Se describe a Silom Road como el centro cosmopolita de Bangkok, con las sedes de numerosos bancos y empresas multinacionales. También allí es donde encontramos hoteles de buenas categorías y grandes rascacielos. Y, claro, allí se sitúa el hotel Pullman G, el nuestro. El Pullman Bangkok Hotel está situado a solo 5 minutos a pie de la estación de tren aéreo BTS de Chongnonsri y a 500 metros del edificio MahaNakhon. Las vistas desde nuestra habitación (piso 20) son extraordinarias. El restaurante de la planta 37, Scarlett, también es bueno, Ofrece comida francesa e italiana. Cenamos un día una tarrina de paté de campagna para compartir, pan con mantequilla, Javi pidió confit de pato y yo, rissoto. De postre tomamos milhojas y un postre delicioso de chocolate. Con dos aguas nos salió por unos 30 y pico euros. El hotel cuenta con piscina exterior.
La zona está muy bien comunicada con transporte público. Allí encontramos la parada de Sala Daeng - línea verde oscura del BTS- y la de Silom - línea azul MRT, así como la ya mencionada de Chongnonsri.
Seguramente del primer edificio que deba hablar de la Torre Mahanakhon. Con 314 metros, se convirtió en el edificio más alto de toda Tailandia tras su finalización en 2016. Ese récord le fue arrebatado por el Magnolias Waterfront Residences, en los grandes almacenes ICONSIAM, en 2018 (con 318 metros, le supera en 4). Se trata de un bloque de vidrio que se cruza con una espiral con caras de bloques cortadas en la fachada. Podríamos decir que es como si estuviera pixelado o como si fuera un pieza que se monta y desmonta.

El tejado del edificio está reservado para la plataforma de observación al aire libre más alta de Tailandia. Se sube por un ascensor en el que se van proyectando imágenes.
En la planta 74, se visita la plataforma de observación interior y en la planta 78, a 314 metros, hay una terraza exterior con vistas de 360° de toda Bangkok.
Os dejo el sitio web oficial: kingpowermahanakhon.co.th.
Con la entrada te da derecho a una bebida. Javi subió (yo no; tengo vértigo) y pidió el cocktail más caro.

Por si os preguntáis qué hay en esa torre, os diré que en las plantas superiores se encuentra el hotel The Standard, de cinco estrellas.
La estación de Chong Nonsi, de la línea verde claro, está a unos 100 metros de la entrada.
Una secuela de Resacón en las Vegas se llamó Resacón en Tailandia y en parte se rodó en Bangkok. De hecho, dicen que el 90% de la película se rodó en Chinatown. Uno de los edificios que más llaman la atención es un rascacielos con una cúpula dorada. Se trata de la State Tower, donde hay un sky bar en el que exigen código de vestimenta. Su ascensor dicen que sube 60 plantas en dos minutos y como pasa con la torre anterior no es apto para personas con vértigo. Se construyó en 2001 y en su momento era el edificio más alto del sureste asiático. Alberga el Lebua Hotel así como varios restaurantes (Sirocco, The Dome y Breeze).

Cerca del hotel Pullman hay un pequeño templo hindú muy colorido. Nos obligaron a quitarnos los zapatos y a ponernos mascarillas (allí vuelve a haber mucho covid). Un joven monje nos puso un bindi, ese punto rojo que se pone en la parte central de la frente. Representa abrir un tercer ojo y se dice que el lugar donde se pone se considera el sexto chakra, el lugar de la sabiduría.

En la zona, cerca del metro y del Sky Train, encontramos también el centro comercial Silom Tower.
No muy lejos encontramos el pulmón verde de la ciudad, el Parque Lumpini. Fue ordenado construir por el rey Rama VI, de quien hay una estatua. El parque estaba actualmente en obras. Lumpini es el nombre del lugar donde nació Buda en el Nepal.

Es frecuente que los lugareños vayan allí a practicar yoga o tai-chi o simplemente a pasear. Eso siempre que no les dé miedo la presencia de varanos, lagartos de los que ya hablé en Thonburi. Dan cierto respeto pero si cada uno se mantiene en su lugar no pasa nada. El parque tiene un gran estanque donde se puede pasear en cochecitos a pedales.
Con la línea naranja de los barcos (16 THB/pax) y bajando en la parada 12 en teoría se puede ir a ver museo de falúas reales. Es complicado ir andando desde puerto. Cogemos taxi (40 THB). No están. Las han trasladado para prepararlas para el cumpleaños del rey (o eso suponemos).
En teoría el museo está en un dique seco de la Royal Thai Navy (Marina Real Tailandesa). Durante la II Guerra Mundial, el muelle sufrió importantes bombardeos que ocasionaron muchos daños a las barcazas reales. Algunas fueron restauradas por el departamento de Bellas Artes en 1949 aunque no todas. En 1972 el conjunto se convirtió en museo. Cada barcaza tiene su propio nombre y cada rey hace construir la suya. La del fallecido rey Bhumipol, por ejemplo, se construyó en 1994 y se llama Narai Song Subai.