Miércoles 10 de mayo, un nuevo día nos recibe con un radiante sol en todo lo alto, aunque aun son las 6.30
No duchamos, nos vestimos y bajamos a desayunar. Un buffet fantástico. Frutas de increíble sabor, zumos de todos los sabores recién exprimidos, el de sandia me tiene enamorada. Embutidos, huevos en todas sus versiones, tortitas, pasteles, quesos..... todo lo que os podéis imaginar. Ponemos rumbo a uno de nuestros destinos de ensueño. El Taj Mahal. Esta super cerca de nuestro hotel.

Lo cuidan y lo preservan todo lo que pueden, por ello es un espacio libre de humos con lo que los coches a 500 metros están totalmente prohibidos. Por ello para acceder o utilizas cualquiera de dichos medios de transporte o lo haces caminando. Nosotros vamos en carrito eléctrico.
Así que llegamos a la puerta de entrada vemos unas impresionantes medidas de seguridad.
La cola de las mujeres es mucho mas corta. Nos cachean con un detector de metales como en los aeropuertos y nos hacen pasar también por un arco. Soy testigo de que no se puede pasar nada que no sea la cámara. La gente que pasa con algo mas, lo tiene que dejar en una especie de consigna. Tampoco se permite pasar comida, bebida, mecheros ni ningún objeto punzante, incluso bolígrafos.
La entrada para los turistas extranjeros, cuestan 1000 rupias que al cambio vienen siendo unos 14 euros. Con ella te dan una botella de agua y unos patucos de papel como los de los hospitales pues en el mausoleo no se puede pisar con zapatos.
Ya pasamos los dos y seguimos a Nagallan. Lo primero que vemos es un enorme edificio color rojizo es precioso, la emoción se empieza a sentir. Nos arrimamos a un lado, donde Nagallan nos empieza a poner en situación sobre la historia del lugar. Todo empieza con un rey que gobernaba Agra, este era mongol de nombre Shah Jahan que estaba casado con Arjumand Bano Begum que era conocida como Mumtaz Mahal aunque esta no era la única si era su preferida. Eran amantes desde muy jóvenes, aunque su historia se trunco, cuando ella falleció al dar alumbramiento al 14º hijo de la pareja que seria una niña.
El diseñador de tal obra, la mas bella ejemplo de un compendio de arquitecturas, persa, islámica, turca y el principal el mongol. No se conococe con exactituc. Se cree que utilizo unos 20000 artistas, que trabajaron todos los dias a lo largo de 22 años.
En lo primero que reparamos antes de entrar, es en la gran muralla que rodea todo el conjunto. Es de arenisca roja.

Nada mas traspasar la puerta nuestros ojos no dan crédito.

