
Este pueblo ha sido hasta el momento uno de nuestros preferidos. Los niños te persiguen desde el primer momento que pisas tierra y la gente te mira como si fueses un extraterrestre. Se trata de un lugar amable pero recomendar a las viajeras, evitar las camisetas de tirantas y los pantalones cortos por encima de las rodillas.
El alojamiento no es fácil, en Lonely planet aparecen dos hoteles muy lejos del puerto a los que se puede llegar en tuk tuk por apróximadamente un dólar, no están limpios.
Nosotros como opción fuimos andando hasta un km aproximadamente del puerto donde encontramos un hotel nuevo khemer regentado por una familia que no hablaba NI UNA PALABRA DE INGLES. En este hotel se podía comer en el suelo aunque los servicios que ofrecían eran limitados pero con wifi, así descargamos una App traductor ingles khemer que nos fue de gran ayuda.
El tiempo allí lo aprovechamos mucho, aunque lo mas destacado que ver son los pueblos flotantes y la vida del puerto.
En los alrededores del puerto pudimos regalar muchas fotos lo cual agradecían inmensamente y con muchísimo asombro.

no les falta de nada , desde corrales con cochinos y gallinas hasta salones de belleza y boutiques con trajes de fiesta , todo esto , por supuesto , aplicado a que se trata de gente que no puede pisar tierra y vive en una pobreza bastante extrema(después ,al conocer PP nos daríamos cuenta de lo que es miseria de verdad).

El tema de la infancia la iremos comentando durante los días , pero a grandes rasgos podemos ver que son niños queridos y felices pero bastante explotados para trabajar y mantener a las familias desde muy pequeños.
Precio hotel khemer : doble con ventilador 7$
Al día siguiente y tras mucho preguntar encontramos un bus que nos llevó hasta PP..sentados en el suelo y hasta arriba de gente , dos horas de trayecto en el que dio tiempo a estropearse el bus y regalar muchas fotos que igualmente la gente acogía entre vergüenza y risas , se trataba de un bus nacional y éramos los únicos europeos del transporte.
Precio: 5$ por cabeza (bastante mas de lo que deberíamos haber pagado, pero lamentablemente tanto ellos como nosotros sabíamos que era la única forma de salir de la ciudad)
