A la hora acordada nos está esperando nuestro conductor, volvemos a cruzar el río camino de Medinet Habu
Como es bastante temprano, los globos vuelan en las cercanías del templo acabando su recorrido.
Este precioso templo memorial de Ramsés III, está en la aldea de Kom Lolah, durante siglos fue el centro de la vida económica de Tebas teniendo en su época de mayor esplendor templos, almacenes, talleres, edificios administrativos, un palacio y alojamientos de sacerdotes.
Al recinto se accede por la puerta siria, que realmente mas que una puerta es un edificio de dos plantas inspirado en una fortaleza siria.
El primer pilón está bien conservado, en sus relieves aparece Ramsés III como gran vendedor en distintas guerras, por ejemplo, sobre los libios a los que se puede reconocer por sus túnicas largas, tirabuzones y barbas.
También se puede ver como se contabilizaban los escribas enemigos caídos en la batalla contando las manos y los genitales cortados.
A la izquierda del primer patio están los restos del palacio del faraón y la ventana de la apariciones por la que el faraón se mostraba a sus súbditos.
Los relieves del segundo pilón muestran a Ramsés III presentando prisioneros Amón y a Mut.
Quedan también los restos de una basílica cristiana primitiva y un pequeño lago sagrado.



Seguimos hacia Deir Al Medina, la aldea de los artesanos donde vivieron muchos de los que trabajaron en la construcción de las tumbas de los valles de los reyes y reinas y donde construyeron sus propias tumbas.
En la aldea se han descubierto por los arqueólogos mas de70 casas además de un templo de época tolemaica, está bien pasear por la zona. Hay un buen número de tumbas, pero son pocas las que son visitables. Llama la atención una pequeña pirámide sobre la puerta de la tumba, hay una restaurada

Estaban abiertas TT218, TT219 Y TT220 y TT1, son pequeñas pero realmente bonitas con sus colores vivos y maravillosos. La entrada a la de Peshedu es un tanto difícil ya que es por un pequeño túnel en el que hay que pasar de rodillas, es corto pero puede ser un poco complicado si tienes problemas en las piernas.





Inicialmente la siguiente parada sería el valle de las reinas, pero el calor sofocante unido a que ya no se podía visitar la tumba de Nefertari no llevó a dejar esta zona para mejor ocasión.
Acabamos el día arqueológico en el Ramesseun el templo conmemorativo de Ramsés II, probablemente el que peor ha soportado el paso del tiempo, pero aún si merece una visita.
Volvemos al hotel para descansar y reparar maletas que al día siguiente nos vamos hacia Aswan.