A nuestros pies todo es realmente majestuoso. Hay una gran cantidad de gente en todo el recinto. En el se encuentran un conjunto de edificios, integrados entre si, con unos amplios jardines. Llama la atencion la delicadeza con la que están organizados, se dividen en cuadrados, en las divisiones se observa una forma de cruz. Cada espacio cuenta con 16 secciones. En la parte central, que esta como diviviendo todo el recinto por la mitad hay una estanque todo a lo largo, va desde la entrada hasta el Taj Mahal. Es de mármol y todo a lo largo esta lleno de bocas, de las que manan unos pequeños chorros de agua. Están encendidos por lo que no podemos ver el reflejo del Taj Mahal en el agua. Nagallan nos cuenta que los jardines antes incluso tenían arboles frutales, ahora solo tienen césped, muy bien cuidado, de un intenso y brillante color verde y unos pequeños arbustos que los delimitan. Bajamos y vemos que hay infinidad de fotógrafos profesionales trabajando a un ritmo frenético. Nagallan nos ofrece la posibilidad de hacernos unas fotos sin ningún tipo de compromiso, si después queremos alguna la compramos y si no sin ningún problema. Se que para algunos de vosotros os podrá parecer un poco friki o turistada, pero nosotros si decidimos hacerlo. Es un lugar al que probablemente no volvamos, hay mucho mundo que conocer.Y la verdad es un recuerdo que nos quedara para toda la vida. El fotógrafo es super amable. Nos hace algunas fotos en distintos enclaves del lugar e inmediatamente nos deja a nuestro aire. Al salir nos enseñara las fotos para que podamos elegir. Nos volvemos a centrar en disfrutar del lugar y su historia.
En el Taj Mahal todo tiene un porque. Llama de nuevo nuestra atención los dos enormes edificios que hay a ambos lados del mausoleo. Son nuevamente de arenisca roja con incrustaciones en mármol. Su imagen hace que tengan gran parecido con el que vimos en la entrada y atravesamos para entrar. Son simétricos. Parece que sea un reflejo. Uno es una mezquita y el otro se destinaba como casa de invitados. Tienen una gran sala que remata con tres cúpulas.
Así como vamos acercándonos al mausoleo, no paran de acercarse locales para pedirnos fotos. La verdad que casi nos llegamos a sentir como un famoso.
Ya estamos a los pies del mausoleo. Hay una especie de camino vallado, al comienzo tienes que ponerte los patucos para entrar.Incluso hay guardias que comprueban que asi se hace y nadie entre descalzo. Esta sobre una gran plataforma toda cubierta de mármol, desde abajo te da la impresión de estar en un altar como en suspensión. Aquí la emoción y el pelo de punta, aun se eriza mas. En cada esquina, 4 majestuosos minaretes de 40 metros de alto se alzan.


Bueno y que decir de la cantidad de oro empleado en las letras del coran que rebosan por todas partes.
Así que entramos, vemos en la sala principal, en ella resaltan de manera notable los mausoleos de Mumtaz que se encuentra en el centro y la de Shaj Jahan que esta alado. En esta parte interior, las incrustaciones resultan todavía mas maravillosas, los colores son sumamente llamativos, hasta dan la sensaciones de que brillan con luz propia. Aquí los materiales empleados ya no son de mármol o jade aquí ya son piedras preciosas.
Es tal la cantidad de gente que hay guardias en su interior para que la gente circule y no se amotine. Una vez salimos nos dirigimos a contemplar la pare posterior, ante nosotros a lo lejos ya nos saluda el Fuerte Rojo para que nos vayamos haciendo una idea de su majestuosidad, también el rió Yamuna en todo su esplendor.

