19/08/09
Hoy nos hemos pegado un gran madrugón, nos hemos levantado a las cuatro de la mañana, a las cinco nos venía a recoger el colectivo...puntual nos viene a buscar, somos los primeros clientes en recoger. Antes de ir al aereopuerto vamos por los diferentes hoteles y casas de Puerto madryn recogiendo a gente. Hay unos 40 minutos hasta el aereopuerto. Al llegar y después de facturar, subimos a la confitería a desayunar algo, el avión salía a las 7:40h. Pedimos un café con leche y un chocolate para Iván acompañado de unos croissans buenísimos y embarcamos hacia Buenos Aires, allí cogemos otro avión que salía a las 11:40 para Iguazú. Al llegar vemos que está muy nublado, teníamos contratado con el hotel el transfer (65 pesos) nos está esperando un chico con nuestros nombres en un cartelito.
De camino al hotel nos ofrece la excursión al lado Brasileño, que queríamos hacer esa misma tarde, dudamos por el mal tiempo, está chispeando...pero finalmente y en previsión de que el tiempo no sabemos si mejorará o no, decidimos salir, nos cuesta 160 pesos, nos lleva, nos espera y nos trae( al cambio por unos 30€ no está nada mal). Llegamos al hotel RIOTROPIC (215 pesos la noche habitación doble ) el hotel está súper bien, está algo alejado de Puerto Iguazú, pero eso nos permite estar en un ambiente muy tranquilo en medio de vegetación y con el canto de los pajaritos. Como queríamos ir al lado Brasileño, dejamos las maletas y salimos. Para ir al lado Brasileño de las catataras tienes que pasar dos aduanas, la aduana de salida de argentina (que no hizo falta que nos bajáramos del coche, el mismo taxista nos dió un papelito para rellenar con nuestros datos, lo rellenamos y se lo dimos con los pasaportes, el mismo se encargó de hacer el trámite. Después pasamos por la aduana de entrada a Brasil, aquí rellenamos otro formulario pero aquí si que tenemos que hacer el tramite nosotros mismos con con pasaporte. Empezamos a oír hablar en Portugués, jeje y ya vamos para las cataratas!! eran las 14:23h, quedamos con el taxista que nos viniera a buscar a las 18:00h, todos dicen que con tres horas tienes suficiente para hacer el recorrido) antes de entrar, primero compramos las entradas al parque (94 pesos los dos) aunque estamos en Brasil y aquí la moneda son los reales, puedes pagar en pesos, euros...como quieras.. Compramos unos sandwich (para Iván) y empanadas para mi, nos pedimos un Nestea de maracuyá buenísimo. Iniciamos la ruta, al entrar, coges un autobús que te lleva al inicio del paseo, Llegamos y avistamos las primeras cataratas...en ese momento sentí una mezcla de emoción y decepción, emoción por la inmensidad del lugar, es impresionante ver esta obra de la naturaleza, la decepción fue el tiempo, estaba lloviendo, no mucho pero lo suficiente como para molestar a la hora de hacer fotos. Había mucha agua, según nos comentó una de las guías que había por allí, bajaba más del doble de agua que hay normalmente, se ve que ha llovido mucho en Brasil, el agua que baja y el río es de color marrón, la fuerza del agua arrastra la tierra del río, eso hace que se vean de este color, vemos que hay una especie de neblina que te impide ver las cataras enteras..al rato nos damos cuenta de que no es niebla si no bruma que subía del agua, cae con tanta fuerza que sube una bruma que a veces te llega a salpicar. Conforme vamos avanzando, alucinamos más y más, el plato estrella está al final, hay una pasarela que te lleva muy cerca de las cataratas hasta la garganta del diablo, tan cerca que veíamos como la gente volvía empapada, y nosotros, para no ser menos, también vamos, el ruido allí era ensordecedor, y claro está, nos pusimos chorreando, cogimos un poco de frío ya que la temperatura era de unos 12 grados.. Un poco más adelante y al final del paseo hay un balcón dónde tienes la catarata a dos metros, aquí también te pones chorreando..alucinante estar tan cerca..después cogimos un ascensor que te lleva a un mirador desde dónde hicimos unas fotos chulísimas...aquí como ya pasaban de las cinco y media, decidimos ir tirando, cogimos de nuevo el autobús y puntuales a las 6 estábamos fuera, el taxi nos estaba esperando. Ha sido una pena el mal tiempo, pero las hemos disfrutado muchísimo, de eso se trata no? al mal tiempo, buena cara! Regresamos al hotel, previamente de nuevo pasamos por las dos aduanas, con lo que en una tarde nos han puesto en el pasaporte cuatro sellos...ala!
