El pequeño pueblo de Ayothaya(o Ayutthaya según algunos) fue antigua capital del reino de Siam, y fue nuestro siguiente destino.
Llegamos a Bangkok a mediodía despues de un viaje más liviano de lo que se esperaba(inesperadamente y a pesar del precio, con Egyptair se viaja bastante bien), sin perder maletas por el camino, ni necesidad de hacer ni pagar visado.
Desde el aeropuerto, tren hasta una estación de Metro(30 min y 35Bahts) y luego un metro hasta la estación de Laem Prabang(15 min y 28Bahts), donde cogeríamos un tren de largo recorrido hasta Ayotthaya(16Bahts y 2 horas+retrasos). El tren pasa también por el aeropuerto antiguo de Bangkok, el Don Mueang, que ahora emplean las compañías de bajo coste, así que decidimos pararnos a mitad de camino, para arreglar un follón que nos había montado Air Asia con los billetes de nuestro siguiente vuelo.
Solucionado el trámite(casi 2 horas de discusión) al fin llegamos a Ayotthaya. Había reservado en el Ayotthaya Riverside House, que aunque está un poco lejos ofrecía una habitación en un barco flotante en el río(una pasada por apenas 30€/noche), cogimos un Tuk Tuk(despues de comprobar que no se trataba del Ayotthaya Riverside HOTEL, que está frente a la estación), y en el hotel nos recibieron estupendamente a pesar de las horas tardías.

Era tarde y no habíamos cenado así que vimos un restaurante al otro lado del río, abierto, y nos fuimos sin dudarlo... A la llegada, gran sorpresa, ni un solo Europeo cenando, nadie hablaba inglés, y estaban celebrando el concurso anual de chica sexy de una cerveza Thai... 5 niñas bailaban ligerísimas de ropa (y alguna también bastante ligera de cascos), en pos de unas pegatinas en forma de estrella que los clientes debían adosar en el cuerpo de su favorita(Raquel y Yo pegamos la nuestra en la tripa de una joven, pero alguno la adhería a los pechos con una discreta propina que ellas se guardaban en el refajo). La cosa acabó con un montón de camareros que se pasaban la bola de unos a otros, intentando entender lo que decíamos, otras camareras rellenando compulsiva mente nuestros vasos de cerveza y unas gelatinosas salchichas que creemos que podían ser de rana o algo más exótico aun. Tres litros de cerveza después... Poco importaba...
Al día siguiente despertamos tarde, el desayuno se limitó a un escueto café sin comida, y en el mismo hotel alquilamos unas bicis(de la era VERANO AZÚL por supuesto), y partimos a explorar la ciudad... No fuimos capaces de ver siquiera la mitad de todos los templos que tienen(debe haber más de 50) algunos más interesantes que otros... Como los nombres son casi todos iguales(WAT ......loquesea.......), no me pienso centrar en los nombres. Lo que si cabe destacar, es que se trata de algunos templos antiguos de la época de Siam integrados en las construcciones modernas(cada templo puede estar separado por unos 10-15 min en bici del siguiente, y repartidos por toda la ciudad). Existe una zona céntrica donde se acumulan los más interesantes y que incluso se pueden visitar andando pues están casi colindantes unos con otros.

Como era nuestro primer día vistando Tailandia, perdimos algo de tiempo visitando templos budistas actuales, que si bien son muy interesantes, son bastante parecidos los unos de los otros. los de aquí y los de allá, así que recomiendo en Ayotthaya, centrarse en los antiguos. La mayoría de estos cuestan 50Bahts cada uno... Nosotros recorrimos los mas importantes(hay un mapa que te dan por todas partes donde te los explican).

A las 18:30 coincidiendo con la puesta de sol(en diciembre) cerraron los templos, y como en la tercera semana de diciembre conmemoran la muerte de una reina, resultaba que el pueblo estaba en fiestas, así que nos quedamos por el centro recorriendo el mercadillo y cenando unas piruletas de pollo(un filete de pollo literalmente insertado en un palo) y para nuestra sorpresa había una señora haciendo porras, así que no pudimos evitar la tentación y comernos una(muy rica por cierto) luego alucinamos con los precios un poco, raquel se compro 2 camisetas, yo unas chanclas de piel, y 4 pijamas de regalo para unas amigas... Total 20€ todo... Vamos para volverse loco. Despues de recorrer todo tipo de puestecillos, desde los de grillos, gusanos y cucarachas gigantes mutantes empanadas, hasta los de tecnología pirata(iphones y tablets(van desde 2000 a 5000 Bahts/ 40 a 100€ y son replicas exactas aunque por dentro todos tienen Android), llegamos al momento cumbre de la noche, encontramos un puesto con unos 12 cabritillos, y por 10 Bahts(0,25€) te vendían un biberón de leche para que amamantaras a tu cabra preferida.... Raquel cogió una en brazos y tomamos las pertinentes fotos. Pasadas las 21:00 decidimos volver a nuestro barco-hotel y descansar ya que al día siguiente debíamos madrugar para ir a LOP BURI.