Constantemente nos siguen parando locales para hacerse fotos con nosotros. Son encantadores. Todos quieren darnos la mano. Aprovechamos para hacer alguna foto mas y nos sentamos en unos bancos que hay en la parte central para seguir admirándolo. No nos cansamos.
Vemos la hora, tenemos que ir a la entrada donde quedamos con el guía y la otra pareja. Nagallan nos indica que ya nos vamos, en ese momento nos giramos para verlo por ultima vez.
Así que salimos vamos hacia donde nos espera el carrito eléctrico que nos llevara al parking nuevamente. De repente vemos que viene el fotógrafo que nos hizo las fotos. Trae bastantes fotos impresas para que podamos seleccionar. Finalmente nos decantamos por un total de 20 instantáneas que nos da en un álbum, cada una es de 20*20. Finalmente después de regatear, nos salen por unas 2000 rupias, que al cambio vienen siendo unos 24 euros, la verdad nos parece que esta super bien.
Nos subimos en el carrito, por la especie de avenida por la que vamos a cada lado esta totalmente llena de tiendas de regalos. Ahora que ya estamos de vuelta me queda un montón de pena no haber comprado unos pequeños paraguas de telas de colores con cristales que vendían. Pero de veras no es por ser pesada pero es que los vendedores nos asediaban.
Una vez llegados al parking nos subimos a la van, ya es la hora de come,r por lo que nos dirigimos a un restaurante para reponer fuerzas. Esta vez Nagallan nos lleva a comer al restaurante Taj Mahal, aunque suene a broma es de verdad. Esta muy cerquita del mausoleo. Os dejo la dirección por si os interesa. 6/17A/A, 30, Fatehabad Rd, Impeypura, Tajganj, Agra, Uttar Pradesh 282001, India
El sitio esta muy bien. El local tiene una decoración un tanto particular, con unos sofás de terciopelo granate, grandes espejos en las paredes, pero esta muy limpio y la comida te la traen enseguida. Pedimos varios platos típicos para compartir entre todos. Como no, lo primero el pan, naan, en distintas versiones, de ajo, de queso y de especies. También nos decantamos por las siguientes especialidades. Os las voy a detallar un poco para que os hagáis una idea si vais a India.
DHAL; Las lentejas son un plato esencial para los indios, y no pueden faltar en ninguna comida. La receta comienza con un sofrito de cebolla muy picadita con cominos, tamarindo, cúrcuma, jengibre, una pizca de la digestiva asafétida, cilantro seco y pimienta roja picante molida, a la que se le añaden las lentejas y se deja cocer. Una vez estén blanditas las lentejas, se les añade canela, y un poco de ajo y perejil majado en un mortero. Yo las preparo mucho, y os aseguro que os encantarán.
POLLO TANDORI;Este probablemente se convierta en uno de vuestros platos favoritos, como nos pasa a la mayoría, ya que está riquísimo, y la verdad, en un país en el que la dieta es principalmente vegetariana, apetecen las proteínas.
La receta del pollo tandoori es sencilla pero exquisita, ya que se marina el pollo durante 12 horas en yogur, zumo de lima, ajo, jengibre, cúrcuma o colorante, canela, comino, cilantro, cayena y pimienta negra, para luego meterlo en el horno y conseguir un delicioso resultado. El pollo Tikka es la versión del tandoori deshuesado.
BIRYANI DE CORDERO;El biryani de cordero es un plato festivo, cocinado sobre todo por los musulmanes de India cuando terminan el Ramadán. Se hace dorando el cordero salpimentado en una sartén, se aparta y se hace un sofrito con el cilantro, ajo y jengibre previamente majado en el mortero y cebolla cortada en juliana. Después se añade el arroz, zumo de lima y se cubre con agua para dejarlo cocer durante 35 minutos hasta que no quede líquido y el arroz esté blandito, habiendo incorporado guindilla, cúrcuma, hojas de laurel y azafrán. Antes de servir, se decora con pasas hidratadas, anacardos y almendras tostadas.
PAKORAS;Este snack consiste en verduras cortadas como cebollas, coliflor, patata, pimiento verde, algunas veces por separado, y como más me gusta a mí, todo junto picado, aderezado chile verde picante, cilantro, cominos y sumergido en una especie de tempura de harina de garbanzos, para freírlo posteriormente.
SAMOSAS;la comida india más internacional, son una especie de empanadillas rellenas de patata, cebolla, guisantes y otras verduras, aderezadas con comino y picante, aunque también la podemos comer rellenas de pollo.
Comemos como reyes, esta todo super rico. A la hora de traer la cuenta la comida la describen como buffet y sale por 880 rupias unos 10 euros un precio fantástico. Con las bebidas pagamos 2000 rupias por todo unos 24 euros. En India si pedís cerveza la cuenta se encarece bastante.
Así como terminamos nos vamos de vuelta al hotel son cerca de las cuatro y media de la tarde y el calor otra vez es insufrible, 45 grados.
Al llegar al hotel subimos a la habitación y nos decantamos por disfrutar de la instalaciones de la piscina. Que maravilla el agua, no es que este muy fresca, mas bien caliente para nosotros acostumbrados al agua de las rías baixas, pero se agradece estar en ella y en las tumbonas. Nos tomamos unos refrescos con mucho hielo. Y que maravilla cuando el camarero nos las trae nos obsequia con unos snacks típicos, pican un poco pero están buenos.
Cenamos y nos vamos a la cama, el paso de los días empieza a notarse y manaña nos espera un nuevo día repleto de nuevas aventuras.