Como gran fanática de los documentales de la 2, siempre había tenido el sueño de viajar a África pero a su vez tenía el miedo/respeto de llevarme una sorpresa/desilusión respecto a las dinámicas de la Sabana y que realmente esos documentales que yo veía distasen mucho de la realidad. Pero estaba claro que si no daba el paso, jamás lo descubriría... así que con gusanillo en el estómago abrí mi caso personal de investigación.

Me puse a sondear un poco sobre los diferentes destinos, y ubicaciones; No sabía si Botswana, Namibia, Kenia… y por casualidades de la vida dos personas de diferentes círculos me recomendaron el mismo lugar y por consecuente, el mismo alojamiento con un feedback de experiencia de ensueño. Por lo que dije… sigamos al destino, así que Kenia, Masai Mara… allá vamos!!!!
Realmente es el primer diario que escribo en mi vida, y eso que durante mucho tiempo he tenido a gente de mi alrededor motivándome para dar el paso y nunca me atrevía…! Pero he de confesar que en esta ocasión me he sentido con el compromiso moral de escribir porque independientemente de la recomendación que me dieron las personas que os comentaba anteriormente, cuando me puse a buscar información en internet descubrí también el foro de los viajeros y fue bastante determinante para terminar de imaginarme cómo podía ser el viaje y tomar la decisión.Y como realmente me ha sido de gran ayuda, considero conveniente compartir mi experiencia por si inspira a otros viajeros
Y a todo esto se suma que Memorias de África siempre ha sido una de mis películas favoritas que también fue guinda del pastel en la toma de decisiones!!
Me hablaron de Enkewa Camp, lo cual he de confesar que me costó varios días nombrarlo bien ya que en mi cabeza se registró como Enwaka Camp
Me dieron el contacto del dueño del camp, Jose y ahí que me aventuré a escribirle mientras paralelamente hacía un poco de introspección en su pagina web y perfil de Instagram.
El motivo de mi viaje principalmente era cumplir ese sueño que os comentaba al inicio, y tenía el pacto con una amiga de que sería un viaje que haríamos juntas porque las dos somos igual de frikis por el mundo animal. Mi amiga me dio carta blanca y flexibilidad de fechas así que mandé a Jose el típico email un poco a modo “querido diario” ya que no fui capaz de ser concisa con nuestras inquietudes y peticiones y prefería no sesgar y que él me recomendase.
Me sorprendió mucho la velocidad de respuesta a mi email, ya que al día siguiente ya tenía un correo suyo. Y por no enrollarme más en esta parte, sólo compartir lo rápido y buena comunicación que tuve con el camp desde el inicio hasta el día de llegada a destino. Las preguntas iban aflorando a medida que iban pasando los días! Y lo mas surrealista es que estaba en contacto con alguien del Masai Mara hablando en castellano lo cual encontré una autentica gozada.
Compramos los billetes internacionales y ahí fue cuando verdaderamente sentí esa sensación de que estaba más cerca de hacer mi sueño realidad. Cruzando los dedos día tras día para que el COVID no nos chafase el plan y nos dejase viajar. Y parece que los astros se quisieron alinear porque el gran día llegó y nos pudimos embarcar!
En un inicio nuestra intención era ir a finales de julio pensando en la migración, pero el Camp estaba lleno dándonos disponibilidad para septiembre habiendo también posibilidad de ver la migración, a lo cual pensamos… una vez más, cosas del destino, por lo que tendrán que ser unas vacaciones de verano un poco retrasadas en tiempo, pero allá que vamos!!