Desde el hotel de Riviera maya contratamos una excursión a Cobá de media mañana. En ese tour todos éramos europeos. Nos comentan que los norteamericanos no suelen contratar este tipo de excursiones tan culturales. Yo creo que vale la pena. El guía es maya.
El horario es como el de las otras ruinas y también es entrada de pago.
Estas ruinas hacen necesario alquilar una bicicleta o un triciclo con conductor y en la que caben dos si tienes poco tiempo. Las distancias son bastante grandes. Se puede hacer caminando si tienes mucho tiempo. En un tour como éste, con tiempos muy marcados, no tienes más remedio que hacer algo más corto.
Nosotros contratamos el triciclo. Paras en algunos puntos de interés.

Estas ruinas son muy distintas al resto porque una gran parte no ha sido excavada. Eso le da un aire mucho más aventurero.
El posible significado de Cobá podría ser de cob, ‘lo que tiene humedad’, o musgo y á, o há, ‘agua’, es decir ‘agua con musgo’, o ‘humedad de agua’. Otra posibilidad que no se descarta, es que signifique ‘agua turbia’, por la proximidad a unos pequeños lagos con un color muy turbio. Otros expertos han dado otros posibles significados.
La mayor parte de la ciudad fue construida a mediados del periodo Clásico de la civilización maya, entre los años 500 y 900 de nuestra era y poseía varios templos, entre los cuales sobrevive la pirámide del Nohoch Mul, de 42 metros de altura.
Después de 1000 d. C., la ciudad perdió importancia política, aunque parece haber conservado su importancia simbólica y ritual, que le permitieron recuperar cierta jerarquía entre 1200 y 1500, cuando se construyeron diversos edificios, ya dentro del estilo costa oriental.
Como comentaba, la pirámide del Nohoch Mul es el edificio estrella. Cuando la visitamos aún se podían subir sus 142 escalones. Debemos tener en cuenta el desgaste de la escalera, la altura y la inclinación. Subir es complicado; bajar es mucho peor. Hay una cuerda para agarrarte por si acaso. Desde arriba la vista de la vegetación es impresionante. Es la pirámide maya más alta del Yucatán. En el Posclásico se construyó un templo en lo alto que tiene representado al Dios Descendente. Estuvo pintado de azul y rojo.

Cerca está la llamada Estructura 10. Consta de una plataforma baja con esquinas redondeadas que sustenta en la parte superior un recinto de dos cuartos que tuvieron techos abovedados. El primer cuarto cuenta con 7 entradas y es el único acceso al segundo. En el centro de la escalinata hay una estela, la 20. Es la mejor conservada del recinto. Tiene representado un gobernante ricamente ataviado que sostiene un gran cetro, parado sobre las espaldas de dos cautivos agachados y atados con cuerdas; otros dos se encuentran también atados y arrodillados a cada uno de sus lados.
Enfrente está la Estructura 12.
Además de esta estructura, en este grupo se pueden ver dos juegos de pelota y una estructura, llamada Xaibé, que posiblemente era un observatorio astronómico. Mide 14 metros y su construcción remite al calendario de la cultura maya: sus cuatro niveles representan las estaciones del año, mientras que sus 20 escalones al centro simbolizan los días del mes maya.

En el recinto hay dos lagos. El Lago Cobá está junto a la entrada y el Lago Macanxoc está detrás del grupo Cobá. Ese grupo es el primer conjunto de edificaciones.
Destaca la estructura llamada La Iglesia. Es una pirámide bastante desgastada. Tiene un basamento formado por nueve cuerpos de esquinas redondeadas. Tiene varias etapas constructivas que se superponen una a la otra. Se empezó a construir en el Clásico Temprano (300-600 d. C.) y la última modificación fue hecha durante el Posclásico.

Con 24 metros de altura y orientado hacia la laguna de Cobá, es el segundo edificio más alto del sitio. El primer cuerpo del edificio no puede verse, pues el Patio A lo cubre por completo; del segundo solo se observa una parte. Sobre él se hallan dos cuartos abovedados y una escalinata que conduce a ambos lados de ella.
Dentro del templo se encontró una rica ofrenda del Clásico Terminal: vasijas de cerámica, cuentas, una figurilla de jade, placas de caracol esgrafiadas, perlas y pectorales de concha.
Con anterioridad se le conocía como "El Castillo". Es probable que su nombre actual se deba al hecho que aún se venera la estela situada a sus pies, llamada Estela 11. Los habitantes del lugar veneran todavía a esta estela, viendo en ella a una virgen que llaman Colebí. Encienden velas en su honor y en sus plegarias solicitan una buena cosecha y suerte en la caza.
Hay otros edificios, un juego de pelota y una curiosa escalera.

Ese grupo es el más visitado al estar tan cerca de la entrada.
Seguidamente está el grupo de las pinturas. Se llama así por un templo a cuyo interior no se puede acceder. En este grupo de edificios también se encuentra un juego de pelota que está decorado con inscripciones jeroglíficas junto con una pirámide de forma poco común, con esquinas redondeadas.
