9 de la mañana y el despertador nos avisa. Estamos en Music City, Nashville. ¿Qué plan tenemos para el primer día en solitario por el sur de USA? Partido de NFL.
Gran forma de sentirse integrado en una cultura, la sureña, donde el “football” es uno de los pilares culturales, junto al country, la Nascar y la religión.
Nos acercamos al edificio principal del hotel a desayunar algo, y primer chasco. Lluvia y nubes muy bajas. Vaya por dios, el único día que vamos a tener que estar al aire libre durante unas 3 horas y nos pilla mal tiempo…. En fin, que le vamos a hacer. Podríais pensar en llevar un paraguas, pero la normativa de seguridad de un estadio NFL es muy estricta. Ni mochilas, ni bolsos, ni bolsas, así que imaginad un paraguas…… Por eso las fotos y videos de este dia están hechas con mi móvil, disculpad la baja calidad
La cercanía al estadio fue una de las cosas que valoramos al elegir el hotel, apenas 10 minutos andando.
El parking, a 10 minutos andando, costaba como 20$, así que casi mejor esta opción. Además, el ir caminando al estadio nos daba la opción de ir viendo el ambiente de los fans, pocos, ya que Titans, fue el peor equipo de la temporada, y lleva varios años muy mal.
De la que salíamos de la habitación, ya nos dimos cuenta de que a pesar de ser el equipo local, la afición más numerosa iba a ser la de Oakland Raiders.

El camino hacia el Nissan Stadium era muy gris, pero aguantaba sin llover. Desde luego que el estadio en si, impresiona. Y eso que no es uno de los mas impresionantes de la NFL.

Por los parking próximos al estadio pudimos ver a algunas personas cumpliendo unos de los rituales clásicos de un partido de NFL. Tailgating. ¿Qué es esto? Pues acudir al parking del estadio varias horas antes del partido, y junto a tu coche, sacar cervezas, barbacoas portátiles y demás elementos y montarte tu propia barbacoa prepartido.
En este caso, debido al mal tiempo y a la mala racha del equipo, había poca gente haciendo “tailgaiting”
En cuanto llegamos a las puertas del estadio……. Una banda de música amenizaba la entrada de los fans. Estabamos en Music City, asi que era lógico.
Tras ver un rato a la banda tocando, pasamos al interior del estadio. A la entrada, un control de seguridad y en cuanto lo pasamos, nos regalaron unas banderas para animar a los Titans.

Mientras comentábamos que era un buen detalle que la franquicia invirtiese en dar colorido a las gradas, mire a mi derecha y allí estaban……………. Ohhhhh yeah!!!!!!!! Las cheerleaders de Tennessee Titans. Algunos niños se acercaban a ellas y les daban dos besos o les pedían un autógrafo. Como yo soy un niño grande, no pude aguantarme. “Toma Ana, hazme una foto con ellas” La cara de Ana era un poema, pero yo camine decidido hacia las animadoras y alzando la voz dije “Hello ladies, i´m from Spain and it´s my first time in Nashville. I´m blowing up my mind with all the beatiful ladies here” Las chicas empezaron a hablar conmigo, sobre de donde era, que si me gustaba la ciudad, etc….. Si no hubiesen aparecido un par de niños pidiendo autógrafos, sabe dios como hubiese acabado aquello.

Por suerte, Ana y yo nos conocemos lo suficiente como para saber que todo es pura tontería por mi parte, así que tras ver la foto y reírnos un buen rato, nos fuimos a la tienda de los Titans.
En la tienda compramos un par de recuerdos, una camiseta, un par de balones de football (Pequeños, no oficiales) y nos dimos cuenta de que la forma de explotar el merchandising por parte de las franquicias de NFL esta a años luz de distancia de como se hace en el futbol europeo.
Pertrechados para la ocasión decidimos comprar algo para comer antes del partido, y como queríamos seguir integrándonos en el ambiente…….. ¿Qué podíamos comer a las 12 del mediodía?........... una cerveza y un perrito.

