A las 13:20 cogimos el avión de Air Asia y en 2 horas aterrizamos en Singapur. El cambio horario(GMT +7) hacía ser las 14:30 y tras coger el MRT(metro de allí) hasta el hotel para dejar equipajes, lo volvimos a coger destino Gardens of the Bay.
La primera mala noticia es que había que irse olvidando de los bajos precios de Tailandia... Los 7 eleven volvían a ser lo que en el resto del mundo... Un supermercado que dobla los precios de la calle(en Tailandia es incluso más barato que supermercados normales). Pero bueno, el metro era más barato que el de Madrid y eso sí impoluto... De hecho está prohibido beber y comer en toda la red de metro, cosa que no me parece mal, porque en Londres por ejemplo, a parte de poder encontrarte un sr. zampando se un chorreante kebab a tu lado, lo normal es encontrar miles de papelotes, botellas y envoltorios.
La llegada a la estación frente a los Gardens by the Bay impacta bastante... Nada más salir te encuentras de frente con el impresionante Marina Bay Sands(ese hotelazo con tres torres y una piscina con forma de barco en la cima que las une). Al otro lado ya se divisaban las copas de los espectaculares arboles artificiales.
Expliquemos, "Gardens by the Bay" es un gigantesco parque frente al mar, en él una docena(mas o menos) de árboles artificiales y metálicos, pero en cuyos laterales se han plantado diversas flores, que lo convierten en un auténtico ecosistema en si mismo. Entre todos estos árboles, miles de plantas y flores exóticas forman pequeños ecosistemas que imitan diversas floras de todo el planeta. Hay tres de ellos con ascensor, uno es un restaurante bar con muy buenas vistas, especialmente al atardecer, momento en que todo se ilumina. Los otros dos están conectados por un pasarela volante que te da la sensación de estar flotando en medio de todo ese paisaje.
Bueno, pues todo esto es gratis, a excepción de los ascensores, por los que hay que pagar(5 SGD/3€). Además, en un extremo del parque hay dos inmensas cúpulas o pabellones, uno dedicado a las flores, y otro a la selva tropical... El de las flores bastante interesante, flores y árboles de todo el mundo y explicaciones de curiosidades sobre las mismas... Pero sobre todo el de la selva tropical... Desde una inmensa cascada a la recreación del clima húmedo y la vaporosa niebla de vapor de agua... La entrada a ambos cuesta 28 SGD y en caso de tener que elegir sólo 1 ya sabéis mi preferencia.
El caso es que con las visita a esto perdimos toda la tarde(yo encima me había hecho daño en un tobillo haciendo alguna estupidez de las que me caracterizan así que tuve que ir despacito y cojeando todo el día. Y ya de noche, nos acercamos al inmenso centro comercial del hotel Marina Bay Sands, dónde al anochecer hacen varios espectáculos de agua y luz en una fuente frente a la bahía de Singapur. De paso también vimos el museo de arte contemporáneo(ese que tiene forma de flor de loto) ya que estaba de camino. Y nos paramos a admirar el Skyline de Singapur iluminado, un paisaje sobrecogedor.
Cogimos el MRT de vuelta a nuestro hotel, el Santa Grand en la zona de "Bugis" zona donde comienza el barrio musulmán, así que decidimos cenar en las inmediaciones en un rico restaurante turco(mención especial al Te de manzana frío y la limonada que valían cada uno de los 4 SGD que pagamos por ellos(de hecho repetimos) y a la cama, que al día siguiente tocaba patear todo Singapur.
Al día siguiente empezamos por el vecino barrio musulmán, para dar luz a las mezquitas que vimos por la noche. Cogimos un bus(0'75 SGD) hasta Chinatown y deambulamos viendo tiendas y todo tipo de baratijas para turistas que ofrecían en el barrio chino. Por destacar algo encontramos una de las 4 tiendas oficiales de Tintín(o eso asegura un cartel en la misma, aunque yo juraría haber visto varias ya...). Cuando se acercaba la hora de comer, cogimos un MRT hasta el barrio hindú, para comer algo. Allí muchos restaurantes de comida hindú de verdad(lejos de los elegantes restaurantes hindúes de Occidente, y claro, la gente come con la mano(puede resultar un poco chocante a la vista)... Desde el pollo curry hasta el arroz, y en lugar de plato usan una hoja de banano a modo de mantel... Luego la hoja se frota un poco con un paño húmedo y a comer el siguiente. Fuimos a un restaurante un tanto occidentalizado, Banana Leaf Apollo(da la sensación de tener franquicias). Aunque la gente comía también con la mano todo tenía bastante mejor aspecto que en los bares y restaurantes más "auténticos". La comida, picante, pero muy rica.

Sorprendente es la mezcla de culturas, como junto al barrio chino encuentras una iglesia católica, así como una mezquita junto al barrio hindú, niñas que salen del colegio con su burka y van al MRT junto a otras en minifalda...A veces me pregunto como puede haber tantos odios en ciertos lugares, y tanta tolerancia en otros cuando se trata de las mismas crencias y cultura... Probablemente la diferencia venga de la educación.
Tras una vasta comida, Raquel, que trabaja en el mundo de la hípica, tenía mucha curiosidad por conocer el hipódromo de Singapur: Kranji. Fuimos en MRT en casi una hora de trayecto en hora punta, y como se llena el metro! Allí disfrutamos de algunas carreras, apostamos un poco... Ganamos(poco), perdimos(un poquito más) y nos volvimos al centro.

Queríamos ver la popular fuente del león que echa agua por la boca, así que nos apeamos frente al Hotel Fulerton(vaya hotelazo, tiene hasta un túnel subterráneo de uso público para cruzar la carretera, pero está decorado como si de una suite de lujo se tratase.
Tras unas fotos haciendo el chorra con el chorro, anduvimos toda la bahía para llegar de nuevo al centro comercial del Marina Bay Sands, donde aprovechamos para meternos en el casino...
Madre del amor hermoso! Habíamos estado en varios casinos en Madrid, Marbella, Malta, Mónaco, Cairo... Pero este era dantesco... A falta de conocer el Belagio de Las Vegas estoy seguro de que es de los más grandes del mundo... Multitud de juegos que desconocía por completo, además de los habituales(uno me recordaba al juego chino al que juega "Barney" en "Como conocí a vuestra madre"), y ojo apuesta mínima bastante alta(25SGD), así que echamos unas manos, y esta vez a mi se me dio mal el Black Jack y perdí 50 SGD, pero recuperamos a la ruleta... Tercera noche en casino y otros 25 SGD de beneficio, además de la habitual fichita de recuerdo...
Con dichos beneficios decidimos coger un taxi, pues estábamos molidos, nos fuimos a dormir para, a la mañana siguiente tras probar la piscina de la azotea, coger de nuevo otro taxi al aeropuerto rumbo a Phnom Penh(Camboya).