Cuando planifiqué mi viaje a Corea y Japón, que como sabéis, fue de rebote por la boda de mi hermana... lo que más ilusión me hacía no era Kyoto ni Tokio. Desde hace muchos años he tenido la fijación de visitar Hiroshima. Hoy estoy más cerca de cumplir este propósito.
He cogido puntual el shinkasen desde Fukuoka (Hakata) a Hiroshima, donde me ha dejado en unos 80'. Es una pasada, lo silencioso que es y lo rápido que hace el recorrido de unos 280 kilómetros.
En Hiroshima tengo reservada la noche en un Hostel K's House Hiroshima, muy próximo a la estación principal de trenes. En realidad he comprobado y se tardan unos 8 minutos. Hay que salir por la puerta Sur y enseguida se llega. Yo, con mi mochila a cuestas, evidentemente he salido por la norte y he tardado unos 30' (Iñaki,... no tengo remedio).
Estaré en una habitación para chicos de 5 camas (me toca litera baja). El precio, que no incluye desayuno, pero tiene cocina equipada y café gratuito todo el día, es de 19€ al cambio. Reservado con Booking, alternativa a Hostelbookers por la que me estoy decantando con gusto. A mí me parece que está realmente bien. Recomendable.
Como en casi todos los albergues de Corea y Japón, el check in se hace a partir de las tres, no obstante me permiten dejar la mochila sin pegas. Así que me vuelvo a la estación de tren (8 minutos andando) y cojo el Tren Sanyo (aquí son privados y hay muchas líneas, aunque la mayor parte entran en el JRPass) que me llevará a Mijayima en 28 minutillos. Por primera vez hay más occidentales que orientales. Se me olvidó comentar que en Fukuoka tampoco vi a ningún occidental, una vez bajé del ferry.
Para llegar a la isla de Mijayima, después de coger el tren hay que acceder al ferry (está al lado), que también entra en la JRPass y que en menos de 10 minutos te deja ya en la turística isla del gran Tori.
Vistas desde el propio Ferry
Vistas desde la isla
En la isla hay varios templos y santuarios. El del Tori (itsukushima) es de pago, pero como se puede comprobar, hay buenas vistas del mismo desde diferentes puntos. Imagino que ver el amanecer tiene que ser especialmente hermoso.
Desde el embarcadero del Ferry sale una calle en plan guirilandia que en cinco minutos te deja en el santuario donde está el Tori rojo. Hay multitud de souvernirs para comprar en este tramo. De hecho, ya he comprado casi todos los que tenía encargados en Japón.
He ido con bastante miedo, de hecho, hasta me lo he pensado... porque ayer mirando con Lim el tiempo, anunciaban tormentas fuertes en la zona.

Sin embargo, sólo han acertado en la humedad, que es agobiante. Por lo demás, el cielo ha estado encapotado toda la mañana, pero me ha dado tregua.
A la vista de esto, he optado por llevar a cabo el plan inicial: subir al monte Misen. El acceso se hace desde la parte de atrás del propio santuario, todo muy bien indicado. Se trata de salvar un desnivel de unos 580 metros. Para ello existe la opción del funicular, que te deja relativamente cerca de la cima o subirlo por alguno de los tres senderos habilitados. En mi caso he subido por uno de ellos y he bajado por el otro, dejando el tercero (al parecer el menos recomendable) sin tocar.

La ascensión se hace durilla, aunque no lleve más de una hora escasa, sobre todo por la humedad. No hay baños públicos hasta llegar arriba y además éstos no tienen agua potable, así que...
Arriba del todo hay un observatorio (desde donde NO se ve el tori rojo). Tampoco vamos a pedir peras al olmo, bastante con que no me ha llovido en el camino, así que no nos vamos a quejar de que estaba un poco brumosa la vista.
Ya en la bajada sí hay algunos puntos desde donde se puede ver mejor el puerto
Curiosamente, apenas he visto orientales haciendo el sendero, más bien algún que otro guiri... imagino que será otra diferencia con respecto a Corea.
Una vez abajo, el sendero sale directamente al templo (gratuito) de Daishoin:
Por si pensabas que ya se habían terminado los cientos de escaleras que suben a Misen... toma más para ir al templo:
En el templo, lo que más me ha llamado la atención han sido los cientos de "angelotes-budistas" enanos que hay en el camino al mismo. Son pottolísimos
No me digáis que éste no es una ricura:
Después del recorrido, además de sed, tenía hambre; así que he probado las famosas ostras a la barbacoa tan típicas de la zona. A mí me han sabido más como a mejillones a la brasa, eso sí, sabrosos y bien "gordos". Tres por 500Y
Desde allí, alguna que otra fotita más al tori y para el ferry de vuelta
Si es que estoy hecho un artista con esto de los selfies...

Ya de vuelta a Hiroshima la tregua se ha roto y el resto de la tarde ha estado lloviendo. No obstante, he aprovechado para coger el autobús turístico verde (hay otro rojo que hace un recorrido similar) para dar una vuelta por la ciudad y localizar los puntos importantes. Además, es gratuito para quienes tengáis la JRPass (la de todo Japón, no las regionales). Salen cada media hora desde la estación de trenes (salida norte).
Aunque ambos hacen caminos distintos, ambos confluyen en la estación como punto de partida y final; aí como en la zona del parque de la paz. Sólo lo he visto desde el autobús y me ha impactado bastante. Recuerdo que era mi principal hito del viaje. No ha llegado a emocionarme tanto como el acceso en bus a Birkenau, que me hizo llorar de la impresión, pero sí me ha "tocado".
He aprovechado para bajarme en una parada del trayecto próxima a la zona comercial de Hiroshima. El objetivo, encontrar un edificio de cuatro plantas, a las que se accede en ascensor, que encierra unos 15 pequeños puestos-restaurantes, en los que el cocinero te prepara al momento la comida que pidas. Es el Okonomi-mura. Según la LP es el mejor sitio para pedir el plato típico de Hiroshima: okonomiyaki. Tortitas con col china en la masa, cubiertas de verdura y carne, servido con fideos. Espectacular nuevamente... y sigue sin picar
Desde allí me he dirigido nuevamente al autobús turístico (Gratuito) para volver a la estación, donde reservar el asiento para el viaje de mañana hacia Kyoto. En realidad, haré el viaje en dos veces. Primero haré una escala en Okayama, de unas 4 horas, donde comeré, para ir después a Kyoto, donde me espera Frög, un chico chino, residente en Kyoto, que me va a alojar por seis noches en su casa (CouchSurfing).
Ya en el hostel, tras una duchita reconstituyente, voy a saludar a otros viajeros a la zona común y… oh sorpresa! Hay un servicio de lavandería, incluida secadora por sólo 300Y!!!!
Como no tengo secadora en casa, no me fío de que me dé tiempo a aprovecharla, teniendo en cuenta que me marcho mañana por la mañana. Así que compruebo in situ que en efecto la ropa sale completamente seca. En 80 minutillos tengo por fin toda mi ropa limpia y seca (ya no me quedaba ninguna camiseta que ponerme).
Mientras espero a que acabe aprovecho para poner al día el diario.