Amanecemos sin prisas en Sapa. No ha dejado de llover en toda la noche y sigue lloviendo sin pausa por la mañana, así que nos despertamos con calma y nos preparamos para salir a desayunar.
Pedimos un pancake de banana y un bocadillo que parece que han hecho a la plancha con mantequilla y con una tortilla dentro. Yo también me pido un café con leche, que me sirven al estilo vietnamita: con un vaso con leche condensada y un filtro arriba por donde va filtrando el café gota a gota, pero no tenemos nada de prisa así que desayunamos tranquilamente.

Queríamos ir antes a Sapa centro a dar una vuelta, pero con la lluvia y las maletas no pensamos que sea muy buena idea así que al final esperamos hasta las 11:30h aproximadamente, cuando le pedimos a la chica que nos llame a un taxi.
Por Grab sólo nos sale uno o dos euros más barato pero no sabemos si se esperará debajo de la cuesta porque no puede subir hasta la puerta del homestay, y como la chica le sabe decir la dirección exacta donde vamos a esperar al bus, decidimos ir sobre seguro.
Nos avisa y le pagamos todo a ella, nos despedimos de los demás y nos disponemos a bajar la cuesta resbaladiza con las mochilas a cuestas. Llegamos sanas y salvas, aunque también empapadas, al coche que nos espera. Tras unos 20 minutos de coche llegamos al centro y nos deja frente a un pequeño restaurante donde hay dos chicos en la puerta con unos cuadernos que llevan el control de la gente de los buses. Al llagar, dejamos las mochilas y entramos a resguardarnos. Sirven comidas y como aún nos queda un rato para el bus, decidimos comer temprano y nos pedimos un arroz con verduras y unos rollitos de primavera, como es costumbre.
La chica nos ha repetido mil veces que el bus sale de un pequeño descampado que hay justo al lado, pero que nos esperemos ahí porque vendrán a buscarnos a la puerta. Igualmente, nos preocupa que nos ha dicho el número del local de al lado, pero cuando me asomo a preguntar es una tienda donde me dicen que ahí no, así que nos quedamos donde estamos. Cuando sólo quedan 10 minutos nos levantamos y le preguntamos al chico del cuaderno, pero nos dice que no es la misma compañía, nosotros hemos reservado con King y ellos son Sapa Express, o algo así. Vaya...
Esperamos en la puerta del sitio, que se va llenando más y más y de repente anuncian que su bus de la 13:30h llega media hora tarde, así que se acumula la gente y en 5 minutos a penas nos podemos mover. Si viene nuestro bus no podemos salir corriendo y nos empezamos a preocupar.
Después de 10 o 15 minutos decidimos asomarnos al descampado, porque aunque la chica nos ha repetido que no sabremos reconocer nuestro bus, vale la pena intentarlo... Al entrar, sólo tenemos el nombre del conductor y un teléfono de contacto y con eso le preguntamos a un par de conductores y nos señalan un autobús que ni siquiera tiene el nombre de ninguna compañía. Allí nos confirman la reserva y el bus ya está medio lleno... pero aún tardamos unos 15 minutos más en salir.
Nosotras sólo confirmamos que va a Hanoi, y para dentro. Es un bus como el primero que cogimos en Hoi An, sin cabinas. Al salir del descampado el bus ni siquiera duda en parar en el bar donde estábamos esperando y ya vamos como 45 minutos tarde... así que ni pagando más y reservando allí nos hemos asegurado puntualidad ni tranquilidad... Al menos ya vamos en el bus, que obviamente no tiene wifi.
Nos esperan unas 6 horas de trayecto si todo va bien, aunque con la lluvia quizá se retrasa un poco. Intentamos relajarnos y descansar.
Hacemos una parada al cabo de 2 o 3 horas, que agradecemos ya que en ese autobús el baño está completamente precintado y fuera de servicio. Nos cobran 5.000 VND, unos 20 céntimos por usar el baño, que está realmente limpio y cuidado.

Cuando los autobuses paran en estos sitios, hay unas grandes cajas de plástico con decenas de sandalias para que los pasajeros no tengan que calzarse y descalzarse cada vez que bajan. Tal y como tenemos las bambas de mojadas nos adaptamos y nos podemos un par de esas sandalias del número 47, por lo menos.

Por google maps vamos viendo por donde vamos y el viaje parece eterno, pero sólo 30 minutos después de la hora prevista, sobre las 9 de la noche, llegamos a Hanoi. Bajamos y rescatamos nuestras pertenencias y caminamos unos 10 minutos hasta llegar al final al Hanoi Fiesta Hotel and Spa, un hotel de 5 estrellas que a 25€ la noche con desayuno incluido y justo en los límites del old quarter nos dan la cercanía y comodidad necesarias, sin estar en una calle muy escandalosa de la capital.
Ha dejado de llover, y el ambiente de una gran ciudad nos envuelve rápidamente.
Cuando llegamos a las puertas del hotel, sudadas y agotadas, nos abren las puertas unos botones que nos cogen las mochilas y nos ofrecen un vaso de agua fresca mientras comprueban nuestros pasaportes. Nos abruma el "lujo" y nos sentimos muy raras, más con las pintas que llevamos.
Después de unos minutos subimos a nuestra habitación, que nos han cambiado a una deluxe con vistas a la ciudad en vez de vistas a la autopista. La habitación no está nada mal: es grande y limpia, y con un colchón gigantesco y blandito.
No nos entretenemos mucho porque es tarde y tenemos que salir a buscar cena. Miro rápido por google maps pero son casi las 22 y todo está a punto de cerrar. Además, todos los sitios que encuentro me parecen caros comparado con de dónde venimos y preferimos salir directamente a la calle a ver qué nos encontramos.
4 calles que recorremos y las 4 tienen algún local que están cerrando. Nadie nos invita a entrar, como en otros lugares donde hemos estado. Al final encontramos un minimarkt y decidimos que es la mejor opción así que entramos a comprar unos snacks, unos noodles del estilo Yakisoba (en la habitación había una tetera para hervir agua) y unas sidras. Con eso volvemos al hotel, nos damos una ducha infinita y nos tomamos la cena más cutre de todo el viaje, agotadas de un día en el que no hemos hecho nada más que trasladarnos, pero que agota casi más que los trekkings de 30 km.
Con esto finalizamos , poniendo una alarma para mañana bien temprana para aprovechar a tope nuestro único día entero en Hanoi.
Gastos del día:
Taxi al centro de Sapa 245.000VND
Baños 10.000VND
Comida spring rolls y arroz con coca-cola 125.000VND
Cena de super 93.000VND
Total = 473.000VND = 20€