En este caso, volví a montar uno de mis espectáculos con los lugareños. Mientras pedía la comida, al pedir las cervezas, me solicitaron “Your ID” (Es norma, seguida a rajatabla) Como me veía venir un problema si entregaba mi DNI español, decidí darle mi carnet de conducir español (Ana era quien llevaba los pasaportes de ambos) Cuando el dependiente lo cogió, me miro extrañado, así que yo le indique “Spanish driver license, you can find my birthdate on it” Yo me temía lo peor cuando le vi darse la vuelta y llamar al encargado. Al hacerlo, todos los dependientes se acercaron a ver el documento del “spanish guy” de nuevo a explicar que era de España, estábamos de turismo y demás…….. A los lugareños les resulta terriblemente extraño que un turista extranjero quiera visitar el Deep south.
Por suerte no hubo problema para comprar 2 perritos y dos cervezas (12$ creo) y poder ir a nuestros asientos.


Los asientos eran muy buenos, en la zona baja del estadio, en un lateral de la Endzone (Zona de anotación) y no habían salido caros, unos 190€ por las dos. A tener en cuenta que era el precio que nos pedían por 2 entradas” de gallinero” en Miami. Entradas similares en Miami se iban a 190€ cada una.
Mientras mirábamos el estadio, los marcadores, y el ambiente, nos dimos cuenta de que estábamos rodeados de muchos aficionados de Oakland Raiders, conocidos como una de las aficiones mas locas de la NFL. Asi que….¿ tocaba no gritar mucho? “Y una leche” La NFL no es futbol europeo, mientras no insultes exageradamente, la persona que tienes al lado no te va a decir nada aunque sea del equipo contrario……… y lo íbamos a comprobar.
Uno de los momentos estelares de todo “gameday” llegaba, el himno americano. Todos en pie y quitando gorras y sombreros, espectacular el respeto que se tiene.
Tras esto, el kick off y el partido comenzaba.

El partido era muy entretenido, poca anotación, pero bastantes jugadas divertidas, y muchas sanciones.
El primer cuarto tocaba a su fin y los perritos se antojaban escasos para aguantar hasta el final del partido, así que fui al interior de las gradas y tras una visita al puesto de Papa Johns, volvi con una pizza de peperoni (9 $) Estaba genial de sabor, ligeramente picante, pero muy rica.

Hasta el descanso todo fue perfecto, pero en cuanto se llegó al intermedio, comenzó a llover. Como no tenia pinta de parar, tocaba ir a comprar unos ponchos para la lluvia (6$ cada uno) Fueron bastante caros, pero no había mas remedio. Volvi a mi asiento, justo a tiempo para ver a las cheerleaders. (De nuevo)
El final del partido fue bastante ajustado, y debido a esto, el chico a mi derecha animaba cuando yo silbaba y viceversa. En un momento del partido nos miramos y empezamos a hablar de football. Evidentemente íbamos con equipos contrarios, pero hicimos buenas migas, picándonos en las jugadas y soltándonos frases del tipo “Booooomm!!! In your face” Ana volvía a estar asombrada con mi capacidad de hacer amigos en cualquier lugar. Por desgracia, en la ultima jugada los Raiders se llevaron la victoria y mi compañero de grada se cebó conmigo……. “Better luck next time”
A la salida del estadio, llovía bastante y de camino al hotel, los fans de Titans iban cabizbajos, y los de Raiders cantaban alegres. Nosotros, empapados, caminábamos con ganas de una ducha.

Tras darnos una ducha, nos subimos al Impala y nos fuimos al centro de Nashville. El destino era el Library parking en el 6th Street N. Un parking a 1 manzana de Broadway st, la clásica calle de bares de Nashville.
De camino a Broadway St pasamos ante el Ryman auditory. El interés en este auditorio es que se trata de una de las mecas de la música country, pues es el lugar desde donde se emitia el programa Grand Ole Opry desde el año 1925 hasta el año 74. Este programa era uno de los programas con mayor audiencia en USA en su época, y era famoso por dar a conocer a nuevas figuras de la música salidas de los bares de la calle Broadway.
Actualmente, acoge actuaciones y conciertos de forma puntual, pero el programa, y todo lo relacionado con el mismo ha sido llevado a las afueras de la ciudad a un lugar llamado Opryland, que realmente parece mas un parque temático que un auditorio.

