Datos de la etapa:
Altitud ganada: 420 m
Ascenso total del día: 904 m
Descenso total del día: 481 m
Altitud máxima: 4734 m
Distancia recorrida: 11.09 km
Tiempo: 6h
Mi plan original para este día era llegar a Chukhung, comer, y seguir hasta Island Peak BC esa tarde para luego volver a Chukhung a dormir, pero un par de semanas antes del viaje decidí meter un día más en Chukhung para no tener que hacer la excursión esa tarde con prisas. Eso significaba que el plan del día era muy relajado, porque de Dingboche a Chukhung hay solo un par de horas, y como nos habíamos saltado Duwo Lakes decidimos subir esa mañana antes de salir hacia Chukhung. En resumen: otro día amarillo y 3 noches en Chukhung por delante.

Posiblemente, el puente más rudimentario de todo el trek hasta ese momento – aunque sería superado al día siguiente
Duwo Lakes son dos lagos en la base de Ama Dablam, justo al otro lado del valle desde Dingboche. Para llegar hay que primero cruzar el río por un puente muy rudimentario y luego subir siguiendo un camino inexistente al principio y bien marcado después. A las 8 estábamos ya en el puente, pero justo después había que cruzar un canal paralelo que no tenía puente, aunque se podía cruzar bien saltando de roca en roca. El problema era que a esa hora este punto todavía estaba en sombra, y las rocas tenían una capa de hielo y resbalaban muchísimo, y Dani se escurrió y acabó con un pie completamente metido en el agua. Fue solo un susto porque el guía y el porter enseguida le sujetaron para que no se fuera río abajo, pero tenía una bota, el pantalón y las manos completamente empapados, y eso cuando estás todavía intentando entrar en calor porque no ha salido del todo el sol es un martirio. Como estábamos cerca del hotel, decidió abortar la subida y volver al hotel a entrar en calor y cambiarse de ropa, mientras el guía y el porter subían conmigo.
Los primeros 20 minutos de subida después del puente atraviesan un desprendimiento y el camino te lo vas inventando un poco, y tienes que ir trepando por las rocas. Después de 20 minutos llegas a una terraza con unos refugios de piedra que los pastores de yaks usan en invierno, y a partir de aquí hay otra hora de subida más sencilla por un camino bien marcado. En total, desde el hotel hasta el lago hay 2.7 km y tardamos 1h 40m. El primer lago no es muy espectacular, pero el segundo, que es el que tiene forma de plátano, es muy bonito, y el panorama de montañas nevadas alrededor es precioso.

Primer Duwo Lake
Cuando llegamos al segundo lago todavía era pronto y estábamos todavía en la sombra de Ama Dablam. El día anterior, desde Nangkartshang, había observado que hasta las 10 de la mañana el lago estaba en sombra, y habíamos empezado a andar justo antes de las 8 pensando que tardaríamos al menos dos horas en llegar, pero fuimos más rápido de lo esperado así que nos tocó hacer tiempo. El lago estaba medio congelado, y estuve un rato paseando por la orilla escuchando cómo crujía el hielo según iba calentándose con el sol. Es bastante espectacular, porque suena como truenos y es difícil de creer que el sonido viene del propio hielo.




Duwo Lake (o Banana Lake) en la base de Ama Dablam
Como veis, la luz a primera hora no es ideal para las fotos, y creo que esta excursión es mejor hacerla por la tarde, pero si hay que elegir entre hacerla por la mañana o no hacerla (o hacerla con nubes por la tarde), definitivamente merece la pena hacerla por la mañana. Ama Dablam se ve muy distinta desde allí abajo, y Taboche y Cholatse se ven todavía más imponentes desde allí que desde Nangkartshang.


Taboche, Cholatshe y Numbur

Dingboche
La bajada es, como siempre, mucho más rápida que la subida, y en apenas una hora estábamos de vuelta en el hotel. Dani estaba muy a gusto en el “solario” del hotel, que estaba casi a 30 grados, y le había venido muy bien para secar las botas y la ropa. Era un poco pronto pero decidimos comer ahí mismo antes de salir hacia Chukhung, aunque primero me tocaba pasar a ver al médico. El sarpullido estaba, si cabe, peor que la noche anterior, y el médico decidió curarse en salud (porque ya no estaba tan convencido de que fuera una dermatitis alérgica) y me dio un cóctel de antibióticos, esteroides y antihistamínicos, afortunadamente todos en pastillas. Me dio su número de whatsapp para que le fuera contando qué tal, porque íbamos a estar varios días sin acceso a clínicas o médicos (la siguiente estaba en Gorak Shep). La consulta estaba cubierta por los $90 que había pagado el primer día, pero esta segunda tanda de pastillas no, y tuve que pagar 3000 r. Pero bueno, el chaval era muy majete y yo lo que quería era que se me quitara así que no me pareció mal.
Nos despedimos de Dingboche con sendas hamburguesas vegetarianas, porque nos habían gustado mucho, y nos pusimos en marcha hacia Chukhung. La verdad es que me costaba mucho andar después de comer con el estómago lleno, menos mal que el tramo este no es muy largo y la subida es muy gradual. En total, dos horas y media (se puede hacer en dos pero íbamos bastante lentos) con vistas cada vez más increíbles de Nuptse y Lhotse, con su prominente “yellow band” en la roca.

Escultura de hielo



Camino de Chukhung
Llegamos a Chukhung casi al atardecer. No teníamos hotel reservado y en un principio mi idea era ir al Yakland, pero estaba lleno y solo les quedaba una habitación libre, pero era muy fría y me negué a pasar 3 noches allí. El guía y el porter se fueron a ver si encontraban sitio en mi plan B, el Khangri Resort, pero también estaba lleno. Podíamos haber aceptado la habitación fría la primera noche, con la esperanza de cambiarnos al día siguiente, pero no había garantías y Chukhung está ya a más de 4700 m, más alto que cualquier otro lodge del año anterior en el Annapurna Circuit (Thorong Pedi, nuestra noche más alta, estaba a 4500 m), y el frío por la noche es considerable, así que tener una habitación que se caliente bien durante el día no tiene precio. Afortunadamente, encontraron una habitación grande, soleada y muy (muy) calentita en el Sunrise Eco Resort, con doble cristal y de nueva construcción, y encima con buenas vistas. Ningún hotel de Chukhung tiene habitaciones con baño propio, pero al menos este, aunque compartido, estaba limpio y era occidental. Esa noche cenamos una garlic soup cada uno (700 r) y compartimos unas momo (950 r), y la comida era bastante aceptable. Fue la primera noche sin cobertura de dataos de la SIM, y tuvimos que comprar una tarjeta de 24h de wifi (1200 r), que al menos podríamos aprovechar al día siguiente. Mi saturación había bajado al 80%, que no estaba mal, pero tenía todavía dos días de aclimatación por delante antes de atacar Kongma La. Sabíamos que se había acabado lo fácil: hasta ese momento habíamos estado practicando, pero a partir de Chukhung la cosa se pone seria! Teníamos casi dos semanas por delante en las que apenas bajaríamos de los 4700 m, atravesando tres pasos, y llegando a más de 5600 m en Kala Patthar. Empezaba lo bueno.