Llegamos al hotel muertos de frío, con la ropa mojada podemos coger un constipado, nos duchamos y llamamos a un taxi para que nos lleve al centro, se puede ir caminando, si hiciera buen tiempo claro.. Nos damos una vuelta y buscamos un super para comprar comida para el día siguiente, en el lado Argentino estás todo el día y no queremos depender de la comida para visitarlo, así en cualquier sitio nos ponemos a comer nuestros bocadillos. De aquí nos vamos a cenar al restaurante el QUINCHO, nos lo ha aconsejado el taxista para comer parrilla. Traen de aperitivo unos pancitos con mantequilla, nos pedimos una parrillada para dos (65 pesos) cerveza, sprite, unas patatas a la provenzal (que no es más que patatas fritas con ajo y perejil), esta parrillada no nos ha gustado mucho, en compraración con La Tablita de El Calafate, no tiene nada que ver, aquí ponen de todo un poco, incluso Chinchulines que son los intestinos de la vaca, los cuales no nos atrevemos a probar. Disfrutamos de la cena porque hay música en vivo, tocan canciones como...Si tu me dices ven, lo dejo todo...mmmmm que maravilla...., de postre nos pedimos cada uno un panqueque de dulce de leche y....mal porque nos traer a cada uno dos panqueques con un montón de dulce de leche por dentro. Yo solo me puedo comer uno. Para bajar esto nos pedimos unas infusiones digestivas, pero tardan una eternidad en traerlas, el camarero estaba más atento a la mesa de al lado, ...pagamos la cuenta (120 pesos) y decimos al camarero que nos pida un taxi (15 pesos del centro al hotel) y esperamos fuera.
De camino al hotel nos ofrece la excursión al lado Brasileño, que queríamos hacer esa misma tarde, dudamos por el mal tiempo, está chispeando...pero finalmente y en previsión de que el tiempo no sabemos si mejorará o no, decidimos salir, nos cuesta 160 pesos, nos lleva, nos espera y nos trae( al cambio por unos 30€ no está nada mal). Llegamos al hotel RIOTROPIC (215 pesos la noche habitación doble ) el hotel está súper bien, está algo alejado de Puerto Iguazú, pero eso nos permite estar en un ambiente muy tranquilo en medio de vegetación y con el canto de los pajaritos. Como queríamos ir al lado Brasileño, dejamos las maletas y salimos. Para ir al lado Brasileño de las catataras tienes que pasar dos aduanas, la aduana de salida de argentina (que no hizo falta que nos bajáramos del coche, el mismo taxista nos dió un papelito para rellenar con nuestros datos, lo rellenamos y se lo dimos con los pasaportes, el mismo se encargó de hacer el trámite. Después pasamos por la aduana de entrada a Brasil, aquí rellenamos otro formulario pero aquí si que tenemos que hacer el tramite nosotros mismos con con pasaporte. Empezamos a oír hablar en Portugués, jeje y ya vamos para las cataratas!! eran las 14:23h, quedamos con el taxista que nos viniera a buscar a las 18:00h, todos dicen que con tres horas tienes suficiente para hacer el recorrido) antes de entrar, primero compramos las entradas al parque (94 pesos los dos) aunque estamos en Brasil y aquí la moneda son los reales, puedes pagar en pesos, euros...como quieras.. Compramos unos sandwich (para Iván) y empanadas para mi, nos pedimos un Nestea de maracuyá buenísimo. Iniciamos la ruta, al entrar, coges un autobús que te lleva al inicio del paseo, Llegamos y avistamos las primeras cataratas...en ese momento sentí una mezcla de emoción y