El segundo tramo en transbordador nos llevó a Caleta Gonzalo, el trayecto dura más de tres horas. El viaje es en un mundo irreal. La niebla descolgándose de las montañas, selvas impenetrables, un paisaje que te conmueve, con lluvia o con sol.
Caleta Gonzalo es el punto de partida para conocer al Parque Pumalín que está considerado uno de los bordes costeros más espectaculares del mundo.
Esteban me comentó la historia de este parque que es muy interesante.
-De propiedad privada, Douglas Tompkins (fundador de North Face y Esprit) compró este Parque para formar un bosque natural. Son 325.000 hectáreas de bosques, montañas, ríos y lagos. ES SANTUARIO DE LA HUMANIDAD. Helechos gigantescos, nalcas, cascadas, ríos y los Andes que en este tramo se acercan al mar.
También se involucró en temas ambientalistas en Chile y Argentina y ayudó a crear conciencia ecologista. Así, sus opositores dijeron que acá dividió a Chile en dos fragmentos, uno perteneciente a un extranjero y otro al fisco. Lo acusaron de apropiarse de recursos que pertenecían al Estado
En el año 2015 mientras practicaba con otras personas kayakismo en el sur de Chile, en el lago General Carrera, murió de hipotermia después que el kayak se volcara en medio de fuertes olas
Kristine McDivitt, su viuda, ofreció al Gobierno de Chile los terrenos que pertenecen al Parque Pumalín a condición de que sea declarado parque nacional.
Para Chile, esta donación significaría la creación de un sistema de parques de cuatro millones de hectáreas en su zona austral.
Después de pasados tres años de la muerte de Tompkins se entregó formalmente al Estado chileno las miles de hectáreas de propiedad del ecologista con el objeto de salvarlas del desastre ecológico. Los Parques Nacionales Pumalín y Patagonia ubicados en la región de Los Lagos y Aysén en el extremo sur del país, son la mayor donación de tierras privadas del mundo.
Un tramo por tierra y llegamos a Chaitén la ciudad que renació de las cenizas, luego que el volcán del mismo nombre entrara en erupción sin previo aviso y la destruyera.
En la madrugada del día 2 de mayo de 2008 el volcán Chaitén después de miles de años inactivo y tras una oleada de temblores inició la actividad eruptiva, siendo la mayor de su tipo registrada desde el año 1912 en Alaska.
Dos días antes de la erupción del volcán hubo un enjambre sísmico, casi 60 temblores anunciaban la catástrofe. Ese día muy temprano Chaitén se cubrió de cenizas. En menos de 24 horas 4.000 habitantes fueron evacuados y reubicados en Puerto Montt y Chiloé. Pero no sería el único evento. Diez días después se desbordó el río Blanco, el que no solo dividió al pueblo en dos, sino que arrasó con el sector sur de la ciudad. Se estudiaron cinco lugares para la relocalización. Pero sus habitantes no querían irse y muchos volvieron. No sirvió la propuesta porque ofrecían vivir en grandes ciudades y la gente se quedó por el apego a su tierra. Vivieron al principio en la oscuridad, sin luz y sin agua. Extraían agua de un arroyo. Pero se fueron levantando de a poco. Hoy están resurgiendo impulsando su desarrollo en función a su ubicación y potencial turístico.
Nunca la población fue la misma en cantidad: de los 6.000 habitantes que tenía hace 10 años, regresaron unos 1.500. Pero el desastre natural no sepultó definitivamente a Chaitén, que poco a poco ha resurgido en torno al turismo ecológico, sobre todo aprovechando la cercanía con el parque nacional Pumalín, la joya natural de la región chilena de Los Lagos. Si históricamente los habitantes de esta localidad se dedicaban a la ganadería y a la extracción de madera, gracias a la fama de la reserva ecológica ahora casi todo gira en torno a los servicios turísticos en Chaitén.
-“Este lugar es un paraíso, acá hay islas, glaciares, ventisqueros, lagos, ríos, termas” me dice Esteban y me cuenta que desde diferentes lugares del mundo visitan el lago Yelcho para practicar la pesca deportiva y que recientemente una expedición científica de National Geographic descubrió arte rupestre en las cuevas del morro Vilcún, que el próximo año debería estar abierto al público.
-Es esta una tierra de volcanes: desde este pueblo se puede observar el magnífico volcán Corcovado —que pertenece al parque nacional del mismo nombre, un ecosistema de difícil acceso que no cuenta con ningún tipo de senderos acondicionados—, cuya belleza se puede comprobar en todo el recorrido.
Ahora que estamos en Chaitén y por la similitud del nombre yo tenía algo para contarle a Esteban que involucraba a nuestros países. Recordé al Chaltén argentino.
-En el límite entre Argentina y Chile en la impresionante Patagonia se encuentra el Monte Fitz Roy, una montaña que alcanza los 3.405 msnm, ubicada al oriente del Campo de Hielo Sur Patagónico en la cercanias de la Villa Chaltén. Este macizo es parte de un grupo montañoso que es considerado uno de los grandes nunataks del Hielo Patagónico Sur. Esta expresión en idiomas europeos occidentales se refiere a picos montañosos que se encuentran excepcionalmente rodeados por campos de hielo.
Esta inmensa montaña custodia el bello poblado de Chaltén y es el punto de partida para los trekkings de los senderistas.
Para llegar a este bello lugar de la Patagonia, a pesar de estar unido por el lago O’Higgins del lado chileno, que en el lado argentino es conocido como Lago San Martín, la manera más fácil de acceder y la ruta más conocida es a través de Calafate. Una combinación perfecta para unir el recorrido a los senderos de trekking de las Torres del Paine en Chile.
Increíblemente este bello monte se encuentra entre dos parques nacionales: por el lado chileno el Parque Nacional Bernardo O’ Higgins y por lado argentino el Parque Nacional Los Glaciares.
La cumbre del Fitz Roy asoma sus crestas regalando una vista mágica, asomando aristas, entre glaciares y nubes y cambiando sus colores con las luces del día.
El nombre del Fitz Roy se debate a través de su historia. Los tehuelches, indígenas de la zona, le decían “Montaña Humeante” o Chaltén, proveniente de su lengua, ya que decían que las nubes que coronan su cima eran humo que salía de ésta. Era considerada sagrada y parte de su cosmogonía.
No obstante, en el año 1877, Francisco Pascasio Moreno lo nombró como Fitz Roy en honor al capitán del HMS Beagle, Robert Fitz Roy un explorador británico quien en 1834 recorrió y cartografió la zona en su expedición por el río Santa Cruz.
Más tarde encontramos un albergue muy acogedor y tranquilo. Como estamos en temporada baja no hay muchos viajeros por estos lados.
Por la mañana recorreremos este pueblo tan singular de chilenos que aman profundamente su tierra.