Cerca de las 9 hs. salimos a caminar y desayunar.
Cerca del río desayunamos en un lindo bar café con pan, mantecas, tostadas y frutas acompañado por un escabeche de ajíes… por $ 3 cada uno.

Cerca de la catedral entramos a una oficina de información turística donde nos sugirieron actividades gratis o económicos. Nos entregaron un plano y recomendaron un city tour para iniciar la visita a la ciudad. Cuenca está a 2560 msnm. y tiene poco más de 330.000 habitantes. Ha sido declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad.

La ciudad, típicamente colonial, se muestra con sus típicos techos de tejas u otro material pero siempre manteniendo el rojo como color predominante. Es cruzada por el río Tomebamba que, a pesar de lo que se puede suponer en una ciudad grande es muy limpio y de orillas prolijas y atractivas.

Hicimos el tour del sector norte de la ciudad y nos dieron mucha información sobre arquitectura e historia; visitamos un punto panorámico (sólo un edificio con un ascensor transparente) y después una importante fábrica de sombreros Panamá (Homero Ortega) con una linda visita con muchos detalles y hasta un salón para mirar y probarse. Cada sombrero cuesta entre $ 30 y 2000.- Seguramente algunos se entusiasman y compran. En nuestro caso nos probamos y sacamos fotos para parecer serios y elegantes pero nunca compraría algo que no necesito y no usaré nunca.
Volvimos al hotel y en el camino compramos algunas cosas para mañana que pensamos visitar el Parque Nacional Cajas que se encuentra a 45 minutos de la ciudad. Descansamos un rato y salimos a buscar un lavadero de ropa con fichas porque el hotel no nos garantizaba horario de entrega porque seca al aire libre y el clima estaba lluvioso.


Nos indicaron varias direcciones y nunca aparecía el lavadero hasta que llegamos a uno en medio de una fuerte lluvia. No era con ficha individual sino que había una empleada que coordinaba; estuvimos encerrados casi 1 hora hasta que nos fuimos cuando amainó la lluvia. Estarían para mañana a la mañana. Esa lluvia causó inundaciones y evacuaciones en varios barrios de Cuenca ya que fue muy fuerte en poco más de 2 horas.
Suspendimos la continuación del city tour en la parte sur porque seguía lloviznando y además no podríamos ir en la parte descubierta del bus, ni apreciar correctamente los lugares a través de una ventanilla mojada. El atardecer fue bastante frío y optamos por comer algo rápido y volver al hotel.
