He tomado el tranvía para la estación de autobuses. A las 7 ya iba camino a Conceição de Jacareí. Desde allí, he tomado la barca a Ilha Grande y a las 11 ya estaba en la isla, más rápido de lo que pensaba.
La primera impresión ha sido mala, la verdad. El paisaje es muy bonito, pero está hasta arriba de turistas, muchísimos. Resulta que hay un crucero enorme atracado en frente e imagino que todo el crucero está en la isla. Buscando el barco en internet, resulta que tiene capacidad para 4.300 personas, pues imagina cómo caen en un pueblo de cuatro calles qu etiene 3000 habitantes. Va más gente en el crucero que habitantes tiene la isla y todos concentrados en una parte ínfima de la misma. Esto debería estar prohibido. Cuando pasan estas cosas me invade un bajón tremendo. Ojalá y mañana se vayan de aquí.
He ido al alojamiento y, afortunadamente, me han dado la habitación antes de la hora del check-in. La habitación está de lujo, con su neverita y todo. Qué tiempos aquellos de la tienda de campaña... Por mucho romanticismo que le ponga a la tienda de campaña, mi habitación con aseo y nevera no la cambio. Por 30€ la noche está bastante bien y me encaja en el presupuesto a estas alturas. "Ilha Grande Trip" recomendable
He ido a comprar al supermercado para comer, cenar y desayunar. Comido y descansado, me he animado a pegarme un paseo por el pueblo. He recorrido todas las playas que hay cerca. Hay demasiada gente, por lo que es imposible disfrutarlo del todo. He pasado el tiempo hasta el atardecer y me he sentado finalmente a tomar una cerveza en la orilla del mar a ver la vida pasar.
Hoy, día regulero. Mañana tengo pensado hacerme una ruta de narices, pienso madrugar y ya verás cómo evito la marabunta de gente que he visto hoy, esté o no el crucero.
Te mandé estrellitas anteriormente, pero había olvidado dejarte comentario 
