15/01/08 Hanoi
Llegamos a Hanoi. En la parada, otra vez a negociar el taxi, que te aplica taxímetro, luego no, nos lleven gratis hasta el hotel en el Old Quarter de Hanoi, lo que es el centro histórico. Hablamos con el dueño de la G.H. para mirar los circuitos a Sapa y Halong Bay, pero nos pareció caro y salimos a buscar más oferta.
Vemos las marionetas de agua, recomendable. Compramos los billetes para los próximos días en Sapa y Halong Bay, y la excursión a Tam Coc. Llegamos al hotel, y al dueño no le hizo gracia, tuvimos que buscar otro hotel. Hanoi es muy bonito, por lo menos la zona donde estamos, los paseos entre sus calles llenas de cacharros y donde se vende de todo, sitios para comer totalmente típicos, llenos de color y sabor y unos olores super fuertes pero no desagradables, comida viva, etc, solo roto por el tema del hotel.
16/01/08
Salimos para Halong Bay, pero el tiempo no acompaña. Seguimos camino, ya se ven los montículos, aunque el mar aun no. A la llegada a Halong Bay, que es un pueblo grande, con grandes hoteles por construir, y todo super preparado para nosotros los turistas, y el puerto ya es por demás. Un montón de barcos, que parecen no tener ningún orden, es un poco caos, filas y filas de turistas, se agolpan en el embarcadero, unas se mueven y otras esperan entre solitarios vendedores de perlas y postales.
Esperamos nuestro turno y embarcamos, atravesando barcos de proa a popa, hasta llegar al nuestro. Ya estamos en el barco, donde nos dan la bienvenida con unas toallas frías, esperando la comida en el inicio de este pequeño tour por la bahía. Empezamos el viaje, poco a poco, el barco es de madera, viejo, pero aguanta. La tripulación que vive en la popa del barco, donde tienen los tendederos, el perro y alguna gallina, plantas, en fin lo más acogedor que se puede vivir en un cascaron flotante.
Las islas van quedando a los lados, islas llenas de verde, arboles y matorrales, solo de vez en cuando se ve la roca viva, las islas por debajo, lo que da justo al agua, esta erosionado, haciendo que la parte de debajo de la isla sea parecida a un casco de barco.
El trayecto nos deja en una de las islas de las mas e tres mil, de las que consta este lugar, la leyenda es muy bonita, las lagrimas del dragón, en ella están las cuevas de Hang Dau Go, impresionante su cámara principal, enorme, gigante. Después y en la misma isla, visitamos la cueva de Hang Thieng Cung, la cueva tiene multitud de formaciones, de todas las clases, estalacmitas, estalactitas, y formas de todo tipo, muy bonita. Esta cueva tiene unas formaciones que son, como dijo la nena, calamares, así que para nosotros esta siempre será la cueva de los calamares. Hemos visto una rata, y dicen que es signo d buena suerte, ya que el año chino que viene, es el de la rata. Seguimos viaje, islas y mas islas, esto es genial. Llegamos a un pueblo flotante, consta de unos barquitos atados con maderas y tarimas, y encima las casitas, donde ellos viven y tienen sus aperos de pesca, pequeñito pero muy acogedor, aunque la gente es muy seca, ya nos lo dijeron en el sur. Hay también unos viveros, donde tienen peces grandes y pequeños, rémoras, galeras, estrellas de mar, sepias, a las que molestan con un palo, (quizá para que cambien de color). Nos dan un kayak, un K2 para los dos, y en un par de horas vimos muchas cositas, vimos un pasaje natural que va a dar a una laguna interna, muy bonita, aunque el kayak en mar abierto me daba mucho yu yu.
Seguimos viaje, podemos hacer buenas fotos aunque hay brumas. Va pasando el tiempo y llega la hora de cenar, que es la misma de esta mañana, a su término, nos ofrecen perlas, qe las cultivan aquí, en la bahía, se ponen un poco pesados pero pronto entienden que no hay venta y nos dejan a nuestro aire, lo que aprovechamos para dialogar, más o menos con algo de fluidez, con los demás compañeros de viaje. Termina este día tan bonito y emocionante, esta sitio muy bonito.
