

La ciudad de los farolillos de mil colores nos espera, es un pueblo pintado de amarillo lleno de magia, una ciudad que se libró del bombardeo y por ello su centro histórico luce de la misma forma que en el s. XV.

Puedes visitar su puente Japonés que nosotros lo encontramos en obras pero se puede ver porque han habilitado una pasarela para pasar al otro lado (en octubre 2024 ya lo han abierto al público). Fue construido en el S. XVII por los comerciantes japoneses para unir el barrio japonés con el chino. En su interior hay un pequeño altar budista, Chua Cau.
Para la visita de los Pabellones y casas antiguas tienes que comprar en la oficina de turismo el ticket que te deja visitar 5 lugares, cuesta 120.000 vnd (4’45€)
Tras desayunar (el mejor de los desayunos del viaje, mucha variedad para elegir y todo muy rico), nos vamos al bus de las 10:00 h y llegamos a Hoi An.
Mientras nos vamos adentrando por las callejuelas nos abruma el ver tanta tienda por todos lados, prácticamente es un centro comercial al aire libre lleno de tiendas y más tiendas, restaurantes, terrazas, bares…..

Vamos haciendo un recorrido para ir visitando las asambleas que más nos llamen la atención, son muy curiosas de ver. Nosotros hemos elegido la Asamblea Fujian que tiene la entrada más bonita, la Asamblea Hainan, Templo Quan Cong y la Asamblea Quan Trieu.

Entramos en una casa donde al entrar te hacen una pequeña guía con explicaciones de la familia que ha vivido allí y a lo que se dedican ahora. Hay tres casas: Tanky con diseño alargado y doble entrada, Casa Quang Tang que fue residencia de mercaderes chinos y la Casa Phung Hung que pertenece a la 8ª generación deuna familia de marineros.

En la entrada se van sellando el ticket, aunque en algunas no hay nadie vigilando y en otras les pillas durmiendo.
Vamos a comer a un griego que tengo apuntado Mix Greek, ya que este año no pisamos Grecia al menos viajaremos con los sabores. La verdad que es todo un acierto, muy rico, sitio muy acogedor, camareros muy amables… Gyro pita, humus, ensalada de lentejas con feta, agua (492 K – 18€).

Después de comer buscamos el Ba Mu Temple Gate que es gratuito al aire libre, es un lugar de culto a la Diosa Madre, construido por los primeros pobladores chinos. Sólo queda la preciosa puerta presidida por un estanque repleto de nenúfares.

Antes de ir al autobús nos tomamos un café en una zona tranquila del río alejados del bullicio y se está de auténtico lujo. El café con huevo está muy muy bueno, no te asustes que no le tiran un huevo sin más, es café pero luego hacen una crema con leche condensada y yema de huevo y se lo ponen encima.

Volvemos al hotel en el bus de las 15:30, hace mucho calor para variar…. Así que descanso, piscina y para las 18:00 volvemos a Hoi An a disfrutar del ambiente nocturno con los farolillos encendidos. Parece un pueblo de fiestas, muchísima gente por todos lados, pero sobre todo en el puente para cruzar y sacar fotos al río con las barcas. La estampa es muy bonita pero entre que te atosigan para cenar de todos los sitios y para montar en barca, llega un momento que quieres desaparecer jajajaja. No sé cómo será el día de luna nueva que hacen la fiesta de los farolillos… todos los días se hace la ofrenda de los faroles si uno quiere, pero ese día será un caos con más gente todavía.
Dudamos en si montar en las barcas, una chica nos ofrece por 150 K más velas por 250 K, pero ésta qué fuma??, (suele ser unos 250 k todo) le decimos que sin velas (las velas cuestan muy poquito) y sin decirnos nada se pira gritando….. chica a nosotros no nos vas a timar. Seguimos paseando y vemos unos puestos oficiales para comprar el ticket de la barca 150 K (5€), velas 25 K (0’90€), es un poco turistada pero hay que reconocer que es bonito hacerlo y poner las velas en el río.

Cruzar el puente es toda una odisea de noche, por el día hay gente pero no tanta.
Paseando hacemos algunas compritas por el mercado al aire libre que hay y también en una tienda de farolillos compramos uno de tamaño mediano (70 K – 2’60€), también nos hace gracia unos helados que los enfrían con nitrógeno, como son 50 K los probamos, son como chetos caducados jajajaja
Compramos unos doritos, agua y para el hotel.