Hoy se nos pegan un poco las sábanas y no madrugamos tanto (he dicho ya que todas las camas que hemos probado en Canadá han sido comodísimassssssssss?)
Como todas las mañanas desayunamos en la pastelería Bear Bow. Está todo buenísimo: salado, dulce, chocolate caliente.... buff! qué más puedo decir! Hasta la especie de samosas vegetales les quedan deliciosas.
Hoy es nuestro último día entero en Jasper y decidimos hacer lagos cercanos de nivel facilillo. Así que nos dirigimos a los lagos del Este (Edith, Annette, Beauvert).
www.pc.gc.ca/ ...ctiv7.aspx
A la llegada al parking nos saludan unas cuantas cabras que comen plácidamente hierbajos. Sus cuernos son impresionantes. Pasamos por su lado (a una distancia prudencial) y siguen tan tranquilas. Por si las moscas, las miramos por el rabillo del ojo.
Hay cantidad de senderos, ya sean circulares o no, que salen o desembocan en estos lagos. Los puedes hacer más o menos largos pero no ofrecen mayor problema pues son sin desnivel.
Nos encontramos con un canadiense que va andando solo y se ofrece a hacernos una foto a los dos juntos (qué majo!!!).
Andando, andando llegamos al Fairmont Jasper Lodge. El sendero discurre entre el complejo y todas las casitas que ordenadamente se disponen entorno al lago. Reina la tranquilidad más absoluta. Mientras rodeamos el lago vamos siguiendo con la mirada a unos clientes del hotel que, desafiando al viento helado, han alquilado una canoa. No es que haga mal día, pero calentito en mitad del lago no se debe de estar. Y así vamos pasando del sendero 4 al 7 casi sin darnos cuenta mientras nos alejamos del hotel.
En una de las orillas del lago, un grupo de aves (no tengo ni idea qué son o cómo se llaman) va dándole también buena cuenta al césped (para el día del padre este año le regalo un animalillo, jeje). Y seguimos andando, de nuevo solos. Después de todo lo que hemos andado durante estos días (más casi que en toda nuestra vida entera) esta etapa final está siendo muy light pero la estamos disfrutando igualmente pues eso nos permite ir más sosegados y sin resoplar,
Me hubiera gustado llegar hasta el Old Fort Point, pero hoy no lo queremos hacer muy largo porque hay que arreglar las maletas para tenerlas listas al día siguiente. Así que hoy toca retirada pronto y un poco de relax.
De regreso al hotel volvemos a ver cabras y a nuestros queridos ciervos y cervatillos. Os echaremos de menos, pues nos habéis acompañado cada día desde que llegamos a las Rockies.
Hoy hay poco movimiento en el hotel; suponemos que porque ha pasado el fin de semana y la contemplación de estrellas. Por ser el último día probamos uno de los restaurantes que hay. Qué pena no haberlo hecho antes pues está buenísimo todo (mucho mejor que el Tontín
Como aún nos quedan cervecitas después de la cena continuamos la charla en la habitación. Y mañana a seguir la ruta
. Y pese a que sabemos que será difícil (por no decir IMPOSIBLE) superar todo lo que nos llevamos grabado en nuestras retinas, estamos ansiosos por descubrir qué nos depararán las siguientes etapas.