A las 21:30 cogimos el tren nocturno que nos llevaba desde Kuala Lumpur Sentral a Butterworth (la estación en tierra firme junto a la isla de Penang). Como reservamos tarde nuestras plazas, aunque viajábamos en 1a, tuvimos que ir en departamentos separados(fallo de novatos) a mi me toco con un chico de Penang muy majo, a Raquel la pobre con una musulmana con niño incluido, y se pasó la noche escuchando al niño jugar a videojuegos. El tren viejo, pero suficiente para nuestras pretensiones, un vagón cafetería con comida Malaya y perritos y hamburguesas, y el baño común apto para orinar(el resto mejor traérselo hecho de casa). Unas partiditas de backgammon y a dormir.
A las 5:25 llegó el tren a Butterworth como esperábamos. Lamentablemente la estación estaba en reformas, y no había consigna, pero bueno, 20 Ringits Malayos ayudaron al encargado a encontrar sitio para nuestras maletas. Cogimos el ferry que une la misma estación con Georgetown(la capital de la isla de Penang, y declarada Patrimonio de la humanidad por la Unesco). Y en apenas 15 minutos allí estábamos. Hay un autobús gratuito que te da vueltas por la ciudad, pero realmente la zona turística está a apenas 5 minutos a pie(el bus nos dio mil vueltas para dejarnos al lado). Desayunamos algo en little India, y contratamos un guía en Tuk Tuk que nos enseñase lo importante. Los tuk tuk en Georgetown no son motorizados como en el resto del sudeste asiático, son como una bici a pedales. Los hay con música, muy graciosos, aunque recomiendo los que no, ya que el nuestro nos iba contando muy alegremente que era cada cosa e historias de la ciudad. Un crack!

La ciudad nos encantó, grafitis urbanos integrados con la misma, todo muy limpio y moderno pero con un toque rústico y colonial. Una fusión, que una vez más también practican a nivel social donde una mayoría de Budistas chinos, se mezcla con Hindues, Musulmanes y Malayos(incluso hay una calle con Mezquita, templo Hinduista, iglesia católica y templo Budista... Todo en apenas 300 mts.
Habíamos contratado una hora de tuk tuk(35 MYR) pero luego le pedimos media hora más. Para cuando terminamos, una visita a un mercadillo y vuelta al ferry muy contentos de la visita.
De vuelta a la estación... Comenzaba la aventura... Por algún motivo, nuestro tren se había cancelado y no había más hasta el día siguiente. El viaje en tren era de unos 800km(11 horas) hasta nuestro destino Surat Thani, demasiado lejos como para plantearse un taxi. Así que junto a otros "abandonados" nos juntamos en una furgoneta que al menos cruzara la frontera con Tailandia ya que los destinos de cada uno eran diferentes.
Al llegar a la frontera uno de los compañeros de viaje es retenido, ya que para los europeos(Union Europea) no es necesario visado, pero él era Rumano(Rumanía lleva sólo 5 años en la UE) y si que la requería. Tras media hora de espera, me metí en el cuartelillo a poner orden, y el problema parecía solucionado, sólo hacía falta una foto para el visado, y allí no había maquina fotográfica, ya que había una tienda cercana pero estaba cerrada por ser domingo, así pues el chico debía volver a Malasia, donde ya le habían hecho el sello de salida, solicitar nueva visa de entrada, buscar un fotomatón en algún bar de carretera, volver a salir por la frontera malaya y expedir el visado tailandés. Tras explicárselo a el conductor, este se negaba en rotundo a ello, y alguno de los compañeros de viaje refunfuñó, hasta que antes de que hubiese atisbo de motín alguno, solté un exclamativo "No vamos a dejar a nadie atrás y sólo" dirigido al conductor, y al que el resto del grupo, medio asintió por miedo a parecer un desalmado.
Les pedí que esperasen un poco más de tiempo. Cogí al chico y volvimos al cuartelillo. Le rogué al agente, luego le ofrecí 20 dólares, le seguí rogando, y después le ofrecí otros 20 para la secretaria que miraba atenta... A punto estuve de llorarle, cuando con los ojos vidriosos se me quedó mirando, habló con el conductor en Thai, y me tradujeron: - 1600 Bahts en moneda local- Eso hubiera resultado otro problema, pero afortunadamente nosotros llevábamos moneda Thai de nuestro anterior paso por Tailandia. Le cambiamos al chico sus dólares para que pudiera pagar el soborno, le hicieron una foto con una repentinamente aparecida polaroid, y todos al bus que el viaje continua. El Rumano con visado, infinitamente agradecido, y yo con mi ego y karma rebosantes (sinceramente no me cabía más orgullo en mi mismo... Igualito que un pavo real) ya que había salvado al rumano y su novia de una fatídica experiencia.
4 horas más tarde de nuestra salida de Butterworth llegamos a Hat Yai, primera estación de tren ya en Tailandia, una inesperada parada en nuestro periplo asiático, desde donde esperábamos poder coger un tren rumbo a nuestro hotel de esa noche en Surat Thani(400 km más al norte aún), sin embargo no quedaban billetes. Fuimos a una agencia de viajes y contratamos una furgoneta que nos llevara hasta nuestro destino, y así el grupo se fue disolviendo en distintas furgonetas.
Insistimos varias veces al conductor y al tipo de la agencia que gestionó nuestro minibus, en que nuestro destino era la estación de Surat Thani, ya que ahí se encontraba nuestro guest house "Ban Maesri", a 20 km del centro de la ciudad de Surat Thani(en una población llamada Phumphin). Pues efectivamente el conductor nos quiso dejar en la misma Surat Thani. Tras discutir un rato con el, y renunciar a pagar los 500 Bahts extra que nos pedía, nos llevó a la estación. Le di 100 bahts de propina, y allí preguntamos por nuestro hotel(el conductor ya no quería llevarnos). Unos chicos en moto se ofrecieron a llevarnos por 100 Bahts más. La experiencia de ir con el macuto de 20 kg en la espalda en moto con un motero Tailandés fue corta pero intensa. Al final llegamos al hotel a la misma hora que tenía prevista la llegada el tren, cansados, ya que el viaje en furgoneta es muchísimo más incomodo, habiendo gastado bastante más de lo presupuestado, pero a fin de cuentas con una aventura más en la mochila.
Al llegar al hotel, descubrimos que los problemas en las lineas ferroviarias que nos habían causado tantos quebraderos de cabeza, habían sido originados por manifestantes en Bangkok, que estaban intentando derrocar el gobierno. Parece que estaba a punto de originarse una revolución en Bangkok, y nosotros llegamos allí en 7 días. Pero bueno, eso será en una semana. A dormir que a la mañana siguiente salíamos temprano hacia Koh Samui.