Este día lo quiero dedicar a recorrer la isla en bicicleta. Nada más levantarme, me dirijo a uno de los negocios de alquiler de la calle principal. Por 40USD alquilo una mountain bike para 2 días. La bici está en buen estado y me proporcionan un casco y un cierre.

Salgo de Hanga Roa dirección suroeste, dejando atrás el volcán Rano Kau y avanzando por la carretera paralela al aeropuerto. A partir del yacimiento arqueológico del Ahu Vinapú, el camino transcurre paralelo a la costa, por una tranquila, aunque ondulante, carretera. Al cabo de unos 18 kms, llego a unos de los puntos más emblemáticos de la isla, el volcán Rano Raraku y la cantera de los moais. En este lugar se tallaron la práctica totalidad de los moais que se han encontrado en la isla. Multitud de cabezas sobresalen de la tierra en diferentes posiciones, destacando la figura del Te Tokanga, con sus 21 metros de altura más del doble que cualquiera de los moais terminados. Siguiendo un sendero se puede acceder al cráter del volcán Rano Raraku y a su laguna interna.

A escasos metros de la cantera, se encuentra el Ahu Tonkariki, el altar más emblemático de la isla, cuenta con 15 moias que dan la espalda al mar. En este lugar, me detengo a hacer innumerables fotos y a disfrutar del entorno mágico. Desde aquí, emprendo el camino de vuelta hacia Hanga Roa.

Después de ver el atardecer en Tahai, ceno un ceviche en un restaurante del puerto frente al mar.
