Este día nos levantamos relativamente temprano, había que recoger todas las cosas porque el día anterior habíamos acabado reventados. Desayunamos con las maravillosas vistas y después de cargar el coche cogimos carretera.
Este día tuvimos un pequeño percance, y es que pusimos gasolina por primera vez en el viaje y allí te la pones tú y tú pagas con una maquinita. Pues misteriosamente nos llega un sms al par de horas diciendo que habíamos realizado un pago de 112 euros! Después de volvernos locos pensando dijimos que no podía haber sido en otro que en la gasolinera. Como no podíamos volver, ni tampoco habría nadie, decidimos guardar el ticket (menos mal que en los viajes guardo los tickets de todo) y ya cuando volviésemos a España enviaríamos un email al banco para que lo solucionara.
Después de coger un ferry y pasar el famoso túnel de 25km (lo de las luces azules solo es en dos puntos en el túnel, el resto es de piedra normal), nos desviamos hacia Aurland para ir al mirador de Stegastein. La carretera que sube al mirador es una mierda, así tal cual, las curvas son cerradísimas y cuidado que no venga alguien de frente. Nosotros tuvimos suerte y había una furgoneta que subía justo delante así que nos acoplamos detrás y nos iba abriendo el paso
Bajamos por el mismo camino y continuamos hacia la Flam bordeando el fiordo. La verdad es que las carreteras son chuilísimas. En Flam me llevé una desilusión. Todo el mundo la incluía en sus rutas, paran los cruceros y pensé que tendría algo especial, y no, lo único que tiene es el tren que sube a Myrdal y no lo cogí, me parecía caro y desde arriba ya había visto el fiordo en el mirador.
Seguimos la ruta y ya no paramos más hasta Voss. Dimos un paseo por la ciudad, llegamos a la iglesia y visitamos el cementerio, y luego nos acercamos hasta el lago a hacernos unas cuantas fotos. Tuvimos mucha suerte con el día. Nos encontramos un Kiwi y compramos pan y embutido para aguantar hasta llegar a Bergen.
Seguimos el camino, y aquí el google maps nos jugó una mala pasada. Como lo tenía configurado para evitar peajes, nos llevó por una zona residencial en las afueras de Bergen y pretendía que metiéramos el coche por una calle de picón estrechísima que había que meter los espejos
Hicimos el check in en el Magic Xhibition, que es un hotel dentro de un centro comercial. Pasas por delante de H&M para ir a un pasillo con un ascensor que te lleva a tu piso y al que se accede con tarjeta. El mayor problema era no entrar en la tienda cada vez que iba a la habitación
La habitación estaba muy bien, ninguna queja.
Bajamos y preguntamos lo del coche y nos dijeron que no, que solo se puede aparcar en un parking que está a 10 minutos caminando y cuesta unos 25 euros al día. Fuimos a aparcar el coche allí y directos a comer. Acabamos en una franquicia (esto lo descubrimos en Oslo), la comida ya sabemos que cara, pero al menos muy rica. Después dimos un paseo por la zona del puerto y luego nos acercamos a una iglesia que habíamos visto mientras dábamos vueltas con el coche por Bergen, Johanneskirken. Ese día jugaba el Real Madrid y pensamos en buscar un pub para verlo, así que acabamos otra vez en la zona del puerto, 12 eurazos 2 cocacolas.
Nos fuimos al hotel pero de camino vimos un Di Luca y compramos unos muffins de chocolate