Las ruinas de Tulum son imprescindibles. A mucha gente le impresionan más que otras por el hecho de estar junto a la playa. Yo me atrevería a decir que, pese a su originalidad, y sin dejar de ser bonitas, fueron las que menos me gustaron.
El horario es el mismo que en las otras, de 8 a 17 horas. Las recomendaciones son las mismas y también es entrada de pago.
He visto en algunos comentarios que no importa mucho si está nublado porque se despeja. Pues no fue nuestro caso. Nublado estaba cuando llegamos y nublado seguía cuando nos fuimos. Eso sí, en días de sol seguramente es un lugar para hacer buenas fotos por el contraste del turquesa del agua con el color de la piedra.
Aquí no encontramos estructuras impresionantes como los templos y pirámides que hemos visto hasta ahora. Para ser la última de las ruinas que vimos, en ese sentido son las más sosas.
El Templo del dios del Viento en Tulum es uno de los edificios más fotografiados del Sitio Arqueológico debido a su ubicación, justo al lado del mar. Este templo es parte del Grupo Kukulkán, ubicado justo al norte de El Castillo.

Su nombre proviene de la redondez de su base sin esquinas, que tradicionalmente se ha asociado con el dios del viento Ehécatl, la deidad del viento equivalente en el centro de México, y aquí asociada con la deidad maya Kukulkán.
El Dios del viento estaba relacionado con los cuatro puntos cardinales, porque el viento sopla en todas direcciones. Por lo tanto, sus templos tenían una forma cilíndrica, para ofrecer menos resistencia al viento.
El Templo del Dios del Viento en Tulum es un santuario con un pequeño altar en su interior ubicado en la esquina noreste de la ciudad, frente al mar. Este templo todavía se usaba para propósitos religiosos en 1924.
Se dice que cuando los huracanes se acercaban, se escuchaba un sonido de silbato a partir de un agujero especialmente diseñado en la parte superior de este edificio, de modo que cuando los mayas lo escuchaban, sabían que tenían que abandonar la ciudad para buscar protección en tierra.
La llamada Estructura 25 tiene varias columnas sobre su plataforma elevada y un hermoso friso de estuco del Dios Descendente sobre la puerta principal. Es un edificio bastante bonito.

El Palacio es el edificio residencial más grande de Tulum. Es una estructura de tres niveles de 85 metros de largo por 35 metros de ancho. El monumento tiene bastantes cámaras pequeñas. Lo habitó la alta nobleza de la sociedad maya.
La estructura original fue diseñada en forma de "L" y después se añadió el ala oeste para responder a las demandas de crecimiento de la población. El estilo arquitectónico tiene un diseño puuc mientras que su decoración incluye tallados e imágenes en honor a deidades como Kukulkán.

El Castillo es la edificación más grande de las ruinas en Tulum. Se asienta casi a la orilla del acantilado, desde donde hay buenas vistas al Mar Caribe. Se construyó en dos fases. La parte más antigua sirvió como base para erigir el templo superior. Tiene tres entradas, dos cámaras abovedadas y un dintel soportado por dos columnas con la figura de una serpiente.

Los añadidos más recientes son dos oratorios, uno a cada lado de la escalera. Este templo fue principalmente utilizado para rituales religiosos y se cree que fue un faro para los barcos mercantes mayas que navegaban en las cercanías.
El Templo de los Frescos tuvo una importancia social y religiosa. Durante su primera etapa de construcción se erigió una cámara con un altar, murales en la fachada y una entrada decorada con una figura humana con la cabeza hacia abajo.

La segunda etapa consistió en una galería con entradas formadas por varias columnas decoradas con figuras de yeso. Más tarde, parte de la galería fue rellenada con piedra para ser utilizada como base para el templo superior.
