MIÉRCOLES 13 DE AGOSTO
El viaje en tren estuvo muy bien. Coincidimos con una chica tailandesa y un chico suizo en el mismo compartimiento, y estuvimos muy entretenidos hablando antes de irnos a dormir. Cuando despertamos por la mañana, el tren iba con retraso y en vez de llegar sobre las 6 de la mañana, llegó a las 8 de la mañana a la estación de un pequeño pueblo llamado Lao Cai. Por lo visto lo de los retrasos es algo bastante común allí...
Desde Lao Cai, no sin antes regatear (nos pedían 10$ en vez de 2$), cogimos una furgoneta que nos llevó hasta Sapa (tarda unos 45 minutos).
En Sapa habíamos organizado la excursión por nuestra cuenta, gracias a la información que encontramos en el foro de Los Viajeros. Habíamos quedado a las 10:00 de la mañana con Mao, de la etnia Black Hmong (iba a ser nuestra guía), delante de la iglesia. La habíamos llamado (su teléfono móvil es el 01645371770) hacía tres días, al llegar a Hanoi, desde una SIM de pregago que compramos. Su inglés es muy bueno, y no tuvo ningún problema en organizar para nosotros el trekking y en que nos quedásemos a dormir en su casa. De hecho ni siquiera quiso fijar un precio con nosotros, dijo que estaba bien lo que le diésemos.
Lo primero fue encontrar a Mao, lo que parecía imposible con la cantidad de mujeres de distintas etnias que estaban intentando captar turistas para los trekkings. Al final, enseñando su número de teléfono delante de la iglesia pudimos encontrarla sin problema.
Tras presentarnos, nos llevó con ella al mercado local a comprar la comida que tomaríamos posteriormente en su casa. Y después de hacer las compras, empezamos el trekking, que estuvo muy bien. En todo momento Mao estuvo atenta por si necesitábamos ayuda. También pudimos pararnos a hacer fotos todas las veces que quisimos. Y de vez en cuando Mao se paraba a enseñarnos cosas y a darnos información sobre lo que veíamos: como la hoja de té, las plantaciones de arroz, plantaciones de marihuana que se usan para sacar el cáñamo para los tejidos (también es ilegal allí su consumo), o por ejemplo otro tipo de plantas que se usan como un tinte azul natural para ropa.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
La comida la hicimos en un pequeño local que encontramos de camino hacia la aldea de Mao (todas las comidas las pagaba ella, nosotros sólo teníamos que pagar la bebida).
A mitad del trekking empezó a llover, pero como íbamos bien preparados (botas, chubasquero, mochilas con funda) no supuso ningún problema. Al final el trekking duró entre 4 y 5 horas (eran poco más de 13 kilómetros), y finalmente llegamos a la aldea de Mao, que son tres casas hechas con tablones y tejado de uralita, y que están completamente en mitad de la jungla. A continuación podéis ver algunas fotos de la casa.
EXTERIORES: en mitad de la jungla.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
LAS HABITACIONES: se duerme en el suelo sobre una especie de manta-colchón delgado... pero tienen mosquiteras:
*** Imagen borrada de Tinypic ***
LA COCINA: básicamente un agujero en el suelo
*** Imagen borrada de Tinypic ***
EL SALÓN:
*** Imagen borrada de Tinypic ***
El marido de Mao, que no hablaba nada de inglés pero tenía una sonrisa encantadora, llegó a última hora de trabajar en el campo. Entre los dos prepararon la cena, y cenamos los cuatro en una mesa que hay en el salón. Después estuvimos charlando con Mao y tomando chupitos de lo que ellos llaman "happy water", que es un licor de arroz bastante fuerte. La verdad que no vino nada mal para luego dormir en el suelo.
JUEVES 14 DE AGOSTO
Al día siguiente nos despertamos, y Mao nos preparó el desayuno. Aprovechamos para pagarle, y al final le dimos 25$ en total, y unos dongs que teníamos sueltos (teníamos la referencia de que otra pareja del foro le habían dado 22$).
Después, hablando con Mao, nos dió dos opciones. O bien un trekking largo como el primer día, o bien uno más corto y luego alquilar unas motos para volver a Sapa. Le dijimos que queríamos hacer un trekking más corto en el que pudiésemos ir a ver bien las terrazas de arroz y hacer fotos.
Nos llevó por el valle y descendimos hasta el río, viendo unos paisajes realmente espectaculares. Nosotros no tenemos una buena cámara ni somos aficionados a la fotografía, pero a quien le guste hacer fotos, este sitio es perfecto:
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Después de parar a comer, caminamos un poco más hasta llegar a una carretera, en donde Mao nos buscó dos motos con conductores fiables para que nos llevasen de vuelta a Sapa. Era el momento de despedirnos de la que había sido nuestra guía estos días:
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Lo de montar en moto por Sapa, con el estado de las carreteras y con las inundaciones que había, fue una aventura cuanto menos temeraria... pero llegamos. Cogimos la furgoneta de vuelta a Lao Cai, cenamos, y nos montamos nuevamente en un tren nocturno de vuelta a Hanoi.
Volvimos a coincidir con Prang, la chica tailandesa con la que habíamos viajado hacía dos noches. Y esta vez en nuestro compartimento coincidimos con Margaret, una chica de New York que vivía en Roma. Al final, junto, con otro chico de Suiza, acabamos en la cafetería del tren tomando unas cervezas. Lo que iban a ser 1 o 2 cervezas por cabeza se convirtieron en 7 u 8...