Tras los acontecimientos de los días anteriores, salimos sin ningún tipo de preferencia dejándonos llevar por lo que nos quisiese deparar la madre naturaleza
Estuvimos patrullando por la zona de un leopardo muy conocido llamado Kazuri. Al parecer es de bastante renombre y nos contaron que hay gente incluso que sólo va al camp con la intención única y exclusiva de fotografiar a dicho animal. Pero se confirma que es un felino escurridizo que no siempre se deja ver. No tuvimos la fortuna de encontrarlo pero por el contrario disfrutamos del avistamiento de familias de waterbucks que son esos que tienen un redondel en el culo y los llaman los toilet paper por simular la taza de un retrete

Familia de Elans, el antílope más grande de África, que pese a sus dimensiones, son bastante asustadizos y no les gusta ser observados desde muy de cerca.

Una familia enorme de monos, que curiosamente algunos estaban comiendo flores

Y lo que más me fascinó de la mañana, el encuentro de un serbal. Es un felino que parece una especie de gato con una cara muy curiosa y un cuerpo un poco desproporcionado para las dimensiones de su cabeza. También son bastante escurridizos y no me dio tiempo a hacerle una foto pero si quedó en la memoria interna de mis pensamientos
De camino al Camp para comer, nos llevaron a lo que denominan el bosque tropical secreto. Y es cierto que es una especie de burbuja tropical completamente opuesta a la escenografía paisajística que sueles ver de safari.

Ya rumbo al camp para descansar un poco, nos encontramos con una leona solitaria refugiándose del sol bajo la sombra de un arbusto llena de moscas. Qué paciencia deben de tener con las moscas todo el día merodeándoles!!:roll:
Nos comentaron que para esa tarde teníamos 2 opciones; o visitar la aldea Masai de uno de los chicos del Camp para conocer sus costumbres y tradiciones o visitar unas cascadas que estaban cerca del Camp y seguir de safari. Nos costó mucho tomar la decisión pero finalmente nos decantamos por el plan de las cascadas para seguir saciando nuestra vena más salvaje y seguir viendo animales
Éstas cascadas se caracterizaban por tener una escenografía demográfica muy atípica y bonita y se encontraban cerca del camp por lo que por la tarde arrancamos la salida con la visita a las cascadas del Sand River.

La fuerza y carácter del caudal del Sand River, ha ido creando la erosión en las rocas dando lugar a la escenografía que os muestro en la foto.
La verdad es que nos mereció mucho la pena ir a visitarlas, porque realmente están muy cerca del camp, nos pudimos bajar del coche para dar un paseo y subir hasta lo más alto. También hay posibilidad de bañarte y tirarte desde las rocas. Pero como queríamos patrullar otras zonas de la reserva antes de que se hiciese de noche, lo dejamos como una tarea pendiente y como excusa para volver algún día
Recorrimos otra zona con algo de pendiente que nos dejó una vista espectacular del Sand River también, e interceptamos de nuevo a la gran manada de leones que nos encontramos cerca del camp.

Entre toda la manada había una leona coja que no podía apoyar una de sus patas, y dada su edad nos sorprendía que siguiese con vida. Los Masai nos dijeron que al ser tantos en la manada, se protegen mucho los unos a los otros y que era un aliciente para seguir con vida
Llegamos al Camp una vez caído el sol y empezaron a aflorar los sentimientos de pena y melancolía ya que era nuestra última noche
A parte que todavía nos quedaba una noche y un safari mañanero por delante antes de coger la avioneta