pero donde fueres...) y unas mimosas y nos quedamos bastante bien (lo justo para un pequeño postre). En total, el brunch fueron 44'20$.

Si todo el mundo pide pollo con waffels...
De allí, nos fuimos a la parada de metro más cercana (la de la 125 ST) y volvimos al apartamento para descansar un poco (apenas media hora) y prepararnos para la tarde. Una tarde en la que no todo salió muy bien.
Hago aquí un inciso. El día 5 de Junio es el cumpleaños de Elena y este año, aprovechando el viaje, los regalos tenían que ser originales. Entonces, uno de esos regalos era una book de fotos con un fotógrafo que encontré en Groupon. Sin embargo, este hombre (no le voy a dar publicidad), una vez comprado el cupón, no respondió ni uno solo de mis correos. Llegué incluso a llamarle por teléfono y cuando le dije quien era me colgó. Así que a 5 días del viaje me encontré con que uno de los regalos iba a fallar. Sin embargo, pude localizar otro fotógrafo del que había buenas referencias por la red y me puse en contacto con él. Sólo había un problema, el día 5 no estaba disponible, tenía que ser el día 2 por la tarde. Aunque coincidía con la reserva de las bicis (eran 4 horas y el book iban a ser 2), acepté y cerramos el trato (fuera de Groupon). Así fue como contactamos con Stephen Churchill, un tipo genial con el que además seguimos manteniendo la relación en la distancia, además de un excelente fotógrafo.
Bueno, pues retomando nuestro diario, después de convencer a Elena para meter ropa "arreglada" en una bolsa para una "sorpresa" (es lamentable, si, pero no encontré otra manera de hacerlo), a las 15:00 recogimos nuestras bicis en Central Park SightSeeing y nos metimos en el parque. Nos recorrimos TODO el parque pedaleando, parando en algunos sitios para echarnos unas fotos (aunque por el tiempo que teníamos, no en todos los que nos hubiese gustado) y a las 17:00 llegó el momento de nuestra cita. Nos fuimos a la salida de la 72ST y la 5º Avenida (donde por cierto había una manifestación de judíos ortodoxos) y nos encontramos con Stephen. ¡¡SORPRESA!!, bueno, toda la sorpresa que puede ser que te vayan a hacer un book de fotos chorreando de sudor tras pedalear 2 horas.

En el Jaqueline Kennedy Onassis Reservoir
Nos fuimos a unos baños de Central Park para cambiarnos, pero cerrados. Nos fuimos a otros, y también cerrados (si, no solo en España se hacen cosas raras, en NY, el día preferido para cerrar el baño es el Domingo, cuando más gente hay). Finalmente, a la tercera,nos pudimos cambiar, refrescarnos un poco y empezar nuestras fotos. Al final, el resultado no fue tan malo, como podéis ver en un par de ejemplos que os dejo por aquí, además de que las 2 horas que duró el book se hicieron súper amenas hablando de todo con Stephen (un chico de nuestra edad, lo que ayudaba bastante).

Fotos del book de Stephen

Fotos del book de Stephen
Tras patearnos todo el parque parando en sitios muy bonitos, nos despedimos de nuestro fotógrafo. Durante las fotos nos encontramos bastantes localizaciones del parque cerradas por algunos festivales de música y Stephen estaba un poco desencantado por eso, por lo que nos propuso hacernos otro book el Domingo siguiente a primera hora en HighLine sin coste adicional (¡¡nosotros encantados!!!). De allí, fuimos a recoger las bicis, cuando de pronto, ¡¡¡mira que hora es!!!. Se nos había pasado la tarde volando y eran las 19:00, hora de devolver las bicis. Rápidamente, nos cambiamos de nuevo y salimos de Central Park, llegando a la tienda de bicicletas a las 19:30. Media hora de retraso que nos costó 39$ extras (casi el doble de lo que nos costó el alquiler, no perdonan una estos americanos, aunque realmente era justo).
Totalmente agotados, y otra vez sudando a chorros, decidimos que poníamos fin al día de turismo ahí. Nos fuimos tranquilos para el apartamento, parando en una tienda a comprar unas cervezas y algunas cosas más (Aisak ya me había avisado que tenía que conocer a un tal Sam Adams) y en un deli para coger algo de cenar (en general, comida china que estaba buenísima).
Poníamos fin a otro día agotador con un intenso calor (no sabíamos que se iba a acabar pronto) y en el que las cosas por la tarde no habían salido como esperábamos, aunque la verdad es que al ver el resultado del book, valió la pena el esfuerzo.

Mapa del recorrido a pie por la mañana (2'6 km aprox)

Mapa del recorrido con las bicicletas por Central Park (9 km aprox)