17/01/08 Halong Bay
Amanece y el sol nos trae a las vendedoras en sus barquitos, seguro que vienen del pueblo pesquero que visitamos ayer, hemos dormido bien, calentitos, ya han encendido los motores. Nos siguen intentando vender sus perlas, nos devuelven los pasaportes y nos dirigimos a la isla de Cat Ba. Seguimos viendo muy pocas embarcaciones, aunque hoy vemos mas xampanes, y barcos de todo tipo, grandes pequeños. Las islas son impresionantes, las hay de todos los tamaños y formas, de vez en cuando ves también pequeños santuarios a pie de isla. Nos han desembarcado, y esperamos que nos den de comer, ya que saldremos después para Hanoi. La comida ha estado bien, hemos compartido mesa con unas australianas, muy majas, una de ellas estudiaba castellano, interesante. Bahia de Halong es impresionante, además la hemos visto con una bruma muy bonita y espectacular, también nos ha gustado mucho el que no hubiera muchos botes, ya que nos hablaron de cientos de barcas. Salimos ya para Hanoi y el viaje se hace entre el tráfico y los bonitos recuerdos que nos llevamos de esta corta pero intensa visita. Llegamos a Hanoi, vamos a cenar algo antes de salir para Sapa. Después nos vamos a poner e-mail. Nos han dejado en la estación, donde hacemos cola junto con todos los paisanos que viajan a sus destinos. El tren, que está parado en la enorme estación, con vías por todos los lados, tiene barrotes de hierro en las ventanas, y tiene las contraventanas e chapa, esta fortificado como un bunker. Nuestro tren en cambio es normal, coche cama de cuatro, una chica, que no dice nada y un vietnamita que está de visita.
18/01/08 Sapa
Bajamos ya en la estación de Lao Cai de madrugada, después de viajar toda la noche, nos recoge el mini bus que nos deja en Sapa. Ya estamos en la habitación del hotel, hace frio. Desayuno y al treking, casi sin parar. La visita a Sapa se divide en dos treking, haremos hoy uno corto y mañana el más largo. Salimos en grupo, cinco personas más la guía, que es una estudiante muy joven, y una chica joven de la tribu Muong Hoa, una de las que visitaremos, con su hijo a las espaldas en una manta anudada a la cadera, la chica es pequeña pero fuerte, y le va dando de comer al niño, una bola de arroz muy compacta. Con una niebla que no se ve en 50 metros, salimos para el valle entre bambús y arrozales. Seguimos pasando, hay una leve lluvia, por caminos ocultos por la niebla, aunque se ve poco, lo que se ve es precioso, al fin y al cabo es enero. Pasamos por una cascada, muy hermosa, donde unos niños intentan vendernos unas cañas de bambú, para recordar.
De ahí a unos puentes colgantes, muy colgantes, que se movían mucho. Vimos, por fin, búfalos de agua, cerdos vietnamitas y lugareños que hacían sus labores, pasamos también por casitas aisladas, hechas de madera y con los tejados semi hundidos, aunque en todo el trayecto no encontramos a nadie serio, todos nos sonríen. Llegamos al pueblo de Cat Cat. Esto es otro mundo, hemos visto como cargaban a la espalda un bebe, a una niña. Vemos por una carretera, como unos hombres con sus vestimentas típicas, suben con unos cestos llenos, y se ven a otros como bajan con los cestos vacios, en una incesante procesión de hombres. Llevan unas sandalias de goma, con tacos, y sin calcetines, la verdad es que es muy bonito, tan tribal todo. Cuando dejamos los caminos y seguimos por carretera, vemos moto-bikes, y pocos coches, también hemos visto pocos tractores y maquinaria pesada o casi ninguna. Este primer treking acaba, y estas tres horas han sido muy intensas, hemos vuelto al hotel. Salimos a conocer el mercado.
