Hoy el día lo planteamos más relajado, tras un desayuno tranquilo cogemos un careen y nos vamos al museo de Luxor.
El museo es pequeño, en dos plantas se exhiben parte de los hallazgos arqueológicos de la zona, desde mi punto de vista merece mucho la pena dedicarle un buen rato, tanto por las piezas que van desde el Imperio Antiguo hasta el periodo mameluco, como por la forma en la que están expuestas, con una museística moderna.
Nada más entrar a la derecha hay una escultura de Tuthmosis III que procede del templo de Karnak tallada con un detalle impresionante, una gran figura de alabastro de Amenofis III protegido por Sobek, el dios cocodrilo, que es uno de los pocos ejemplos del arte del Imperio antiguo hallado en Tebas. También destaca un relieve de Unasanj.
Se exponen aquí dos momias reales, la de Amosis I y la de Ramsés I, esta última tiene una historia curiosa, ya que fue objeto del tráfico de momias que se produjo en un momento histórico del siglo XIX, esto la llevo a acabar en un museo de Ontario (Canadá) en la que estuvo olvidada y mal clasificada, hasta que los estudiosos la “descubrieron”, y Ramsés I volvió a casa hace pocos años.
Una curiosidad es una de las vitrinas en la que se exponen los hallazgos encontrados en el proyecto Djehuty, en el que llevan trabajando arqueólogos españoles desde el 2002- podéis ver todo lo relacionado con el proyecto en www.proyectodjehuty.com


En la planta superior te recibe una estatua de Amenhotep, y el precioso Muro de Akenatón y otras curiosidades como unas cuantas ostracas, que eran como los planos o bocetos de la época.

Continuamos con un paseo por la corniche hasta el museo de la momificación, hace bastante calor, pero se puede caminar. El museo es muy pequeñito, pero explica muy bien todo el proceso, no es imprescindible, pero si curioso, se pueden ver herramientas y materiales utilizados en el procedimiento.
Comemos algo rápido, tarde de piscina, cuando empieza a bajar un poco el sol nos vamos al templo de Luxor para verlo iluminado, volvemos a utilizar careen nos gustan el conductor y el coche que nos lleva y negociamos con él para que nos lleve al día siguiente a Medinet Habu, valle de los artesanos y el de las reinas, 15€ es el precio que acordamos.
El sol cae con una preciosa puesta de sol y las luces del templo se empiezan a encender, hay muchísima más gente que en ningún otro lugar, me imagino que los grupos aprovechan que hace menos calor para hacer la visita.
El totalmente diferente ver el templo con sol que iluminado, creo que si t tiene tiempo merece la pena hacer las dos visitas.



Para cenar volvemos a Pizza Roma.