decepción, emoción por la inmensidad del lugar, es impresionante ver esta obra de la naturaleza, la decepción fue el tiempo, estaba lloviendo, no mucho pero lo suficiente como para molestar a la hora de hacer fotos. Había mucha agua, según nos comentó una de las guías que había por allí, bajaba más del doble de agua que hay normalmente, se ve que ha llovido mucho en Brasil, el agua que baja y el río es de color marrón, la fuerza del agua arrastra la tierra del río, eso hace que se vean de este color, vemos que hay una especie de neblina que te impide ver las cataras enteras..al rato nos damos cuenta de que no es niebla si no bruma que subía del agua, cae con tanta fuerza que sube una bruma que a veces te llega a salpicar. Conforme vamos avanzando, alucinamos más y más, el plato estrella está al final, hay una pasarela que te lleva muy cerca de las cataratas hasta la garganta del diablo, tan cerca que veíamos como la gente volvía empapada, y nosotros, para no ser menos, también vamos, el ruido allí era ensordecedor, y claro está, nos pusimos chorreando, cogimos un poco de frío ya que la temperatura era de unos 12 grados.. Un poco más adelante y al final del paseo hay un balcón dónde tienes la catarata a dos metros, aquí también te pones chorreando..alucinante estar tan cerca..después cogimos un ascensor que te lleva a un mirador desde dónde hicimos unas fotos chulísimas...aquí como ya pasaban de las cinco y media, decidimos ir tirando, cogimos de nuevo el autobús y puntuales a las 6 estábamos fuera, el taxi nos estaba esperando. Ha sido una pena el mal tiempo, pero las hemos disfrutado muchísimo, de eso se trata no? al mal tiempo, buena cara! Regresamos al hotel, previamente de nuevo pasamos por las dos aduanas, con lo que en una tarde nos han puesto en el pasaporte cuatro sellos...ala!
Llegamos al hotel muertos de frío, con la ropa mojada podemos coger un constipado, nos duchamos y llamamos a un taxi para que nos lleve al centro, se puede ir caminando, si hiciera buen tiempo claro.. Nos damos una vuelta y buscamos un super para comprar comida para el día siguiente, en el lado Argentino estás todo el día y no queremos depender de la comida para visitarlo, así en cualquier sitio nos ponemos a comer nuestros bocadillos. De aquí nos vamos a cenar al restaurante el QUINCHO, nos lo ha aconsejado el taxista para comer parrilla. Traen de aperitivo unos pancitos con mantequilla, nos pedimos una parrillada para dos (65 pesos) cerveza, sprite, unas patatas a la provenzal (que no es más que patatas fritas con ajo y perejil), esta parrillada no nos ha gustado mucho, en compraración con La Tablita de El Calafate, no tiene nada que ver, aquí ponen de todo un poco, incluso Chinchulines que son los intestinos de la vaca, los cuales no nos atrevemos a probar. Disfrutamos de la cena porque hay música en vivo, tocan canciones como...Si tu me dices ven, lo dejo todo...mmmmm que maravilla...., de postre nos pedimos cada uno un panqueque de dulce de leche y....mal porque nos traer a cada uno dos panqueques con un montón de dulce de leche por dentro. Yo solo me puedo comer uno. Para bajar esto nos pedimos unas infusiones digestivas, pero tardan una eternidad en traerlas, el camarero estaba más atento a la mesa de al lado, ...pagamos la cuenta (120 pesos) y decimos al camarero que nos pida un taxi (15 pesos del centro al hotel) y esperamos fuera.





