El transporte fue en Uber, nos funcionó de maravilla durante toda la estancia en el Cairo, los precios son muy bajos, creo que el trayecto más caro fueron unos 3€ pero la mayoría no llegaban a 1€, lo que recomiendo es aprender los números árabes para comprobar la matrícula del coche que llega. Teníamos la tarjeta en la aplicación y no hubo ningún problema y te evitabas todo el tema de regateos y malos entendidos por el idioma, además te da opción de incluir propina si lo consideras oportuno.
Llegamos al Barrio Copto temprano cuando empezaban a abrir las tiendas y estaba todo muy tranquilo. Empezamos por la iglesia y el monasterio de San Jorge, este último está cerrado a los turistas.
Continuamos la visita por el museo, algo que recomiendo encarecidamente tanto por el contenido de las obras que hay en su interior como por el edifico que es una preciosidad sus artesonados de madera merecen la pena.
El museo fue fundado en 1908 y contiene obras de arte copto desde el inicio del cristianismo al país hasta la llegada del islam. Desde esculturas que muestran la continuidad con el periodo ptolemaico, con las primeras cruces talladas con la forma del ankh, la llave de la vida, frescos procedentes de antiguos monasterios y ricos tejidos.
En la planta superior se pueden ver los manuscritos de Nag Hammadi y el libro de los Salmos de David más antiguos del mundo.



En la salida vimos los restos de las dos torres romanas de lo que en su día fue la fortaleza que llegaba hasta la orilla del Nilo.
Seguimos por la iglesia colgante, que recie su nombre por estar suspendida sobre una de las puertas de Babilonia, la fortaleza romana.
A la puerta principal se llega a través de unas empinadas escaleras, en el lado izquierdo hay un ascensor. El interior de tres naves arqueadas con techo de madera que parecen un arca boca abajo, hay paneles de ébano y marfil con diseños geométricos que propios del arte islámico de no ser por las pequeñas cruces talladas.
Hay una buena colección de iconos y destaca el pulpito de mármol de colores sustentado por finas columnas. En el lado derecho está el baptisterio.
Aquí ya había bastante gente, además de los turistas había muchos fieles que se acercaban a rezar.
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Seguimos por el callejón de los libros hasta la iglesia de San Sergio y San Baco, la mas antigua dentro de las murallas. En la que la tradición dice que estuvo la Sagrada Familia refugiada tras su huida durante la persecución de Herodes, hay una pequeña cripta en el lugar.
La estructura de la iglesia es de basílica con una nave central y dos pasillos, la nave tiene 12 columnas, 11 de mármol blanco y una de granito rojo


Seguimos por la Sinagoga Ben Ezra ,donde no se podía hacer fotos, aunque el vigilante estaba dispuesto a permitirlo a cambio de una propina, simplemente le ignoramos y no insistió mas, y la iglesia de Santa Barbara y el cementerio.
Paramos a comer en un pequeño restaurante justo frente a la iglesia de San Jorge, un rico falafel mucho mas jugoso que los de otros paisas, Korashi, baba ganoush y dos botellas de agua por 290 libras (5,47€) el sito es sencillo pero estaba todo rico.
Tras un rato de descanso, nos dimos una vuelta por el Soq Fustat, es un pequeño zoco con tiendas de artesanía, no se si era por estar en temporada baja pero estaba muy muerto.
Nuevo Uber, nos vamos al Palacio Manial que data de principios del siglo XX y fue construido por el príncipe Mohammed Ali, sobrino del rey Faruq una sucesión de pabellones de distintos estilos sobre un bonito jardín conforman el conjunto, los edificios son otomanos, persas y rococo, quieres conozcan Estambul tendrán la sensación de haber cambiado de país, el edificio central con preciosos azulejos, el pabellón del trono, la torre del reloj, inspirada en el diseño de los minaretes del periodo almohade, y la mezquita son lo más destacado. Una buena parte de los jardines estaban cerrados, lo que te puedes ahorrar es la visita al museo de la caza, simplemente deprimente, tanto por el contenido como por la conservación.



Tras descansar un rato en hotel cenamos en los alrededores en un sitio de comida rápida Karam el Sham y luego el postre en la pastelería El Abd, estaba todo abarrotado, en cuanto el sol se oculta los cairotas salen a la calle.