Este día por fin el niño empezó a encontrarse mejor y pudo desayunar algo. La Hacienda Uxmal como he dicho está genial, pero no incluye el desayuno y el restaurante es algo caro, pero tengo que decir que los desayunos y la comida en general están genial, y el trato es exquisito. Mi hija todavía se acuerda del pay de naranja, que supuestamente comió la Reina de Inglaterra cuando se alojó allí.
Así que una vez recuperados, por fin pudimos visitar las ruinas que teníamos justo enfrente desde hace dos días. Nada más entrar está la pirámide del Adivino, detrás hay un edificio muy grande que se llama el Cuadrángulo de las Monjas, hay un juego de pelota y varios edificios más. En todo el recorrido se ven muchas iguanas. No contratamos guía, así que las visitamos a nuestro aire leyendo un poco los carteles, pero ahora me arrepiento, xq no te enteras bien de lo que estás viendo, creo que merece la pena pagar por los guías y ahorrar en otras cosas.

Como no habíamos ido a Campeche, ahora nos tocaba hacer casi 5 horas de coche hasta la zona de Calakmul. En googlemaps me daba la opción de ir por Campeche y Escárcega o coger otra carretera en diagonal que tardaba una hora menos, pero era una carretera estatal en lugar de federal y no pasaba por ningún pueblo grande para parar a comer. Llamé al hotel de destino para preguntar si esa ruta tenía buena carretera y si era segura, y me comentaron que había un tramo de unos 30 Km con muchos baches y según palabras textuales de la recepcionista podía haber algunos bandiditos
De camino paramos a comer en Champotón, un pueblo bastante grande que da al Golfo de México. Buscamos en TripAdvisor algún restaurantes y comimos en el que aparecía como n1, que se llama El Cachimbazo. Es un restaurante con una terraza con vistas al mar y muy buena comida a base de pescados y marisco. El precio, menos de 10 € por persona con bebidas y postre. Aquí también aprovechamos para ir al un supermercado grande y comprar algo de picoteo para cenar y agua, galletas, yogur de beber, plátanos para el día siguiente, porque había leido que por la zona de Calakmul hay pocos sitios donde comprar. Importante también echar gasolina y llevar dinero.
El camino se nos hizo un poco pesado, aunque es una carretera federal en buen estado, pero al llegar al hotel Chicanná Ecovillage nos dimos un bañito en la piscina y empezamos a disfrutar de esta nueva etapa del viaje, todos ya al 100%.