La lluvia caía con ganas y decidimos meternos a cenar algo en el primer lugar que encontramos. Jacks Bar-b-Que fue el lugar que encontramos. Con bastante suerte, pues es uno de los restaurantes con mas solera de la ciudad. Muy frecuentado por personas de la ciudad, esto ultimo es algo que siempre busco, como lo mismo y en los mismos lugares que los locales.

La foto no es mia, pero se ve el característico cartel y al fondo el Bridgestone Arena. El macropabellon de conciertos y eventos deportivos de la ciudad.
Como no sabía que pedir, mire a uno de los cocineros y le dije “Hello sir, i´m from Spain, it´s my first time here in Nashville and i want something good for dinner” Su respuesta fue la espera “Ok. I´m going to take care of you” Me sirvió un plato con carne preparada en barbacoa, una especie de chorizo criollo ahumado y para acompañarlo, macarrones con queso y beaked beans. A Ana le sirvieron algo similar, pero en lugar de carne a la barbacoa, era carne guisada. (18$)

Es un lugar agradable y autentico, no una trampa para turistas, por lo que podría recomendarlo sin problemas.
Tras la cena, y a pesar d ela lluvia, dimos un pequeño paseo por Broadway st, incluso visitamos la tienda Boot Country. Que aparece en el capitulo de Callejeros viajeros dedicado a Tennessee.

Ana tenia interés en comprar unas botas, pero las mas baratas estaban en unos 250$ mas tasas, y las que le gustaban eran………. Mas caras. Así que dejamos el capricho para mejor ocasión. Pero hay que decir que la cantidad de botas disponible era enorme y todas parecían de gran calidad.

Como no estaba la noche para dar muchos paseos, decidimos entrar en un bar que habíamos pasado poco antes y donde no había mucha gente, ya que la banda estaba comenzando a tocar en ese momento. Whiskey bent saloon.

Una de las cosas mas famosas de Nashville es el “Honkeytonking” este verbo tiene su origen en el nombre que se daba a los bares con música en directo “Honkeytonks” por lo que la costumbre de ir de bar en bar escuchando a los grupos y bebiendo paso a llamarse “honkeytonking”. Muchos de los grupos que tocan en los bares son grupos que intentan labrarse un futuro en la industria musical de Nashville, así que en muchos casos suelen tocar por las propinas que puedan sacar. Es interesante saber que gente como Johny Cash o Willie Nelson son algunas de las figuras que comenzaron su carrera de esta forma.
Nos acomodamos en la barra y pedimos un par de cervezas. El grupo tocaba bastante bien, sobretodo canciones del genero “oldie” y mucha gente se lanzaba a bailar……… y como bailaban. Era un espectáculo grandioso. Mas aún para alguien con cero capacidad de baile como yo.
Ana y yo charlábamos sobre la música y sobre el baile, cuando una de las canciones concluyó. Una de las chicas que aparecen en el video se acercó a la barra. Yo pensaba que para pedir algo, pero no, su objetivo era yo.
La chica me dijo que le había llamado la atención y que si quería bailar con ella. Entre la dificultad del idioma, las cervezas y el nerviosismo por tener a Ana a medio metro, decline la invitación. ¿Acabo de ligar en otro continente?
Mire a Ana y le pregunte si la había escuchado “No. ¿Qué has liado ya?” (Madre mía que mala fama tengo) Le conté la conversación y se empezó a reír. Lo único que logre entender entre sus risas fue “En cuanto vea como bailas, se le pasa el interés”
Tomamos unas cuantas rondas en el bar antes de irnos. Realmente nos gusto, no estaba tan masificado como algunos que visitamos después, y de nuevo lo que se respiraba era un aire de autenticidad que no encontramos en el resto de bares de Nashville.
El exceso de cervezas y el reloj nos indicaron que era hora de volver al hotel y dormir un poco. Al dia siguiente tocaba ir hasta Clarksdale.