Seguimos, encontramos un puesto que tiene como menú perro, una ración. Seguimos paseando entre las gentes y nos alucina lo fácil que se les dan los idiomas. Por todas partes ves gentes de lo más diversas, siendo todos del país, unos llevan batas largas, otras etnias tienen el pelo rasurado al cero, otras tienen los dientes de oro, y la cantidad y variedad de tocados-sombreros es increíble, muchas mujeres tienen las manos de un color azul verdoso, debido al índigo, que utilizan para teñir sus muy coloridos vestidos. Volvemos al hotel, una ducha y salimos a cenar.
19/01/08
Fuera hay una niebla terrible, aunque a la vez el sol brilla con fuerza, y mucha humedad. Empezamos en treking, con la guía de ayer y la señora, hoy sin el niño a la espalda, y con un compañero nuevo, un italiano (que vive en Noruega). La ruta de hoy la hemos hecho entre arrozales, subiendo, bajando, cruzando ríos, con puentes colgante. Entramos en las etnias, son asentamientos de pocas casitas, unas de madera otras de piedra, cada etnia tiene su manera de vivir, sus labores, unos hacen telas, otros tallan madera, mármol, y sus vestidos típicos. Abajo la niebla ha desaparecido y nos ha dejado ver el Fansipan, el pico más alto de la zona, las terrazas de arroz, unos paisajes divinos. Hoy el treking ha sido genial, con el italiano muy bien, hablamos con el en ingles, en italiano, muy majo, las niñas le ayudaban a pasar entre los arroyos, muy generoso y muy amable, a sido una pasada. La señora ha traído a sus otros dos hijos.
(nos costó no llorar, al despedirnos)
El día ha sido enriquecedor de verdad. Llegamos del treking al hotel. Salimos para Hanoi, la carretera, fatal, hemos visto varios accidentes. El día ha sido maravilloso, además al final, salió el sol y pudimos ver todo el esplendor de la montaña, todas las etnias, los ríos y lagos.
20/01/08 Hanoi
Llegamos a Hanoi, cogemos un taxi que nos lleve a algún hotel, pero la ciudad está totalmente a oscuras, nunca he visto esto. Todo cerrado, al final nos metemos en un hotel, salimos a desayunar. Hemos seguido una ruta a pie, propuesta en el Lonely PLanet, y volvemos al hotel. El trafico esta imposible. Mañana tenemos la excursión a Tam Coc.
21/01/08
Salimos para Tam Coc. Antes de llegar, ya se ven los montículos, una maravilla. Llegas a una especie de puerto fluvial, pequeñito, donde se amontonan barquitas pequeñas, y te montan en una. El bote lo lleva el marido, que te ofrece un remo a modo de complicidad, la mujer va remando detrás. El curso del rio transcurre por un bonito paisaje, entre montículos, parecidos a los de Halong Bay, a los lados hay gente trabajando en los arrozales, que llegan desde la rivera hasta la montaña. El rio se cierra sobre la primera cueva-gruta-pasaje, la más larga, llega un momento en que la oscuridad es casi total. La pasamos y seguimos por el rio, que aunque llueve fino se está haciendo muy agradable. Llegamos a la segunda cueva, hay algún santuario en la montaña y repartidos aquí y allá, pequeños embarcaderos.
Seguimos, llegamos a la tercera cueva, donde damos la vuelta. Ahora un té y volvemos a Hanoi.
22/01/08
Hoy toca descanso. Es una delicia trastear por el centro, regateando con vendedores y disfrutando de los placeres que te brindan los locales, como dice la nena, “en cada esquina hay un puchero al fuego”, los sentidos se recrean con olores a menta, a limón, hinojo y guindilla. Hanoi es para disfrutar. Los días que hemos estado dan para ver, ya no todo Hanoi, sino el Old Quarter, la esencia de esta vieja ciudad. Aquí está todo concentrado, con lo que al 2º día pasas y vuelves a pasar por la misma tienda, y ves al mismo vendedor de bananas y os freelance de siempre, el de las carteras. Es muy divertido perderse entre los puestos de los mercados y disfrutar de su cocina sin miedo, extraña a nuestros ojos, pero exquisita al paladar.
23/01/08
Vamos al aeropuerto, salimos para Bangkok.

