Nos alojamos en el pueblo de Estes Park en el Discovery Lodge: un hotel junto a una lagunita que por la noche se llenaba de alces.
Cenamos la peor pasta de nuestra vida en el Village Pizza (¡No vayáis bajo ningún concepto!) y desayunamos como reyes en The Egg & I (muy amables). A la siguiente noche cenamos en un restaurante muy coqueto de los muchos que hay dentro del pueblo a lo largo de la calle principal (Big Thompson Ave).
Llegamos por la Peak to Peak Higway, una preciosa carretera de alta montaña. Está recientemente asfaltada, a pesar de que en algunas webs, incluida la del parque, decía que era de gravilla
Paisaje alpino, picos de 4.000 metros y glaciares. Muchos animalillos, como alces, marmotas y ardillas. Impresiona comparativamente menos que los otros parques porque es más parecido al paisaje de montaña europeo, aunque mucho más grande y alto
Hicimos un trekking que salía de Bear Lake y llegaba a un glaciar del que en verano quedan algo de hielo y el Sky Pond, un laguito en un sitio precioso, a 3.000 y pico metros
Muchos de los trekkings son a más de 3.000 metros y se nota bastante que falta el aire al ir cuesta arriba
Salimos de allí por la Trail Ridge, una carretera impresionante, que permite ver la Continental Divide (línea de cumbres del parque) con sus glaciares, con un paisaje alpino realmente bonito. Acaba en una zona ya más baja, con unas praderas encantadoras
