Neuquén Capital está distante de Buenos Aires 1164 km. Al ingresar a la Provincia, cruzando los puentes sobre el río del mismo nombre, que la une con la vecina Provincia de Río Negro, se accede a la ciudad a través de la Ruta Nacional 22, que la recorre transversalmente de este a oeste.
Está ubicada en la confluencia de los Ríos Neuquén y Limay. Es un valle rodeado de mesetas, típico del relieve patagónico. Las imágenes simétricas conforman las hileras perimetrales de los álamos de las chacras. Las distintas variedades de frutales que constituyen atractivos muy diferentes en cada una de las cuatro estaciones: la floración en primavera, el frío invierno, la cosecha estival y la policromía del otoño.
Sus tierras son muy ricas regadas por el agua que baja de las altas montañas. Es la puerta de entrada a la provincia. Neuquén vive en continuo movimiento de día y de noche. Ofrece una gran variedad de posibilidades en alojamiento, gastronomía, eventos culturales y creativos. Tiene actualmente un gran crecimiento demográfico y diariamente se radican grupos familiares en busca de trabajo.
Los ríos Limay y Neuquén se unen para formar el río Negro delimitando naturalmente las dos provincias. Para los habitantes de la ciudad de Neuquén vivir en cercanías de estas costas es un alivio sobre todo en los meses de verano en los que el calor se torna agobiante.
Neuquén es la entrada a un fascinante mundo de montañas, volcanes, valles, ríos, cañadones y bosques milenarios. Hay infinidad de alternativas para realizar actividades que permiten que tus emociones se vivan a pleno. Turismo y aventura en un entorno paisajístico maravilloso.
Una forma diferente de recorrerla.

El continente americano se comenzó a poblar hace unos 40.000 años. Se cree que los primeros humanos que arribaron eran grupos de cazadores nómades provenientes del noroeste asiático que lentamente cruzaron el “puente intercontinental de Bering”, ya que en esa época el nivel del mar había descendido mucho y permitía el cruce justo en Alaska. Siguiendo las rutas migratorias de ciertos animales los grupos humanos arribaron a la actual provincia del Neuquén hace unos 10.000 años.
Estos grupos de cazadores-recolectores que recorrían la región aprovecharon sus diversos ambientes. Estos antiguos habitantes empleaban rocas para confeccionar sus armas e instrumentos y aprovechaban el refugio que brindan las salientes rocosas o aleros. En muchos de los cuales dejaron la huella de su presencia en forma de pinturas que exhiben motivos abstractos como rayas, puntos y líneas curvas, además de figuras que representan hombres y animales.
En la actualidad, Neuquén se nutre culturalmente de diversas historias: descendientes de esos grupos como las comunidades mapuches y de criollos descendientes de la colonización europea del siglo XVIII y XIX.
Neuquén tiene un ciclo anual de desplazamiento que repiten los crianceros nómades, con sus animales para pastorear en las veranadas.
Acompañados por su piño de cabras o la majada de ovejas van en busca de pastos tiernos en la ladera de las montañas.
La vida de los crianceros y sus familias siguen el ritmo de las estaciones y el ciclo de la naturaleza.

NEUQUEN que en mapuche significa “audaz, impetuoso, altivo” cuenta paisajes diversos y muy bellos. Toma su nombre del río Neuquén.
Está situada en la Región Patagónica de la República Argentina. Limita al norte con la provincia de Mendoza, al este con La Pampa y Río Negro, al sur con Río Negro y al oeste con Chile, de la que la separa la Cordillera de los Andes.
Su clima es continental porque está lejos del mar. Es templado y seco en el norte. Es más húmedo en el sur porque recibe vientos con humedad nival en la cima de las cordilleras y árido en la meseta central y en el valle de algunos ríos.
Tiene muchos recursos como la ganadería, agricultura, la pesca, la explotación forestal y la minería sobresaliendo la extracción de petróleo.
Su subsuelo resguarda fósiles de dinosaurios y el legado de primitivas culturas.
Tejidos en telares verticales creados en comunidades mapuches, alfarería, tallas realizadas en plata, madera y tierra revelan un mundo transmitido por generaciones.
Las comunidades mapuches otorgan a la provincia un perfil único. La población nativa actual es consecuencia de un proceso histórico llamada “araucanización de la Pampa”.
Iniciada a mediados del siglo XVII, integró a la cultura y la sangre araucanas los grupos indígenas de este lado de la cordillera (en nuestro caso, los pehuenches o “gente de los pehuenes.” Desde entonces, las tierras al pie del volcán Lanín son lar de los mapuches (“gente de la tierra”).

La economía de los mapuches se basa hoy en la explotación leñera y la cría de ganado(sobre todo ovejas y cabras). Algunos, además, prestan servicios turísticos, cosechan piñones de araucaria en temporada y elaboran y venden artesanías. Las tejedoras de Ruca Choroi gozan de fama por sus espléndidos ponchos y matras de lanas. El secreto quizás radique en una costumbre ancestral. “A las niñas cuando son chiquitas, se les pone tela de araña en las muñecas para que sean buenas tejedoras” revela Damasio Caitruz en el documental Araucanos de Rucachoroy. Además, los cucharones, bateas y fuentes confeccionados en madera de lenga, raulí, ciprés y otros árboles nativos son muy apreciados.

En Ñorquinco, la comunidad local celebra rogativas al abrigo de su restituido rehue (espacio sagrado).
En Neuquén, bajo la copa de milenarios pehuenes las abuelas siguen haciendo correr las aguas de la tradición. Y en muchas partes resuena el mapudungun, la lengua de este pueblo.
El Pehuén (Araucaria araucana) es su árbol sagrado porque da identidad territorial a quienes viven en sus dominios, brinda abrigo y comida, revela conocimiento y es complemento de la vida.
Con su extraordinario porte y lento crecimiento, presenta ejemplares milenarios. Su principal relación con el ambiente surge de su semilla, el piñón, de alto valor energético y base de la dieta alimenticia de las comunidades aborígenes y de buena parte de la fauna regional desde hace milenios.
El Pehuén con su clásica formación de “paraguas” está a lo largo del Parque Nacional Lanín pero como bosques puros en los lagos Ñorquinco, Rucachoroi y Tromen.

Desde su capital en continuo crecimiento hasta la nueva Ruta del Vino que también incluye el turismo paleontológico esta provincia tiene lugares únicos donde se experimentan sensaciones inolvidables.

Si visitás la Patagonia Argentina no dejes de visitar esta maravillosa provincia.


