Día 17º ( 14-08-08 )
Sitios visitados: Albuquerque / Edgewood / Tucumcari / Amarillo / Cadillac Ranch
Millas realizadas en esta etapa: 308

Nada más levantarme, me doy cuenta en lo cutre que es mi motel. He aqui la muestra:


El día de hoy va a ser bonito, pues toca conocer otro tramo interesante de la Route 66, diferente al que hice el año pasado.
La noche anterior cené en el 66diner, pero como no llevaba encima la cámara, no me voy de aqui sin hacerle una foto, aunque durante el día no se vea tan bonito que por la noche.

La 66 a su paso por Albuquerque, New Mexico. Esta ciudad es la más grande del estado de Nuevo Mexico.

Lo mejor de todo es que éste es un tramo que se conserva de la R.66, asi que no hay que ir forzaosamente por la autovía para llegar a los pueblos, sino que puedes ir por la histórica R.66, sin apenas tráfico. En la imagen pasando por el pueblo de Tijeras.

Tan sólo este pequeño tramo hasta Edgewood es moderno y pasa por encima de la 66.


Para almorzar hago una breve parada en un pueblo llamado Santa Rosa

Antiguo museo de coches clásicos en Santa Rosa

Poco antes de llegar a un pueblo llamado Tucumcari, encuentro esta gasolinera Shell (para camiones) abandonada.




En pueblos de la 66 como Tucumcari puedes encontrar numerosos hoteles y negocios abandonados; todo ésto le da un ambiente más autentico a la la Route 66.




Por estos lares podemos encontrar moteles por menos de 20$ la noche.

Seguimos nuestro viaje y llegamos al estado de Texas. Texas es conocido como el estado de la estrella solitaria. Una de las cosas que más me llama la atención es que en los límites de velocidad hay dos carteles, uno encima del otro, en el de arriba pone límite diurno 70 millas/h, y justo debajo pone el límite nocturno, que son 65 millas/h.

Pronto empieza el tiempo cambiante y en breve veo un cielo muy oscuro, con una pinta como jamás he visto antes. Son las 16:00.


En la ciudad de Amarillo encontramos el Cadillac Ranch, creado en 1974.



Como empezó a llover de forma escandalosa y yo iba conduciendo y no me sentía nada cómodo, paré a un lado de la carretera, en un área de descanso. A los cinco minutos noto un golpe seco en la parte trasera del coche. Uno de los carteles de indicaciones de carretera en obras se había desprendido y con el fortísimo viento que había me había golpeado. Ahi me di cuenta que el día no iba a hacer más que empeorar y en el primer hotel que encontré paré a descansar. Eran las 18:00 y aunque quería seguir la ruta y avanzar algo, preferí acabar el día. Si madrugaba mucho al día siguiente puede que recuperara el retraso acumulado.



