Como no podíamos subir a Table Mountain, decidimos irnos hacía Camps Bay, desde allí hay buenas vistas a la puesta de sol, pero aún es pronto, hasta casi las 20:00 de la tarde , no se pone el sol en Ciudad del Cabo, estamos en verano.
Vemos los mencionados 12 apóstoles también cubiertos por las nubes, aunque en la zona de la playa hace un vendaval, las nubes en lo alto de las montañas, no se mueven para nada.
Nos encontramos con un montón de ambiente, con algunos bar-restaurantes con música a tope, cochazos, en general casi todas las personas que vemos son blancos, parece que no estamos en África o el África que teníamos en mente, algunos tramos de esta zona, con las casas, vehículos etc... en parte nos recuerda a nuestro viaje por el Big Sur de Estados Unidos, que hicimos el año pasado.

Vamos tirando por la carretera hacía Hout Bay, sin darnos cuenta, ya estamos a las puertas de la famosa carretera escénica Chapmans Peak Drive, este tramo de carretera, lo teníamos previsto hacer mañana, que pensamos ir hasta el Cabo de Buena Esperanza, pero es que aún son las 17:00 de la tarde y ya que estamos, decidimos tirar para adelante, pagamos la entrada para recorrer los escasos mas o menos 9 kilómetros que tiene la carretera entre Hout Bay y Noordhoek. No recuerdo el precio, pero mirando lo que pagué con la Revolut, veo que indica que nos costó 3,41€, al final eso de pagar con tarjeta de crédito irá bien, para saber lo que pagamos cada cosa en su momento.

Son mis primeras horas de conducción, aún no estoy del todo acostumbrado a conducir por el otro lado, por lo que sin darnos cuenta, al estar la carretera casi vacía y tener las vistas de los acantilados a nuestro lado derecho, poco a poco me voy metiendo en el carril contrario, mirando las vistas, pronto nos topamos con un coche de frente, que nos pita, con el conductor haciendo señas con los brazos arriba, supongo que decía de todo menos bonito.

Vamos parando en varios sitios, pero como dije, la carretera no está muy transitada, cuando parece que ya estamos terminando la carretera, desde arriba vemos una playa que nos llama la atención por las dimensiones y bonita que es, no sabíamos su nombre, pero ahora si lo sabemos, es la playa de Noordhoek.

En esta playa rozamos la tragedia, no físicamente, si no que rozamos la tragedia económicamente o material.
Justo antes del viaje, compré un teléfono nuevo, de los de última generación, de estos que hacen unas fotos muy buenas según dicen.
Así que cuando llegamos abajo en la playa, empezamos a hacer fotos con mi teléfono, a parte de la cámara de fotos que llevamos, nuestra hija mayor, a parte, de tanto en tanto se hacía selfies, grababa vídeos y cosas que hacen los adolescentes hoy en día, sin darse cuenta, se ve que se le cayó el teléfono en la arena, así que cuando nos íbamos y llegamos al parking donde habíamos aparcado, le reclamé el teléfono, que estábamos usando además como Gps, usando Google Maps.
La cara fue un poema, por que nos dimos cuenta, que lo había perdido, corriendo nos fuimos por la zona donde habíamos estado en la arena, hacía un vendaval y nuestra preocupación era que el viento, ya hubiera enterrado el teléfono. Tampoco nos podíamos llamar, ya que tan solo teníamos datos en el teléfono, tan solo habíamos comprado una esim con Holafly, con datos ilimitados, pero sin llamadas, por lo que encontrar el teléfono estaba complicado.

La verdad, que en el teléfono llevaba mucha información como las reservas de los hoteles, vuelos, reservas de actividades que teníamos que hacer etc..., por suerte también lo llevaba todo impreso en papel, pero tenerlo en el teléfono es mucho mas práctivo, por lo que la pérdida del teléfono hubiera sido un palo muy fuerte.
Pusimos rumbo a volver a Cape Town, pero quisimos volver a pasar por Chapmans Peack Drive, para ver la puesta de sol en algún mirador bonito que vimos.
