Nos levantamos a las 5 de la mañana. Desayunamos unas barritas de cereales que llevábamos de España y después del check out, otra vez a cruzar la pasarela para ir al aeropuerto. El hotel, como veis, aunque un poco caro, es perfecto para cuando se tiene un vuelo tan temprano.

El vuelo fue perfecto, y al llegar, el proceso de la visa es muy rápido. Llegas a una ventanilla, entregas el pasaporte, una foto y la carta y esperas en el otro lado, donde te llaman en una pantalla con tu foto, recoges el pasaporte y pagas 45 dolares/persona.
Enseguida estábamos fuera, buscando la minivan de Vietnam Airlines. Nos metimos en una que nos dijeron que costaba 2 dolares, aunque por fuera ponía Viet Jet Air. Tras 20 minutos esperando a que se llenase, sin aire acondicionado, la minivan se puso en marcha. Pagamos con un billete de 10 dolares y unos devolvieron en VND, si es posible, llevad los dólares justos.
El viaje duró una hora. Cuando llegamos a Hanoi, antes de la parada final, se subió un hombre que nos preguntaba a qué hotel íbamos y nos lo señalaba en un mapa. Si no tenías hotel, ya se encargaba él de venderte uno.
La minivan te deja junto a la oficina de Vietnam Airlines. A pesar del calor y la humedad, fuimos andando hasta el hotel, el Tu Linh Palace II, en la calle Ma May, 86, muy cerca de Vega Travel. Los recepcionistas (los 15 aproximadamente que conocimos) son muy simpáticos y siempre están dispuestos a ayudarte. La situación del hotel está genial, muy cerca de todo andando, y en general las habitaciones están bien, aunque un poco viejillas, les hace falta un lavadito de cara.

Ese día comimos en un restaurante junto al hotel, en la calle Ma May 72. Se llama New Day Restaurant y la comida, vietnamita, está bastante buena. Es barato aunque no es lo más barato que comimos. En la calle se come más barato, pero aquí te puedes sentar comodamente. Además, puedes pasar a la cocina y elegir lo que quieres comer de visu. Nosotros elegimos dos menús.


Cambiamos dinero en una especie de joyería frente a Vega Travel (1 euro=28700) y fuimos andando a la estación a comprar los billetes de tren para Sapa. Lo hicimos directamente en la estación: cogimos un número a la entrada y esperamos a que nos tocase. El número no lo respeta ningún vietnamita. Lo cogen, lo miran y deciden que esperar 2 minutos a que les toque es mucho, así que van a la ventanilla que sea, aunque haya alguien, y van metiendo la cabeza hasta que el otro termina y piden lo suyo. Pero bueno, algunas de las taquilleras aplican el método y les dicen que esperen hasta que sea su número. No pudimos coger el tren para el día siguiente, ni para el siguiente. Tuvimos que dejarlo para el 14.
Para volver al hotel, probamos un “xe om”. Toda una experiencia. Vimos pasar la vida por delante de nuestros ojos varias veces.
Una vez claro lo de Sapa, fuimos a Vega Travel y contratamos las excursiones de Halong para el día siguiente y Tam Coc para después de Sapa.
Después fuimos al hotel y llamamos a Mao desde la recepción (no nos pusieron ningún problema, dijeron que más gente lo hacía), la guía Hmong con la que íbamos a hacer el trekking de Sapa. Cogimos el teléfono de un foro de aquí. Nos respondió encantadora y quedamos el domingo 15 a las 9.30 horas en la iglesia de Sapa.

Dimos una vuelta por el barrio antiguo y compramos dos “sleeping bag” de seda para el tren de Sapa y para el trekking (muy buena compra) y un monedero, para guardar tanto billetito. Paseando llegamos al puentecito rojo del lago y pasamos por delante del teatro de marionetas de agua. Ya que estábamos allí, las compramos para las 18.30 h (había entradas de sobra). Como nos quedaba mucho tiempo, seguimos dando una vuelta viendo tiendas y nos tomamos un Sprite y un café con hielo.

Respecto a las marionetas, nuestras entradas, las más baratas, estaban unas filas más atrás, pero se ve perfectamente. Está curioso, pero no es nada espectacular. Hay marionetas, unos músicos y unas cantantes. Es como los típicos guiñoles pero más elaborado y en vietnamita, así que no te enteras de demasiado.
A la salida, vamos a un sitio de cerveza que recomendaba la Lonely Planet. Es el Quan Bia Minh. Ni la cerveza ni la comida eran nada del otro mundo (decepción, como me ha pasado ya en más de un sitio que recomendaban en la Lonely). Lo único bueno que tenía era la terracita, desde la cual se puede ver la vida nocturna del barrio antiguo.

De camino al hotel compramos dos botellas de litro de agua para la excursión a Halong.
GASTOS DEL DÍA
Visado Vietnam, 45 USD/persona
Minivan al centro, 2 USD/persona
Comida en el New Day Restaurant: 2 menús que incluyen sopa de pollo, ternera o pollo con verduras, rollitos primavera y yogurt, 2 aguas y un arroz blanco, 250.000 VND
Billetes de tren, coche cama, compartimento de 4, ac y cama blanda, 645.000 VND/trayecto y persona
Excursiones de Vega Travel: Halong 2 días y una noche en barco y Tam Coc 1 día, 5.880.000 VND/persona
2 sleeping bag y 1 monedero, 100.000 VND
Entradas marionetas de agua, 60.000 VND/persona
1 Sprite y 1 café con hielo, 65.000 VND
Cena en Quan Bia Minh: dos cervezas, unos rollitos de primavera fríos y noodles instantáneos a medio hacer, 160.000 VND
2 botellas de litro de agua, 26.000 VND (precio más barato de todo Vietnam, me parece, se aprovechan bastante de la escasez de supermercados)