El tren tardó en llegar a Lao Cai dos horas más de lo previsto. Como advertían en el foro, están de obras, y en algunos tramos va más lento. Hemos dormido bastante, pero a ratitos.
Nada más bajar del vagón, un paisano nos aborda para que vayamos en su minivan a Sapa por 50.000 VND/persona. El viaje da un poco de miedito. Es 1 hora por carretera con curvas, pero con unas vistas preciosas.
Desayunamos en uno de los 200 sitios que hay, en la calle en la que está el mercado de Sapa. El sitio no tiene nada que destacar, pero podemos hacer uso del baño (tremebundo) y del wifi, y con eso nos vale.
El tiempo no parece muy malo, pero nos compramos dos chubasqueros por si acaso. Después nos sentamos en la escalera de la iglesia, donde habíamos quedado con Mao a las 9.30h. Llega puntual y nos reconoce enseguida. Nos ofrece ir a desayunar con ella (ojalá hubiésemos esperado), pero como ya lo hemos hecho, nos vamos a por unas botellas de agua para el camino.
Cuando volvió y antes de empezar la marcha, nos ofreció llevar las mochilas a su aldea. Dijimos que no, pero hubiese sido buena idea, porque después de unas horas con la mochila a cuestas, empieza a molestar.
El camino comenzó con una cuestita bastante empinada y sin muchas vistas, pero los amantes de los animales disfrutarán con la gran cantidad de insectos que hay y que Mao se encarga de enseñarte.


Al llegar a la parte más alta, empiezan los paisajes increíbles. Nos hartamos a hacer fotos, y Mao nos contó cosas muy interesantes sobre plantas y cultivos. Íbamos los dos solos con ella, lo cual hacía más fácil pararnos a hacer fotos. Por el camino nos llovió y pudimos hacer uso de los chubasqueros recién comprados.


La comida fue en un puesto en mitad de la montaña, pagada por Mao. Fideos instantáneos, tomate, lechuga y huevo. Los paisajes desde ahí hasta la aldea de Mao, fueron todavía más impresionantes: árboles de bambú gigantes con un montón de mariposas enormes revoloteando, cultivos de arroz…precioso.


A las 16.00h llegamos a casa de Mao, quemados (después de la comida salió el sol y es criminal) y con los pies doloridos.
La casa de Mao es muy sencilla pero muy grande. Tiene una planta baja en la que cocinan y duermen cuando hay visitas, y una planta superior en la que nos acomodaron, con colchones y mosquiteras. Aprovechamos un caño con agua frente a la casa, que venía de la cascada, para hacernos el “lavado del gato” bajo la atenta mirada de los niños de la aldea.


Cada día se reúnen todo los hombres de la aldea para cultivar en los campos de arroz de uno de ellos y después, éste les invita a cenar a su casa. Ese día le tocaba al marido de Mao, así que cenamos con unas 15 personas entre niños, hombres y mujeres.
La cena fue muy variada y muy buena, y culminó con los famosos chupitos de “happy water”. A las 20.00 horas empezó a marcharse la gente. Nosotros nos quedamos un ratito más fuera, disfrutando de la noche estrellada. A las 22.00h nos acostamos.
GASTOS DEL DÍA
Minivan hasta Sapa, 50.000 VND/persona
Desayuno: un arroz y un desayuno con huevo frito (super grasiento), 65.000 VND
2 chubasqueros North Face, 800.000 VND
2 botellas de agua pequeñas en Sapa, 15.000 VND
Botella de agua en mitad de la montaña, 20.000 VND