Es la primera vez desde que estamos en Turquía que no me despierto con la llamada a la oración. Nada más levantarme he salido al balcón. Hace un día precioso, soleado y las vistas del mar y las montañas nevadas son muy bonitas. La verdad no está nada mal empezar así el año.


Hemos tardado casi tres horas en llegar a Mytra porque la mayor parte del camino la hemos hecho por la costa y la carretera está llena de curvas. La costa turca es muy bonita, se ve el mar de un color azul turquesa y muchas islas. Hemos parado en varias playas y hemos estado tan cerca de Grecia que a los móviles han llegado mensajes de “ well come to Greece”




Después hemos ido a ver la basílica de San Nicolás, más conocido como: ¡¡¡Papá Noel!!! Sí, resulta que Papa Noel existió y era turco y vivía en Myra. Nada de vivir en Polo Norte con frío polar rodeado de duendes…… ¿Quién va a querer vivir en el Polo Norte con lo calentito que se está y bien que se come en Turquía?

También cuentan que en la zona vivía un noble que se había arruinado y tenía tres hijas a las que no podía casar porque no podía darles la dote, entonces San Nicolás tiró un puñado de oro por la ventana del castillo del noble para pagar la dote de una hija. Al día siguiente tiró otro puñado para la dote de otra hija y el tercer día se encontró la ventana cerrada así que subió al tejado y tiró el oro por la chimenea. El oro cayó dentro de las medias que las hijas tenían puestas en la chimenea para que se secasen y por eso en la actualidad se ponen calcetines en las chimeneas para que Papá Noel dejé los regalos.
Cierta o no, la historia es muy bonita y la basílica también lo es. Además los ortodoxos veneran mucho a San Nicolás, lo consideran un santo muy bueno. Hay muchos carteles en Ruso por la ciudad y en la basílica todo está en Ruso.
En el jardín de la basílica hay una estatua de bronce de San Nicolás rodeado de niños.


Al salir hemos paseado por la calle de la basílica y nos hemos comido un Kebak sentados en unas mesas de madera en la plaza del pueblo.
Y casi dos horas después hemos llegado a Dalyan dónde están las ruinas y tumbas de kauno. Nuestro hotel está justo en el embarcadero del río y enfrente se ven las tumbas iluminadas.
Mañana será otro día.